sábado 28/11/20

Exdirectivos de Osasuna desconfiaban de Vizcay

El expresidente de la junta gestora que se hizo cargo del club en junio de 2014, Javier Zabaleta, y el exsecretario, Luis Ibero, lo aseguraron en la Audiencia
Imagen del juicio. En primera fila: Ángel Vizcay (i), exgerente; Diego Maquírriain (2i), expresidente de la Fundación Osasuna; Sancho Bandrés (3i) y Jesús Peralta (4i), exdirectivos; Juan Pascual (5i), exdirectivo; Miguel Archanco (6i), expresidente. | EFE /Jesús Diges
Imagen del juicio. En primera fila: Ángel Vizcay (i), exgerente; Diego Maquírriain (2i), expresidente de la Fundación Osasuna; Sancho Bandrés (3i) y Jesús Peralta (4i), exdirectivos; Juan Pascual (5i), exdirectivo; Miguel Archanco (6i), expresidente. | EFE /Jesús Diges

El expresidente de la junta gestora que se hizo cargo de Osasuna en junio de 2014, Javier Zabaleta, y el exsecretario, Luis Ibero, aseguraron que desconfiaban del entonces gerente, Ángel Vizcay, aunque reconocieron que tenían que fiarse de su palabra porque era el único que sabía lo que había pasado esa temporada en el club.

Ambos declararon como testigos en el juicio que se sigue en la Audiencia de Navarra contra seis exdirectivos de Osasuna, tres exjugadores del Betis y dos agentes inmobiliarios acusados de delitos de apropiación indebida, societarios, falsedad en documento mercantil, falsificación de las cuentas anuales y corrupción deportiva por el supuesto amaño de partidos.

Según explicaron, cuando entraron a formar parte de la junta la situación económica del club era crítica. “No tenía ni para pagar la luz”, precisó Zabaleta, y añadió que si no hacían frente a las deudas podrían bajar a Segunda B, lo que les obligaba a “presentar un concurso de acreedores de disolución y liquidación”.

Situación límite
La situación que se encontraron, según Ibero, es uno de los motivos que le hacían desconfiar de Vizcay y del auditor, Adolfo Suárez, que había dado el visto bueno a las cuentas de años anteriores. Zabaleta justificó su desconfianza en el hecho de que “Vizcay no quería pagar impuestos”, algo que aseguró que era ineludible para ellos, así como que “estaba gestionando sin conocimiento de la junta el traspaso de Andrés Fernández al Getafe” cuando ellos estaban en negociaciones con el Oporto por “más del doble”.

Esta desconfianza, agregó Ibero, fue la que motivó que en la reunión mantenida en agosto de 2014 entre la junta y los auditores no quisiese oír las explicaciones que tenía que dar sobre el descuadre de caja de 1,4 millones de euros cuando se quedaron a solas la junta y el abogado Miguel Martínez de Lecea.

Según Ibero, no dejó hablar a Vizcay asegurándole que “cualquier cosa que diga, si es ilegal, se irá al juzgado”, tras lo cual, señaló, el exgerente guardó silencio, un hecho confirmado también por Zabaleta.

“No es que no me interesara, no me fiaba”, aseveró y recordó que, tras pedir a los gestores que entrasen, le dijo a Vizcay “que les entregase la documentación preexistente en el club”, desconociendo lo que hizo después éste para justificar este agujero en al caja. Zabaleta apuntó que fueron conocedores de la falta de este dinero sin justificar en la reunión mantenida con el gestor, aunque reconoció que antes “había una rumorología respecto a la situación de Osasuna”.

Ambos, junto con el entonces vocal, Juan Ángel Larrea, que también declaró como testigo, reconocieron que firmaron la carta de manifestación en la que, entre otros aspectos, se indicaba que las facturas a Flefield con las que se justificó ese agujero en la caja se habían abonado en efectivo.

Todos aseguraron que solo leyeron la carta y no el informe de auditoría ni la memoria, excusándose Zabaleta en que se les entregó la documentación “sin tiempo de poder estudiarla detenidamente”, un hecho al que se refirieron también Larrea e Ibero, y éste apuntó además que tan solo dispusieron de unas horas.

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