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¿Y si lo mejor está en casa?

Diego Villares, esta temporada ejercitándose con el primer equipo en Abegondo | aec
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Los tiempos de crisis suelen presentar el caldo de cultivo perfecto para las oportunidades. En el mundo del fútbol los canteranos suelen salir a escena cuando las cosas no acaban de funcionar.


Siguiendo la estela de hombres como los hermanos González Pérez, José Ramón y Fran, a finales de los años 80, un destacado ramillete de jugadores criados en el vivero de Abegondo se han visto catapultados al primer equipo del RC Deportivo, en donde para nada están desentonando.


El discreto rendimiento de numerosos fichajes recientes ha generado opciones para chicos como Rayco o Diego Villares, que gozaron de ficha con el conjunto profesional blanquiazul desde el pasado 1 de febrero. En el debut de ambos en O Vao el domingo 7 le dieron otro aire al equipo en la segunda mitad, agradando mucho pese a su lógica inexperiencia.


El atacante canario, de 24 años y con el dorsal número 9, atrajo muchas miradas por su desparpajo y excelente técnica individual. No le importó en absoluto echarse el peso del colectivo sobre sus hombros, desequilibró y solo pudo ser parado por la zaga del Coruxo a base de faltas.


Una retahíla de infracciones que acabaron por desesperarlo en los instantes finales de una contienda en la que el cuadro coruñés cayó por 2-0.


Recomendado por una leyenda del club de la Plaza de Pontevedra como Juan Carlos Valerón —ahora máximo responsable del filial—, fue rescatado desde el Polvorín para la base herculina.


Su destacada actuación en la última jornada podría depararle este próximo domingo su primera titularidad en el RC Deportivo.


El centrocampista Diego Villares, también de 24 años, ha experimentado una progresión similar a la de Rayco en las filas del Fabril, en donde ha sido un asiduo; el de Vilalba disfrutó de la segunda parte para exhibir su fútbol-control en la medular, donde formó pareja de baile con Uche Agbo, aportando fluidez al desplazamiento del balón en este lance.


Esta temporada 20-21 ha sido la del salto de calidad definitivo también en la carrera de Jorge Valín, un joven defensa coruñés de 21 años recién cumplidos y que se ha instalado en el carril diestro, desplazando a un segundo plano a un veterano ‘todoterreno’ como Eneko Bóveda.


Pero sin duda la pieza del primer equipo que mejor ejemplifica la validez de los valores de Abegondo es Mujaid Sadick, quien debutó de la mano de Seedorf en el curso 17-18 con solo 18 años y ha sido capaz de erigirse en el líder de la defensa el año pasado en Segunda y este en Segunda B. 

¿Y si lo mejor está en casa?