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El arte de fichar

Nwogbo es el (pen)último acierto del BC en fichajes con la temporada avanzada | patricia g. fraga
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Para un club modesto, elaborar un plantilla lo más competitiva posible es un tarea muy complicada. Que se multiplica por mucho cuando llegan los problemas y hay que fichar sobre la marcha, ya que el nuevo mercado es menor y las restricciones, mayores.


El Basquet Coruña ha sabido moverse (casi) siempre con habilidad a la hora de solucionar contingencias. El último botón se llama Lottana Ngowbo, el tercer fichaje sobre la marcha de la serie de catastróficas desdichas en que se ha convertido este curso.


Cierto es que la entidad naranja maneja un presupuesto notablemente más jugoso que los de campañas precedentes, pero ello no resta mérito al hecho de acertar tanto sobre la marcha. Primero lo hizo con Justin Raffington, contratado temporalmente por las bajas de Perris Blackwell (volvió a EEUU para estar con su padre enfermo) y Abdou Thiam (lesión). El alemán jugó 11 partidos, en los que promedió 4.9 puntos y 4.0 rebotes. Del BC se fue al Palma, donde sus medias en la segunda fase han subido a 7.0 y 4.3.


La grave lesión de Mouha Barro derivó en la llegada de Gary McGhee, quien a diferencia de Raffington y Nwogbo, ya había jugado en España (Breogán 14/15). Y el de Indiana se ha convertido en uno de los mejores ‘5’ de la LEB Oro.


Finalmente, la recaída de Thiam obligó a seguir recomponiendo la batería interior. Llegó el nigeriano, que tras un brillante debut ofensivo en Oviedo, promedia en la segunda fase 13 tantos, 4.0 capturas y 14.5 de valoración... en solo 17:34 en cancha.


Sustituto sin sustituto

Más complicada, debido a la normativa FEB para fichajes fuera de plazo, es la opción de cubrir la baja, por lesión grave, de Augustas Peciukevicius, otro que aterrizó con la temporada comenzada, tras haber pasado en Burgos las 15/16. Lo hizo en la 19/20, como sustituto del lesionado Mike Di Nunno. Y desde entonces, como acertadamente dijo la pasada semana Rubén Perelló, técnico del CB Almansa, “es el motor del equipo”.


En ese mismo ejercicio llegó a A Coruña Ashley Hamilton (con experiencia previa en el Manresa), para cubrir la marcha de un descontento Mirza Bulic, cuyas prestaciones superó con amplitud.


En el plantel actual hay otro elemento que llegó sobre la marcha y acabó siendo muy importante, Dago Peña. El dominicano debutó en España en la 15/16. En la 16/17 se estaba saliendo cuando, a mitad de campaña, el Barcelona lo reclutó para su filial.


Peña también contó con un sustituto de sabia elección y sin experiencia en España: Justin Johson, y tal vez pocos se recuerden lo que bien que estaba cuando cayó lesionado y se quedó sin playoffs.


El propio Zach Monaghan, que llegó a España junto con Ben Stelzer, ambos desde la NCAA II y que formaron una dupla exterior inolvidable –después de aquel maravilloso curso 15/16, el escolta dejó el basket, con solo 23 años, para trabajar como entrenador asistente de su universidad y ahora es ojeador de los Dallas Mavericks– volvió en la 17/18, cuando ya se habían consumido siete jornadas.

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