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Cinismo organizativo

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Muchas vueltas se le está dando al tema de la que se pretendía fuese la competición futbolística Top europea. Parto de la base que no estoy a favor en la creación de este nuevo planteamiento. Mi posición es potenciar lo que en estos momentos funciona, pero cambiando estructuras obsoletas y dando más protagonismo a los clubs en la toma de decisiones. En definitiva, democratizar la organización de UEFA y FIFA. Estuve en desacuerdo cuando se promovió el cambio en el baloncesto europeo y también, cuando el Sr. Piqué destrozó la Copa Davis y montó su particular ‘chiringuito’.


Dicho esto, la semana pasada les trasladaba que el futuro tendría continuidad en los ‘grises’. Hubo planteamiento de los llamados ‘grandes’ y dura réplica del ‘poder establecido’ (UEFA).


Ahora nos encontramos en tiempo de que las aguas vuelvan a su cauce y se comiencen a aproximar posturas. Sigo pensando que es muy sorprendente que los Florentino y compañía se tirasen a la piscina con tanta facilidad, no teniendo recursos para salir a flote con sus nuevos planteamientos. Me huele que algo deben tener previsto.


Lo que ha quedado patente a lo largo de las distintas valoraciones que se vinieron haciendo, es el ‘cinismo’ económico que rodea todo esto. Movimientos, declaraciones y posicionamientos, incluso de máximos mandatarios estatales, que dejan bien a las claras el lado oscuro que existe en todo el entramado. Detrás de lo que vemos, ahora por TV, se intuye un montaje financiero, que desgraciadamente nos puede hacer pensar… que si lo que se nos ofrece, está limpio.


En fin, esto necesita una urgente vuelta de tuerca, pero lo veo muy en la nube. Quieren que sigamos pagando los ‘dibujos animados’ en la tele de pago.


Cambio de tercio. Lo trasladé en su momento. Metidos en plena desescalada del Covid, el mundo del deporte sigue mostrándose a años luz de la realidad social. Puede que tenga su sentido científico, no lo pongo en duda, pero me cuesta asumir determinadas cuestiones. Ahora aquí sí puede entrar gente, ahora aquí no. Parece que se empieza a hablar de la entrada de público en los estadios y pabellones para presenciar la Liga y la ACB, pero hasta ahora todo cerrado, en cambio para ir a un concierto sí.


En Riazor (capacidad 30.000) sólo pueden acceder 1.000 personas, las mismas que en A Malata o San Lázaro. Por otro lado que un padre no pueda presencia un partido de su hijo en categorías inferiores, cuesta trabajo entenderlo. ¿Será por normativa científica o vagancia institucional?.


Finalizo. Hablar del Deportivo es sinónimo de tristeza y cabreo. La realidad es la que es, sufrir hasta el último momento.


Se necesitarán grandes cambios de planificación para recuperar el equilibrio mental. Menos mal que se nos ofrece un Consejo de Administración ‘profesional’. Un paso muy importante para transmitir pasión. Igualito que en el Manchester City. Curioso.


Como siempre un placer. 

Cinismo organizativo