sábado 28/11/20

Dramas por doquier

Los Nuggets consuman la remontada a los Jazz en un infartante final de un tenso séptimo partido y los Celtics ponen contra las cuerdas a los defensores del anillo
Jokic dejó en
segundo plano a su
compañero Murray
y a su rival Mitchell
en la intensa
batalla final | JOHN
G. MABANGLO
Jokic dejó en segundo plano a su compañero Murray y a su rival Mitchell en la intensa batalla final | JOHN G. MABANGLO

Solo dos partidos en la jornada, pero mucho que contar: el triste KO de los Jazz y el segundo de los vigentes campeones en la serie contra los Celtics.

La tensión y el miedo se apoderaron del primer séptimo partido de esta primera ronda. Una batalla final que, vistos los precedentes, prometía exhuberancia anotadora. Nada más lejos de la realidad. El 80-78 que manda los Nuggets a medirse con los Clippers es, de largo, el encuentro con menos puntos la serie.

Donovan Mitchell y Jamal Murray, que han hecho mucha historia en estos siete capítulos, se contagiaron del desacierto general: Utah anotó solo el 38% de sus tiros (8 de 34 desde el arco) y Denver el 37.3 (8 de 31). El escolta de los Jazz se quedó en 22 puntos (9 de 22 en tiros de campo) y el de los Nuggs, en 17 (7 de 21).

Dos récords más

Eso sí, ambos se despidieron con otras dos plusmarcas en una eliminatoria: puntos anotados entre dos rivales (475) y triples convertidos: 33 de Mitchell y 32 de Murray.

Los Jazz remontaron 19 puntos, 29-46 a 4:28 para el descanso. A 8:39 tomaron la delantera (66-65). A partir de ahí ninguno mandó por más de cuatro puntos. Un ‘alley-oop’ culminado con mate por Rudy Gobert (19 puntos y 18 rebotes) valió el 78-78 a 48 segundos del bocinazo.

Veinte más tarde, Nikola Jokic (30 tantos, 14 capturas y 4 asistencias) subiría los últimos puntos al marcador. Mitchell, el héroe de los Jazz en esta serie, pasó a villano al dejarse robar el balón por Gary Harris con ocho segundos y medio en el crono.

Si la ración de drama no era suficiente, Torrey Craig erró una bandeja a cuatro y medio de la conclusión y dejó una última oportunidad a los de Quin Snyder, pero la red escupió el desesperado triple de Mike Conley sobre la bocina, convirtiendo a su equipo en el duodécimo de la historia de la NBA que se deja remontar un 3-1, tomando el testigo de los Warriors de las Finales de 2016 contra los Cavs.

El otro duelo del día tuvo un nombre propio: Marcus Smart. Él solo rescató a los Celtics, que entraron al último cuarto ocho abajo, una distancia considerable tras 36 minutos de muchísima igualdad.

Magia en 4 minutos

El escolta de los ‘orgullosos verdes’ hizo magia: 5 de 5 triples, el último con libre adicional, en los cuatro primeros minutos del acto inicial. Los 16 primeros puntos de su equipo. Solo había anotado tres en en los tres primeros cuartos.

Smart no volvería a ver aro, pero su explosión encendió a un apagado Kemba Walker y reactivó a un brillante Jayson Tatum (34 tantos). Un triple del base dio a los Celtics su máxima renta del encuentro (95-987) a 4:18 del final.

Kyle Lowry tiró de los defensores del anillo, que se colocaron a rebufo (100-99) con 61 segundos por jugar. Veinte más tarde, Kemba firmaba un canastón tras mandar al suelo a Serge Ibaka (17 puntos, 9 rebotes, 2 asistencias y 2 tapones) y diez después Pascal Siakam pisaba la línea lateral cuando se disponía a lanzar un triple para igualar. Jaylen Brown erró la sentencia y dejó siete segundos, pero Fred VanVleet confirmó, sobre la bocina, que no era el día de los Raptors desde el arco: 11 de 40. Tampoco fue del Marc Gasol: 6 tantos, 4 rechaces, 1 asistencia, 1 robo, 2 tapones y eliminado a 3:17 del final. l

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