Cuando llega el mercado todos se fijan en el carril de entrada. Por necesario e ilusionante con la llegada de posibles refuerzos que aumenten el nivel del equipo. Pero este verano en el Deportivo será casi tan importante el carril de las salidas. Un carril que, ahora mismo, continúa atascado. Iniciada la segunda semana de pretemporada ayer en Abegondo, Antonio Hidalgo continúa teniendo a sus órdenes un total de 31 futbolistas del primer equipo. Solo dos tienen permiso para no presentarse en la ciudad deportiva, Alcaina y el portero Alberto Sánchez, con la necesidad de irse a las 10 bajas hasta el 1 de septiembre para, con los fichajes que todavía faltan por llegar, reducir la plantilla a 25.
Aligerar la nómina de jugadores es una tarea importante para Fernando Soriano en las próximas semanas, que necesita resolver una situación que suele enquistarse a medida que avanza el verano. Sea el Dépor o cualquier otro club. A Hidalgo le toca gestionar el día a día de los entrenamientos con overbooking, lo que por una parte puede llegar a crear malestar entre los futbolistas que saben que no cuentan, y por otra impide una mayor presencia de futbolistas de la cantera que quizá en otro escenario tendrían la oportunidad de empezar a mostrarse.
En todo caso, no todos los futbolistas están en la misma situación. Porque si bien hay jugadores que ya saben que no formarán parte de la plantilla del Dépor el próximo curso 2025-26, como es el caso de los citados Alcaina y Alberto, hay otros que todavía tienen opciones de convencer a Hidalgo de que pueden tener hueco en la rotación.
Precisamente empezando por la portería, será complicado que continúe también Eric Puerto, una apuesta de futuro que necesita jugar. El mismo camino seguirá Martín Ochoa, después de una cesión poco fructífera al Lugo, y probablemente Iano, al que la falta de efectivos en el lateral zurdo le concede tiempo, pero cuyas opciones de formar parte del equipo siguen siendo reducidas. Luego están jugadores con los que la dirección deportiva no cuenta y trata de resolver su situación como son Herrera, Davo, Mfulu o Barbero. Los cuatro terminan contrato 2026 y son los candidatos idóneos para reducir la nómina de futbolistas y permitir que sigan llegando nuevos refuerzos para el siguiente curso. No será sencillo llegar a un acuerdo. O al menos parece que no será un proceso rápido con algunos jugadores que todavía creen que pueden ser útiles para el proyecto.
También hará falta el tiempo para concretar el futuro inmediato de otro grupo de jugadores que las próximas semanas pasarán un examen que determinará tanto su papel en los planes de Hidalgo, como si Soriano tiene que hacer modificaciones en su hoja de ruta. Tanto para bien como para mal. En el centro del campo. Genreau, Charlie Patiño y Rubén López competirán por un puesto, pero no parece que vaya a haber sitio para ninguno más. La llegada de Luismi complica las opciones de Diego Gómez e incluso un Luis Chacón que debe demostrar que puede trasladar a Segunda su gran rendimiento en Primera RFEF. En ataque únicamente Eddahchouri parece tener su puesto garantizado, con Bouldini y Kevin jugándose sus opciones durante el verano.