La cláusula del miedo, un invento del fútbol masculino ya hace varias décadas, ya se ha instaurado en el fútbol femenino. El nivel de competitividad en el balompié femenino ya ha crecido de tal manera que se están dando casos, como el que vive (o sufre) el Deportivo, con la cesión de Marina Artero por parte del Athletic. La central no podrá jugar mañana en Lezama por la mencionada cláusula del miedo.