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Derik Osede, año ‘gafado’

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Ni en sus peores pesadillas Derik Osede habría imaginado un desembarco tan aciago en A Coruña. El defensa central madrileño, de origen nigeriano, firmó con el Deportivo el último día del mercado de verano para cubrir el hueco en la zaga que dejaba la marcha del italiano Michele Somma.


Como si de una maldición se tratara, las lesiones, que tanto se cebaron con el transalpino durante su etapa en el equipo blanquiazul, también persiguieron a Derik.


En noviembre sufrió una lesión en el sóleo de su pierna derecha que le mantuvo KO hasta diciembre, y en marzo se rompió el tendón de Aquiles y se despidió del curso.



Desde muy pronto se cebó la mala suerte con el zaguero madrileño. Tras disputar siete minutos contra el Salamanca UDS en el estreno de la liga y 31 ante el Compostela en la segunda jornada por la lesión de Bóveda, Derik disfrutaba de su primera titularidad en la tercera cita del curso. 13 minutos aguantó sobre el terreno de juego el futbolista de 28 años, ya que sufrió una lesión en el sóleo de su pierna derecha. Problema que le mantuvo apartado de la competición hasta el 17 de diciembre, cuando reapareció en la Copa del Rey participando en los últimos 26 minutos del triunfo frente al CD El Ejido.

Su regreso en el campeonato liguero se produjo en la décima jornada, ya con Rubén de la Barrera en el banquillo. Entró al campo cuando restaban 22 minutos del duelo con el Salamanca UDS en el Helmántico y dejó buenas sensaciones. De hecho, fue titular en las dos citas siguientes —en el 0-2 ante el Compos en Riazor, donde estuvo igual de mal que sus compañeros, y frente al Unionistas (0-0), donde tampoco cuajó una buena actuación, ya que un error suyo a punto estuvo de costar un gol. Su mejor partido fue precisamente en el que se lesionó de gravedad en el tendón de Aquiles el 7 de marzo. Fue titular en el 1-0 contra el Pontevedra y se mostró seguro atrás, pero a los 54 minutos se truncó su fortuna.

Derik Osede, año ‘gafado’