sábado 28/11/20

Michele Somma, la penúltima decepción

Somma ya no pertenece al Deportivo. El italiano ha pegado la espantada, ha decidido no renovar, ha cerrado su etapa en el Depor, no ha llegado a un acuerdo… en fin, llámenlo como quiera, pero el caso es que se ha ido a menos de un mes de que empiece la competición y nos ha dejado con un palmo de narices después de estar todo el verano entrenando y haciéndonos ver que iba a ser uno de los puntales y uno de los jugadores diferenciales de este año. Pero no. Ha decidido irse.

Y se ha ido como hacen últimamente todos los jugadores, con una nota en sus redes sociales que parece que se han bajado de internet y han rellenado los huecos para poner el nombre del club. 

Al final todos dicen lo mismo: que si cierra una etapa inolvidable, que si ahora es un deportivista más, que si pronto estaremos donde nos merecemos, bla, bla, bla. Le ha faltado soltar eso de que “no eres tú que soy yo” y lo de que nos quiere mucho pero solo como amigos. El discurso de siempre, vaya.

Lo cierto es que la salida de Michele Somma me ha supuesto una pequeña decepción. Hace unos meses, cuando se lesionó de gravedad, escribí en este mismo periódico un artículo sobre él. El título lo decía todo: “Yo también te renovaría, Somma”. Y allí ensalzaba las virtudes humanas y futbolísticas de un jugador que sufría su tercera lesión de gravedad con tan solo 25 años de edad. Un futbolista que el Depor recuperó del paro tras desaparecer su anterior club y tirarse todo el verano de 2018 entrenando en solitario. Pues bien, la directiva coruñesa decidió ofrecerle la renovación sin saber siquiera si la recuperación de esta última lesión iba a ser satisfactoria. Le permitió operarse en Italia y realizar la rehabilitación allí. Todo facilidades.

Este lunes pasado, cuando saltó la noticia, los diversos foros deportivistas se llenaron de críticas hacia el italiano. Desde el habitual “desagradecido” hasta los más fuertes de “rata” o “traidor” y sin faltar deseos muy censurables de que se vuelva a lesionar de nuevo. Yo no creo que Michele Somma sea una mala persona. Es más, me consta que es un buen chico y que jamás ha dado un problema. Ahora bien, es lógico y normal el malestar que hay ahora hacia él. Se decía que si le había llegado una oferta muy atractiva de su país. Ahora se sabe que irá al Palermo, a jugar en la serie C (la 2ªB española), o sea, que por proyecto deportivo no es. Se dice que no ha llegado a un acuerdo económico con el Deportivo. Esto ya me puede cuadrar más. Pero de todas formas, tras el detalle de ofrecerle la renovación en blanco no es muy acertado optar por lo que ha hecho Somma. Podía perfectamente firmar por una temporada, ver cómo responden sus ligamentos tras la lesión y el año que viene, con solo 26 años, decidir su futuro. O no haber aceptado la renovación y haberse ido el 30 de junio. Hubiera sido más entendible.

En fin, una espantada triste la de Somma. Llegados a este punto cabría pensarse si aquí en Coruña somos tontos al haberle ofrecido la renovación en blanco. No lo creo. En su momento todos pensamos que se lo merecía y si nos vuelve a pasar con otro futbolista lo haríamos de nuevo. De hecho, ya tenemos un precedente con nuestro querido Donato, que en la 2001-2002 le renovaron su contrato tras lesionarse de gravedad y no haber cubierto el número de partidos que estipulaba su contrato para ganarse dicha renovación. Pero claro, Donato era mucho Donato.

Que te vaya bien, Somma. Mucha suerte en el Palermo o donde sea. Gracias por todo. Y nada, que no entendemos lo de que a finales de septiembre decidas irte. No has quedado muy bien, la verdad.

Michele Somma, la penúltima decepción
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