martes 12.11.2019

El buen momento de Rodrygo desafía a un Eibar ambicioso

Los de José Luis Mendilibar aspiran a repetir en su campo de Ipurúa la gesta conseguida la pasada temporada, en la que fue la primera derrota de Solari
Varane, Casemiro y Vinicius bromean durante el entrenamiento del cuadro blanco de ayer | efe
Varane, Casemiro y Vinicius bromean durante el entrenamiento del cuadro blanco de ayer | efe

El ‘momento Rodrygo’, jugador de moda a sus 18 años por su irrupción a lo grande en el Real Madrid, encabeza al equipo de Zidane en su regreso a Ipurua, donde el Eibar le goleó la pasada campaña con Santi Solari en el banquillo, en una proeza que sueña con repetir.

Aquel partido fue la primera derrota de Solari al mando del primer equipo madridista. El día que se produjo una discusión con Isco Alarcón que afectó al ambiente del vestuario en un año para el olvido. En el presente, con Zidane al mando, el Real Madrid llega a Ipurua con los focos apuntando a Rodrygo, su nueva estrella.

Zidane sigue sin poder contar con Gareth Bale y James Rodríguez, que no juegan con el Real Madrid pero se irán con sus selecciones. Y ha sumado a Marcelo a los lesionados, por un problema muscular que le hace ser baja junto a Nacho y Marco Asensio. Se esperan pocas novedades en el once, apenas la entrada de Ferland Mendy en el lateral izquierdo, y opciones para Luka Modric aunque el rendimiento del centro del campo con Fede Valverde le complican al croata.

El Eibar quiere rememorar la proeza de la última visita merengue a Ipurua, cuando goleó a un Madrid desdibujado, con Courtois como mejor jugador, en un choque en el que los armeros salieron muy fortalecidos. Pese a que igualar aquella victoria parezca improbable, el equipo de José Luis Mendilibar llega a la cita tras sumar dos victorias consecutivas, con la moral en alza, más aún sabiendo que el partido se juega en el fortín de Ipurua.

Los tres goleadores de aquel partido para la historia, Escalante, Enrich y Kike García, podrían estar en el césped como titulares, aunque es cierto que Enrich no atraviesa su mejor momento.

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