Menú
El Ideal Gallego Diario de Ferrol Diario de Arousa
YouTube Twitter Newsletter Instagram Facebook

Volver a empezar

|

Da igual la categoría en la que milite. Se echa de menos que no juegue el Depor. Soy de los masocas, de los que les mola sufrir con su equipo, así que hoy me parece un domingo vacío. Sé que hay fútbol, pero ese balompié comercializado del negocio de Javier Tebas no me interesa. Hasta diría que me desagrada.


Hoy los blanquiazules descansarán de hacer una jornada más el ridículo. Sé que no gusta leerlo u oírlo, pero lamentablemente es así. Eso sí, si echas un ojo en las redes sociales de algún componente de la plantilla, e incluso de los que aspiran a ser profesionales, es para mear y no echar gota. Ni sufren ni padecen, lo único que les avala es el escudo y la ‘manada’ de amiguetes, dispuestos a reírles las gracietas a pesar de no haber empatado con nadie.


Pero dejemos a un lado esa fauna y vayamos a lo serio. ¿Qué ocurre con el nuevo Consejo? Imagino que en pocos días el deportivismo podrá conocer la opinión de su nuevo presidente, Antonio Couceiro. Confío, aunque tampoco lo sé, que anunciará una reestructuración profunda en todas las esferas del club, que tratará de taponar el agujero negro en el que se convirtió el Real Club Deportivo de La Coruña SAD. Puede traer a Messi (vaya exageración) que aquí acabaría siendo un mediocre.


El club necesita un reset. Apagar el actual sistema, aprovechar para cambiar los fusibles y volver a ponerlo en marcha. La tarea no es fácil. El nuevo Consejo tiene el perfil y el aval de la propiedad para poder hacerlo. Pues eso. Atentos.

Volver a empezar