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A la espera de cambios

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El cambio de entrenador del Depor a estas alturas de la competición deja a Rubén de la Barrera con escaso margen de maniobra para conseguir resultados inmediatos. Ocho jornadas en las que tendrá que demostrar que su discurso –farragoso en la parte oral– consigue resultados en el campo. Un reto que le ha sido confiado y a la vez una oportunidad para demostrar que su método es eficaz. Pero estará siempre bajo la presión propia de un equipo llamado al ascenso para garantizar su supervivencia. 

Hay que destacar que ha sido el Consejo de Administración quien le ha dado esta oportunidad, como en su día se la dio a Fernando Vázquez, cesado la pasada semana. Es por eso difícil de entender la respuesta del técnico de Castrofeito a su cese. Tristemente Vázquez no ha sido capaz de conjuntar un grupo capaz de afrontar con éxito la nueva situación en 2ª B. Un equipo que mostró su insolvencia atacante y enseguida levantó sospechas por su mal juego. Pese a que los resultados iban camuflando sus carencias, las dos últimas derrotas aceleraron su destitución.

En una comparecencia posterior al cese, el profesor apuntaba a que había problemas en el seno del Club que no le permitieron desarrollar su proyecto como esperaba. Mala cosa es quejarte cuando te ha cesado el mismo Consejo que te nombró. No voy a cuestionar las dificultades que se ha podido encontrar en su tarea, seguro que no menos complicadas que las que sufre el RCD en un contexto donde la supervivencia de la institución es la prioridad, pero señalar a personas sin dar nombres se parece más a una declaración auto exculpatoria que a un humilde ejercicio de autocrítica. El paso de Fernando Vázquez por el Club, en sus dos fases, ha dejado un buen recuerdo que no debería de dilapidar.    

Como decía anteriormente, el futuro inmediato del equipo cae bajo los hombres de Rubén de la Barrera, una apuesta joven y local para conseguir el ascenso. Tiene poco tiempo para reactivar un conjunto que hasta el momento ha demostrado una fragilidad ofensiva insultante para el talento que se le supone y la categoría en la que compite. 

El primer objetivo es mostrar esa mejoría y sacar adelante los dos próximos compromisos en Riazor. A partir de ahí esperamos que aumente la confianza que les permita clasificarse entre los tres primeros puestos del grupo con el mayor número de puntos posibles. No olvidemos que en la siguiente fase se arrastran los conseguidos en la primera. Luego vendrá el desafío de los play off pero por ahora esperemos que cambie la dinámica del equipo.

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