Menú
El Ideal Gallego Diario de Ferrol Diario de Arousa
YouTube Twitter Newsletter Instagram Facebook

¡Qué locura!

|

No sé si estarán ustedes muy atentos a todas las declaraciones que se vienen vertiendo entorno a la gestión del fútbol profesional. Pero, desde mi humilde punto de vista, aquí se está perdiendo el norte y comenzamos a entrar en una vorágine muy peligrosa.

Les reitero, anticipadamente, mi animadversión ‘técnica’ que me produce el máximo responsable de Laliga. Un personaje siniestro donde los haya, que no se para en barras a la hora de mantener su estructura de poder. Pero cuando uno piensa que se había llegado al límite del despropósito, este hombre ahonda en el proceso destructivo y da un paso adelante. Desde hace un tiempo el ataque sistemático hacia el presidente del Real Madrid es feroz. Se nota que tiene las espaldas bien reforzadas a nivel político y lo utiliza para lanzarse al ruedo sin escrúpulos. Lo hemos visto, en su momento, con la cuestión del Deportivo-Fuenlabrada y lo acabamos de ver, con el visto bueno del Consejo Superior de Deportes, en el aplazamiento de determinados partidos que el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol había denegado.

No satisfecho con todo esto, el pasado fin de semana, en una entrevista a un medio catalán, arremetió, sin piedad, contra el presidente del Barcelona, Joan Laporta. Anticipadamente les señalo que éste tampoco es santo de mi devoción, pero el mensaje lanzado estaba dirigido a la línea de flotación. Argumentaba que la marcha de Messi no se había producido por un tema económico, más bien por cuestiones relacionadas con la ‘hipotética’ liga profesional europea, y que el dirigente catalán era preso de los planteamientos del madrileño Florentino Pérez. Vamos… que lo dejó en la mayor de las evidencias ante sus aficionados.

Tras todo lo expuesto, e intuyendo que de tonto no tiene nada, más bien lo veo ‘acojonado’, por lo que pueda suceder en el futuro se sitúa en la etapa de morir matando.

Para rematar el tema, el presidente de la UEFA, el esloveno Ceferín, sale a la palestra y se ‘suelta la melena’: “No me importaría que Real Madrid, Barcelona y Juventus nos dejaran”. ¡Qué locura! Todo un desmadre de gestión. Lo siento por los aficionados, les están quitando la esencia de este deporte.

Cambio de tercio. El Sr. Feijóo y el Sr. Lete, han gestionado una partida económica para ayudar al deporte gallego con motivo de la pandemia. No voy a desmerecer el tema, pero si se tratase de ayudar al deporte de base, ¿no sería mucho más práctico que estos clubes no tuvieran que costear este año ningún gasto en licencias y mutualidades? Eso sí que sería ayudar a los más débiles.

Finalizo con dos apuntes. Por un lado es necesario sacarse el sombrero ante una nueva proeza del Liceo: cuarenta y cuatro títulos en cincuenta años. ¡Muy grandes! Y por otro, 3+3+3=9. Seguimos en la buena senda.

Como siempre un placer.

¡Qué locura!