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Dani Rodríguez: “No habernos clasificado para el playoff habría sido muy decepcionante”

Dani Rodríguez, entrenador del Montañeros, durante un partido en A Grela en su primera etapa como técnico del conjunto morado | Pedro Puig
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La carrera entre el Atlético Coruña Montañeros y el Victoria por alcanzar el playoff de ascenso estuvo a punto de necesitar una foto finish, pero finalmente el club morado esprintó en los últimos metros y se consiguió la clasificación. El artífice y culpable de buena parte de este éxito es Dani Rodríguez Fernández, entrenador de un Montañeros al que regresó el pasado verano para continuar lo que había empezado en su primera etapa.

¿Cómo te sientes tras haber clasificado al Montañeros para el playoff de ascenso?
La sensación es de satisfacción máxima y alegría. Considero que es la continuación al trabajo que comencé hace dos años en mi primera etapa aquí y que por motivos personales no pude darle continuidad. Distintos jugadores, distinto modelo competicional, pero misma idea y misma forma de intentar hacer las cosas. La satisfacción y alegría es enorme por mí, por el cuerpo técnico, por los jugadores pero también por Pablo Fernández, que desde el primer día de mi primera etapa me ha hecho sentir tranquilidad y confianza por lo que yo podía dar al club.

La satisfacción es enorme por mí, por el cuerpo técnico, por los jugadores y por Pablo Fernández


Solo os valía la victoria ante el Sofán. ¿Fue difícil gestionar esa presión?

Siendo honesto, fue la semana que más tranquilidad se respiró en el ambiente. Entrenamos los habituales tres días, los dos primeros hicimos un repaso de nuestras líneas generales de modelo de juego, tareas sencillas, de corta duración donde quedaran claras nuestras señas de identidad, lo que en esencia nos había llevado a estar en la última jornada dependiendo de nosotros. El último día dedicamos el entreno a juegos, dinámicas grupales, reír mucho, vacilar mucho. En realidad fue la semana donde el equipo menos tensionado estuvo. Conseguimos disfrutar del camino. 


¿Viste peligrar el partido en algún momento tras el 2-1 de Parafita?

Sin duda, en un partido que solo te vale ganar, te pones 2-0, perdonas el 3-0, el rival aprieta, mete el 2-1, es inevitable ver peligrar el resultado, decir lo contrario es ser falso. Pero también es cierto que el equipo trabajó durante el año mental y tácticamente situaciones de este estilo por lo que aún sufriendo tenía el pensamiento de que estábamos preparados para sacar esos minutos de incertidumbre adelante. Por suerte, así fue y pudimos celebrar aún con más satisfacción un resultado que merecimos. 

¿Qué valoración haces de la temporada del Montañeros hasta el momento?

La temporada está siendo muy buena. Para analizarla no solo hay que valorar los resultados, sino el contexto y de donde se viene. El Montañeros llevaba dos temporadas en Preferente salvándose de forma agónica, partiendo como favorito pero no cumpliendo con expectativas. Además, si ya el contexto del COVID es difícil para todos, para los equipos sin campo propio se vuelve aun más complicado. Para acabar, la plantilla está compuesta por 25 jugadores de los cuales cuatro suben de juveniles, doce son nuevos fichajes y solo nueve continúan del año pasado. Conseguir hacer un equipo dentro y fuera del campo en tan poco tiempo es para que los jugadores y el club estén realmente orgullosos. La temporada, pase lo que pase en el playoff, tiene que ser calificada como muy buena.

¿Cuáles han sido las fortalezas y las debilidades del Montañeros en la primera fase?
Las fortalezas sin duda el grupo y la competencia interna que han generado. Todos entrenan al máximo, todos compiten consigo mismo, con el compañero y con el rival. Los jugadores que no salen de inicio siempre suman e igualan o mejoran el trabajo de los de inicio. Esta forma de entender la competitividad, lejos de causar fricciones, aumentó la cohesión grupal, todos se alegran por el buen hacer del compañero, somos una piña. En el aspecto técnico-táctico opino qu e tenemos mucha variedad de características en los jugadores por lo que nos es relativamente fácil adaptarnos a diferentes contextos. Debilidades siempre hay, en lo técnico-táctico el equipo sabe perfectamente lo que nos cuesta más y donde somos más vulnerables, tratamos de esconderlo y minimizarlo pero no siempre es posible.


Una de nuestras virtudes es la versatilidad y no encorsetarnos en un dibujo


El Victoria ha sido el único equipo que os ha ganado y además lo ha hecho dos veces. ¿Es circunstancial o es un equipo especialmente incómodo para vosotros?
Rotundamente es circunstancial. El Victoria ha hecho una temporada fantástica, contra nosotros ha competido maravillosamente, pero objetivamente hablando, en los dos partidos que nos enfrentamos pasaron cosas casuales difíciles de explicar. En ambos partidos nos ponemos dos goles abajo en apenas tres minutos de diferencia. En la ida con dos penaltis justos pero difícilmente explicables y en la vuelta el 2-0 es un autogol de los que raramente pasan. En la ida fallamos un penalti y en la vuelta nos anulan el 0-1, que era claramente legal y el línea que lo anula así lo reconoce al final del partido. En ambos partidos acabamos en su área, con balones al palo, balones que se pasean por el área pequeña... En fin, en doce años que llevo en el fútbol regional jamás me había pasado algo igual. Dos partidos contra el mismo rival en la misma temporada y con tantas similitudes en cuestiones negativas. Y quiero dejar claro que el Victoria hizo muchas cosas bien para sacar esos partidos adelante. Simplemente a nosotros esos días la fortuna nos esquivó totalmente de manera escandalosa.

El Victoria os exigió mucho en la carrera por la segunda plaza. ¿En algún momento pensaste que se escapaba?
El Victoria y el Sofán imprimieron un ritmo superlativo en la lucha por las dos plazas. Siempre los tuve como favoritos y así lo expresé siempre a quien me quiso escuchar porque, bajo mi punto de vista, mantener el bloque y los entrenadores del año pasado en una liga como esta es un plus. Después de ganar en Sofán en la ida tuve la sensación de que el equipo iba a pegar un impulso competitivo y que no se nos iba a escapar, pero está claro que viendo el nivel de resultados que seguía consiguiendo el Victoria, quedarse fuera era una opción real. 


En los dos partidos ante el Victoria pasaron cosas casuales difíciles de explicar


Has utilizado casi siempre con un 1-4-4-2. ¿Qué os da ese sistema?
El 4-4-2 es un sistema que nos da mucho orden defensivo, donde los roles asignados a cada jugador están perfectamente definidos. Nos permite defender tanto en bloque alto como bajo, el equipo se siente seguro para presionar tras pérdida o replegar y en ataque nos permite jugar largo o transitar de forma vertical sabiendo que tenemos el número suficiente de jugadores para esos primeros balones. Tenemos cuatro delanteros centros que son supertrabajadores sin balón, que pelean todos los envíos, que dominan el juego de espaldas, que se sincronizan bien para fijar e ir a espacios. Pero he de decir que el equipo ha jugado muchos partidos o momentos de partido con otros sistemas y ha estado igual de cómodo y efectivo. Tenemos muchos centrocampistas y de distinto corte. Una de nuestras virtudes es la versatilidad y no encorsetarnos en un solo dibujo. Pero sobre todo la predisposición de los jugadores a adaptarse al contexto y currar en beneficio de todos. Me siento afortunado de dirigir a este grupo.


La temporada tiene que ser, pase lo que pase en el playoff, calificada como muy buena 


Destacas la versatilidad del equipo. ¿En qué registro ha rendido más el Montañeros?
La versatilidad creo que ha sido una de nuestras señas de identidad. No es lo mismo jugar con André y Denis en las bandas que con Real y Pancho. No es lo mismo que jueguen Mauro y Kevin dentro que Currás y Fidi o incluso Pancho y Real. Creo que hemos conseguidos estar relativamente cómodos en todos los contextos pero es obvio que cuando hemos mantenido un orden claro sin balón eso ha repercutido en nuestro buen hacer con él. Somos el equipo menos goleado de la zona norte con ocho goles encajados en doce partidos y tres de ellos han sido de penalti. Es un dato que debe valorarse y que nuestros jugadores deben de sentir orgullo y ver que nuestro camino, incuestionablemente, debe de ir en esa dirección.

Los fichajes de jugadores de categorías superiores elevaron el nivel de exigencia del Monta. ¿Notaste esa presión?
En ningún momento noté presión por ese motivo. El club en ningún momento me hizo ver que los objetivos habían cambiado por fichar según que jugadores. Ahora bien, yo llevo muchos años en esto y sé cuando un equipo tiene una mayor responsabilidad y cuando menos. Para mí no habernos clasificado para el playoff habría sido muy decepcionante para conmigo mismo, esa es mi realidad. También quiero decir que soy un entrenador que respeta muchísimo los currículums pero este año los jugadores con mejor currículum se adaptaron con muchísima humildad al grupo y también decir que los jugadores con menos currículum tuvieron tan buen nivel que toda la familia que formamos el Montañeros no podemos destacar a ningún jugador por encima del resto. La clave ha sido el grupo.

¿Y ahora qué? ¿El Montañeros está capacitado para ascender?

El Montañeros está capacitado para ascender pero ni más ni menos capacitado que los rivales que vamos a tener. Es un playoff muy igualado con equipos con más presión y otros, entre los que me incluyo, con menos y que vamos a intentar disfrutar del playoff sin una mochila cargada de obligaciones. Tenemos mucha ilusión, somos responsables y vamos a tratar de trasladar la ambición que todos tenemos de boquilla al campo en forma de trabajo y cohesión grupal. 


¿Qué rivales ves más fuertes en el playoff?

Siendo honesto, hoy será el primer día que me ponga a trabajar en esta dirección de manera más rigurosa. Lo que está claro es que la Sarriana tiene muchos jugadores reconocibles, una gran inversión detrás y el objetivo claro de ascenso. Si tuviera que señalar un favorito sería sin duda ellos. Pero como no meter entre los favoritos a Noia o Boiro, equipos acostumbrados a estar en estas peleas, con jugadores con experiencia, con aficiones fuertes, o al Lemos, que aunque lleva años fuera de estos objetivos es un club con tradición y que esta puede ser la oportunidad que está esperando para despertar. Y contento de no enfrentarme de nuevo al Sofán, un equipo tremendamente complicado. Es un playoff de mucho nivel donde cualquiera puede ganar. 


¿Sientes que ya has cumplido con tu trabajo o eso no será así si no consigues el ascenso?

Sinceramente creo que la parte más importante y del trabajo está hecha. Haber construido un equipo, ser competitivos todos los partidos, dar buena imagen, ser fuertes y cohesionados. Un vez aquí, debemos ser exigentes con nosotros mismos y trabajar sin conformismo, buscar hacer el mejor playoff posible y con esta mentalidad estoy seguro que podremos estar en la pelea. Conseguirlo o no, no puede cambiar sustancialmente la evaluación de la temporada. Así lo creo. Pero esto que no se confunda con un discurso victimista o conformista. Que el Monta va a por todas y lo va a intentar sin complejos es una realidad. Queremos ascender y con toda la humildad del mundo lo vamos a intentar. 

Dani Rodríguez: “No habernos clasificado para el playoff habría sido muy decepcionante”