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Levantar el vuelo

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Termina un 2020 triste para el RCD. Hace un año por estas fechas el equipo estaba último clasificado en Segunda con apenas un par de victorias. El cambio de década significó un nuevo aliento para el cuadro coruñés. Nuevo entrenador, nuevo Consejo de Administración, la tranquilidad financiera que daba el acuerdo con Abanca y una serie de victorias consecutivas presagiaban no ya la salvación, que casi se rozaba con las yemas de las manos, sino hasta la posibilidad de alcanzar la promoción de ascenso.

Finalmente cayó sobre el deportivismo ese fatalismo que se asoma tantas veces a visitar a la escuadra blanquiazul. Tras una serie de derrotas inexplicables – ¡ay aquel partido contra el Extremadura!- el Depor se ve envuelto en la última jornada de Liga en una serie desafortunada toma de decisiones por parte de la LFP y, a la postre de la RFEF y el CSD, que consuman el descenso de categoría.

A pesar de la vibrante defensa de los intereses del RCD en los despachos en donde se debería de decidir el futuro del Club, allí mismo se pasaron por alto los intereses legítimos del Deportivo y se certificaba el descenso.

Tocaba fondo el Depor pero aquel compromiso accionarial con Abanca le daría cierta tranquilidad económica para  acometer el año de castigo.

La tarea de reactivar a un Depor noqueado por los despachos en la última jornada de competición no fue fácil. El cambio de categoría fue un golpe tremendo. Se pasaba del futbol profesional al amateur, de la LFP a la RFEF, de cobrar una importante suma de dinero por los derechos televisivos a ver rebajadas de manera sustancial esas cifras. 

Hay que sumar a esto el escaso tiempo para planificar la temporada y afrontar una pretemporada deprisa y corriendo todavía con la mirada puesta en aquel fatal recuerdo contra el Fuenlabrada, Tebas, su hijo y a todos los sucesos que siguieron.

A pocas horas de empezar 2021 la situación no es todo lo feliz que se esperaba. El equipo defiende su honor con poco fútbol si bien los resultados hasta ahora le daban vida para mantener intactas sus aspiraciones. La derrota contra el filial del Celta encendió las alarmas. Mal futbol y ahora malos resultados. 

Le queda trabajo al equipo de Fernando Vázquez para retomar la senda se las victorias y tratar de encandilar a una afición muy cansada y necesitada de volver a enchufarse con el equipo al que ha demostrado tanto cariño.

Levantar el vuelo