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Juan Copa: “Los títulos refuerzan nuestro trabajo, pero ahora ya toca aparcarlos”

El entrenador del Deportivo Liceo posa para este diario en las pistas de atletismo del Palacio de los Deportes de Riazor | javier alborés
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Llega puntual a su cita y espera en las pistas del Palacio de los Deportes mientras se entrena el Leyma Básquet Coruña. “Tenemos mucho que aprender de ellos, en los bloqueos, en el scouting... van un paso por delante”, reconoce. Juan Carlos Copa Quiroga (A Coruña, 1970) busca un lugar más tranquilo para la entrevista, pisa terreno conocido. No en vano pasa casi tantas horas en su casa como en Riazor. Parece mentira que todavía no le hayan habilitado un despacho.


Directo, intenso y apasionado, el técnico del Deportivo Liceo se declara feliz. Tiene el trabajo de su vida y en los tres últimos meses ha celebrado dos títulos consecutivos: la Copa del Rey y la Supercopa. No se relaja. Y no se conforma. Quiere la OK Liga, que se le resiste al equipo coruñés desde 2013. La nueva temporada empieza mañana en el Palacio contra el Girona (20 horas). Juan Copa hace un llamamiento a la afición. Es su momento. El gran Liceo está de vuelta.


Los títulos de la Copa del Rey y la Supercopa son un espaldarazo para el proyecto del Liceo y la plantilla, ¿cómo crees que pueden influir de cara a la OK Liga?

Tiene que influir para bien. Cuando ganamos la Copa del Rey los jugadores dieron ese paso que necesitaban y empezaron a creer. En la pretemporada se notó un cambio importante, vinieron con unas ganas terribles. Y la Supercopa es una consecuencia de todo eso. Los títulos refuerzan el trabajo que estamos haciendo, siempre desde la humildad y el creer en lo que estamos haciendo. Ahora ya tenemos que aparcar esos dos títulos y empezar una OK Liga que va a ser muy larga.


¿Se crece el Liceo en las competiciones cortas y de eliminatorias directas?

Es evidente desde siempre que en las competiciones cortas siempre tenemos más opciones. Históricamente ha sido así para el Liceo. Ganar una liga es muy difícil porque nuestro gasto es diferente al de los demás. No es una excusa, es una realidad: llega un momento en el que coger un avión cada dos fines de semana y volver el domingo se paga. Para el Liceo es muy difícil ganar la OK Liga, pero el año pasado estuvimos muy cerca.


Líderes durante una vuelta entera, llegasteis con opciones de luchar el título prácticamente hasta el final.

Nos quedamos jodidos porque dominamos gran parte de la temporada, llegamos a tener una ventaja de puntos importante y, al final, no pudimos conseguir ese título que podíamos haber conseguido. Hay que felicitar al Barça que hizo una segunda vuelta espectacular. Tenemos que saber con quien competimos. No es que el Barça se deje pocos títulos, es que se deja pocos partidos. El nivel es muy exigente y nosotros trabajamos para competir. Parece que en torneos cortos se iguala todo un poco más, pero cuando nos metemos en una competición como la OK Liga hace falta algo más.


¿Crees entonces que el formato con ‘playoff’ os favorece?

Es cierto que en los enfrentamientos directos contra el Barça nos está yendo bien (el Liceo ganó tres de cuatro la pasada temporada), pero lo mismo que pensamos sobre el Barça lo pueden pensar otros equipos sobre nosotros. Un cruce con el Noia, el Lleida, el Caldes o el Reus puede ser muy complicado. El ‘playoff’ lo cambia todo. Después de tantos años con liga regular, la temporada se va a hacer más larga y va a ser muy importante gestionar el calendario y el físico de los jugadores.


El ‘playoff’ lo cambia todo, la temporada se va a hacer muy larga


El trabajo físico y táctico se presupone, ¿desde el cuerpo técnico hacéis hincapié en el aspecto mental?

Poco trabajo tenemos que hacer ahí. Los jugadores ya están mentalizados porque los que llevamos mucho tiempo en esto sabemos la OK Liga es muy dura y competida. Cuando tenemos una racha de victorias o ganamos de once en casa parece fácil, pero nosotros sabemos lo que nos cuesta cada partido, sobre todo fuera de casa. Los rivales marcan la visita del Liceo como un día importante para ellos. Tenemos que salir siempre al 100%, empezando por el sábado (mañana) contra el Girona.


¿Hay ganas de volver a jugar un partido oficial en casa?

Venimos de una semana sin jugar y tenemos ganas de que venga mucha gente porque va a ser el primer partido en Riazor desde la final de la Copa del Rey y después de ganar la Supercopa. Creo que los jugadores se merecen el apoyo de la afición porque hacía mucho que el club no ganaba dos títulos seguidos. Nosotros vamos a trabajar duro para ofrecerles un buen espectáculo.


¿Qué esperas del Girona?

El Girona ha ganado en la primera jornada contra el Caldes y ha renovado mucho a su plantilla, pero mantiene en la portería al fenómeno de Jaume Llaverola con 46 años, que sigue parando muy bien y nos puede complicar el partido si tiene un buen día. Espero a un rival que, como muchos de los equipos que vienen a Riazor a cerrarse, intentará vivir de su defensa, esperando nuestros errores o un contragolpe. Nosotros tenemos que salir enchufados, intensos, agresivos, corriendo...


¿Por qué se cierran tanto los equipos en Riazor y cuesta tanto ver un partido de hockey de ida y vuelta?

Es lógico y es lícito que la mayoría de nuestros rivales se cierren atrás, cada uno utiliza sus armas para ganar y nosotros también lo hacemos contra el Barça en momentos puntuales. Es la idiosincrasia que hay en la OK Liga: los equipos trabajan mucho tácticamente. Sin embargo, en Portugal hay un hockey más de ida y vuelta y en Italia se juega un poco más mixto. Nosotros tenemos que visualizar y preparar durante la semana lo que nos vamos a encontrar y, en los partidos, tener la paciencia suficiente para encontrar los huecos. Si podemos ganar con muchos goles, mucho mejor para la gente, pero lo importante es sumar de tres en tres.


¿En qué consiste el trabajo de scouting sobre el rival?

Hacemos sesiones de vídeo cada semana para estudiar y tener claras todas las situaciones que nos vamos a encontrar en cada partido: las defensas que nos va a proponer el contrario, la estructura que vamos a trabajar en cada momento para tratar de romperlas, si vamos a hacer presión alta o si no y también la bola parada.


¿Es la bola parada un aspecto del juego tan importante en el hockey actual?

Desde el último cambio de reglamento todos los entrenadores sabemos que el acierto en la bola parada es fundamental. He escuchado cosas de que si ganamos la Copa del Rey y la Supercopa a bola parada, pero antes hay que hacer buenas defensas y las cosas muy bien para que los partidos se decidan en esa parte del juego. Hubo un tiempo que no las metíamos y, ahora (toca madera) que están entrando, estamos muy contentos. Recuerdo que en mi primera final con el Liceo, en la Copa del Rey de Lloret 2018 contra el Barça, hubo diez bolas paradas, cinco para ellos y cinco para nosotros. No metimos ninguna, pero sí marcamos en jugada, y ellos metieron dos. Lloré mucho aquel día, pero felicité al contrario y se acabó. Forma parte del juego.


Desde el cambio en el reglamento sabemos que la bola parada es fundamental


El talento de Jordi Adroher es una bendición para el hockey a bola parada.

Sabíamos que tener a jugadores especialistas en la bola parada es muy importante. Y nosotros los tenemos tanto para meterlas como parar que no las metan. Adro y (Carles) Grau están muy acertados en esos momentos puntuales.


¿Os ha costado mucho retener a Jordi Adroher?

En el caso de Adro me consta que está contento y su familia también, algo que para él es vital. Cuando vino, aprovechamos su salida del Benfica y no fue fácil porque había más equipos interesados. Tener a un jugador de ese nivel para nosotros es fundamental.


En verano se marcharon Platero y Ciocale, pero habéis mantenido a parte importante del bloque.

Y es muy importante porque el otro día me saltó la típica foto de recuerdo en el móvil. Era de la Supercopa 2018 y del equipo actual solo siguen Dava Torres y Martín (Rodríguez), el portero suplente. Es un dato muy a tener en cuenta. Sabemos que del Liceo se acaban yendo los jugadores, pero se reinventa y sigue compitiendo. Se han marchado Platero, un jugador increíble, uno de los mejores defensas de Europa, y queríamos que se quedase, pero la gente tiene su vida. Estamos muy contentos de que le vaya bien, y también a Fabri, que hacía una muy buena labor de octavo hombre.


Cada año que pasa tengo más ganas, esto es mi pasión


Juan Copa es un hombre de la casa. Aunque se formó en el Dominicos, con el que conquistó la histórica Copa del Rey en 1990, el ahora entrenador del Liceo vistió la camiseta verdiblanca con el filial y el primer equipo, participando en el título de la Copa CERS 1999. Allí conoció a Fernando Marcos, el impulsor de su carrera como técnico, y en 2001 se hizo cargo del segundo equipo liceísta.


Coruñés, liceísta, exjugador y ahora entrenador del primer equipo, ¿qué significa para ti dirigir al club más laureado de Galicia?

El Liceo es mi casa. Al ser coruñés y liceísta lo vivo mucho más porque lo he mamado desde pequeñito. Sigo las directrices de los entrenadores que tenía antes aquí: Fernando Marcos, Carlos Gil... Entrené diez años al filial y, al final, me llegó la oportunidad. Creo que trabajé para que me llegase y ahora que lo he conseguido soy feliz. Cada año que pasa tengo más ganas, esto es mi pasión.


Carlos Gil dirigió al Liceo 20 temporadas, ¿hasta cuándo veremos a Juan Copa en el banquillo del Liceo?

Mi idea es hacer una carrera larguísima y si es aquí, mucho mejor. De momento estoy muy contento y mientras el club vea que la labor es buena y yo esté con ganas, centrado en el equipo, aquí seguiré. El día que yo vea que no estoy preparado o que el ciclo me ha llegado, nadie me tendrá que decir que me vaya porque ya sabré que se habrá terminado, pero cada año me encuentro mejor y eso es porque tengo un grupo de trabajo y unos jugadores maravillosos. Venir a entrenar con ellos cada mañana es genial y espero seguir con ellos muchos años más, pero si tengo que buscar otras opciones fuera también las buscaré.


Álex es una bomba y tiene el ADN ganador del Liceo


El técnico coruñés se felicita por el trabajo del club y del equipo para retener y atraer buenos jugadores que refuerzan el proyecto, como es el caso de Jordi Adroher, renovado, o Álex Rodríguez y Jordi Burgaya, los dos últimos fichajes.


El Liceo no puede competir económicamente con el Barça o los grandes clubes portugueses, pero consigue atraer a otros jugadores con un proyecto competitivo y ganador, ¿cómo se explica?

Esta es una camiseta histórica, es un buen sitio para crecer y el equipo compite cada año por todo. El fichaje de Álex no fue fácil y si está aquí es porque él quiso venir. Tanto él como Burgui están teniendo una adaptación fantástica al grupo. Es algo que llevamos a rajatabla y que también atrae a buenos jugadores: formar buen grupo fuera de la pista, algo que se nota mucho dentro.


Álex Rodríguez, máximo goleador y MVP de la OK Liga 2020/21, ¿qué os aporta además de su facilidad para ver portería?

Álex es una bomba, un jugador con un disparo poderosísimo, un arma que nos va a venir muy bien, y que tiene ese gen ganador que también está en el ADN del Liceo. Tiene muchos títulos individuales, y los seguirá ganando, pero quiere ganar títulos colectivos. Todavía tiene margen de mejora muy importante en algunos aspectos y nuestra idea es que sea mucho mejor jugador en otras partes del juego además del gol.


¿Cómo defines a Jordi Burgaya?

Es un jugador con una trayectoria muy importante en el hockey y que veníamos siguiendo desde hace tiempo. Ha estado en equipos como el Vic, ganando Copa del Rey y jugando una final de la Copa de Europa, y en las ligas de Portugal e Italia. Tiene una cabeza privilegiada para jugar a este deporte, entiende el juego como nadie y ve pases que no hay, pero hemos hablado con él porque tiene que mejorar mucho a nivel físico.


Son dos refuerzos que potencian la plantilla para todas las competiciones, ¿todavía esperas un acuerdo para que el Liceo y los demás grandes clubes ingresen de nuevo en la Liga Europea?

Tiene que haber un entendimiento porque los clubes grandes están de acuerdo. Y si no hay plan A, tendrá que haber un plan B.


¿Cuál es tu opinión de este enfrentamiento entre la Federación europea y la Asociación de clubes?

Es un tema en el que está trabajando la directiva. Y de lo que puedo hablar es desde mi punto de entrenador: lo que queremos es jugar. La Liga Europea es la competición más prestigiosa y tenemos que llegar a un acuerdo. Lo que me gustaría es competir cada año contra todos los grandes y que puedan pasar por Riazor.

Juan Copa: “Los títulos refuerzan nuestro trabajo, pero ahora ya toca aparcarlos”