viernes 06.12.2019

Otros tres puntos en juego que no pueden escaparse del fortín de Riazor

Después de ver a nuestro Deportivo en el estadio de Montilivi, con un lamentable primer tiempo por los cuatro costados y una segunda parte que tuvo de todo por parte blanquiazul, con una fase que pareció muy propicia para recuperar los regalos de los primeros 45 minutos, pero que no acertaron, sobre todo con algunos cambios claramente tardíos, que apenas tuvieron tiempo para equipararse con la reacción del equipo. Y eso que en la alineación hay algunos que son internacionales en sus respectivos países. ¿No puede intentar que se queden por allá cuando los convoquen para las selecciones respectivas? Y no digo nombres porque no sé cómo reaccionarían los interesados. Pero ahí están dejando al Deportivo en la cola de la tabla. 

En definitiva, el próximo rival, el Almería, que será la décima jornada de las 33 que todavía faltan y con un equipo que, a estas alturas, no ha dado con el once adecuado y mantiene en sus convocatorias a un buen puñado de jugadores que difícilmente encajarían en un Segunda B. 
Retrasar las decisiones que están pendientes sería contribuir, negativamente, al equipo, al club y a La Coruña. Pazo Zas tiene la palabra en las próximas horas. 

Si seguimos pensando que falta mucha liga es como mirar para otro lado. Juan Antonio Anquela, insisto, es de los menos culpable del desaguisado, mientras el director deportivo, que fue el que trajo tanto nuevo jugador que, está claro, no valen para el Deportivo que incluso rechaza el recurrir a más de uno de los valores que se están cultivando en el Fabril, que para eso está. Para nutrir de valores  al primer equipo blanquiazul.

De los que vimos en Montilivi apenas media docena cumplieron como profesionales del fútbol, Dani Giménez, Álex Bergantiños, Borja Valle, que jugó media hora, Víctor Mallejo, su compañero de Atlético, Francisco Montero, pese a tener que usar gafas, y el centrocampista serbio Sasa Jovanovic, pese a las pocas ocasiones que le dan... 

Podía citar el resto de jugadores de la primera plantilla, pero no quiero pasarme, pero sí lo tengo claro que apenas se esfuerzan. Bien porque el equipo físicamente está muy bajo o porque hay otros problemas en el vestuario. Que lo digan, caramba.  

La prueba definitiva, para todos, tiene que ser el partido del domingo en el Abanca-Riazor, a las seis y media de la tarde, con la visita del Almería, que seguro vendrá a feudo coruñés a recuperarse a fondo después del 4-2 que sufrió en El Molinón en la pasada jornada. 

Me imagino que Anquela habrá trabajado a fondo, por supuesto no dejando meter baza a los allegados, que bastante culpables son ya, y que dejen emplearse a fondo al técnico jienense. 
Como es natural contando con el apoyo general de siempre, si ellos se emplean a fondo, y sin faltar nuestro ...¡Forza Depor!

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