Derik Osede: “Me sentí abandonado por el Depor, pero la parcela médica se portó de cine”
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Derik Osede: “Me sentí abandonado por el Depor, pero la parcela médica se portó de cine”

Derik Osede: “Me sentí abandonado por el Depor, pero la parcela médica se portó de cine”
Derik Osede intenta tapar un centro de Héber Pena durante l partido entre el Racing y el Pontevedra en A Malata del pasado 19 de febrero | Emilio Cortizas

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La última vez que Derik Osede, central del Pontevedra, vivió un duelo entre el Depor y el cuadro granate, sufrió una grave lesión que le mantuvo fuera de los terrenos de juego durante 22 meses. Fue el 7 de marzo de 2021 en Riazor, defendía la camiseta blanquiazul y a los 54 minutos del partido se rompió el tendón de Aquiles. Se operó, posteriormente fichó por el Alcoyano, aunque no llegó a debutar, y el pasado verano recaló en Pasarón. Pero el central estuvo sin ficha hasta el 4 de enero, cuando volvió a competir en un enfrentamiento de Copa del Rey con el Mallorca.

 

No sé si la cita del sábado te ilusiona o te asusta por el recuerdo de la lesión.
Este partido es bastante bonito para mí, hay muchas emociones porque tuve el privilegio de defender la camiseta del Deportivo durante una temporada. Lo malo fue esa lesión que ha afectado a mi carrera durante dos años, 668 días sin competir. Gracias a los servicios médicos del Depor, que me ayudaron, porque yo terminaba mi contrato esa temporada y el club no me renovó.

 

Se te ve dolido con el club.
Porque cuando un jugador tiene una lesión tan grave, normalmente los clubes por lo menos te ofrecen la posibilidad de entrenar con ellos hasta volver a competir y sentirte bien, pero el club no me renovó el contrato y eso me ha afectado en mi trayectoria. Pero la parcela médica sí se portó de cine conmigo.


¿Te sentiste abandonado?
La antigua dirección deportiva, con Richard Barral y Alfonso Serrano, desde el día de la lesión me dijeron que iban a hablar con el club para activar mi renovación. Pero otra gente compró el Depor, hubo cambios en la dirección deportiva y decidieron no renovarme, cuando en julio yo aún estaba con muletas, el tendón roto y sin saber si podría volver a jugar. Sí me sentí abandonado, fue la realidad, y, sobre todo, solo. Y porque yo tengo los medios y pude buscarme la vida por mi cuenta, pero si esto le hubiese pasado a otra persona que no tuviera los recursos que yo pude permitirme, no habría vuelto a jugar al fútbol.

 

Tuviste que librar una dura batalla de 22 meses.
Aunque juego en el Pontevedra, sigo viviendo en A Coruña y cuando ves que un club con esa grandeza no te ofrece la renovación, te da pena y te duele. Pero prefiero quedarme con lo positivo, con que gracias al cuerpo médico, estoy recuperado, porque me ayudaron en su momento y me siguen ayudando a día de hoy. Gracias a ellos puedo seguir jugando al fútbol. Somos personas y el club no me trató de ese modo.

 

Somos personas y el club no me trató de ese modo

 

¿Llegaste a perder la esperanza?
Había días de bajón en los que no veía la luz al final del túnel, por eso si el club me hubiese posibilitado entrenar con ellos y sentirme jugador de la plantilla, me habría facilitado mucho las cosas y mi vuelta habría sido mucho antes. Fueron 22 meses muy largos y a veces me preguntaba: ¿Merecerá la pena? Pero soy una persona joven, ambiciosa y en mi foco estaba volver lo antes posible.

 

¿Con qué te quedas de esa complicada etapa?
He vivido estos dos años con incertidumbre, inseguridad y bastante soledad, pero también han sido dos años de aprendizaje, de resiliencia, porque cuando firmé en diciembre con el Pontevedra, prácticamente estuve cinco meses a prueba, sabiendo que en los entrenamientos tenía que demostrar que estaba para competir. Pero ha salido bien y ahora estoy centrado en disfrutar de cada momento porque en cualquier instante te lo quitan.

 

He vivido estos dos años con incertidumbre, inseguridad y bastante soledad, pero ha salido bien y ahora estoy centrado en disfrutar cada momento

 

¿Es difícil afrontar un partido estando ya descendidos?
Cuesta, pero afronto cada partido de la mejor manera posible. Siempre hay cosas que mejorar, siempre se puede crecer y cada partido me lo tomo con la máxima seriedad.

 

En A Coruña también te tocó vivir una temporada 2020-21 complicada a nivel deportivo.
Fue una temporada atípica. La limitación de aforo en el campo, los grupos que hicieron para limitar los viajes entre equipos... Estuvimos muy cerca de meternos en la siguiente fase, pero no lo conseguimos porque tuvimos una racha mala y en ese tipo de campeonatos tan cortos, te penaliza. Hubo un cambio de entrenador, llegó Rubén (De la Barrera). Eran muchos conceptos nuevos y lógicamente tardó en implantarlos, pero el equipo terminó con buenas sensaciones. Si hubiéramos empezado un poco antes con esos buenos resultados, nos habría dado tiempo a ascender.

 

De la Barrera vuelve a coger las riendas muy al final, a dos jornadas del playoff. ¿Puede darle tiempo esta vez?
Sí. Lo bueno de Rubén es que conoce el club perfectamente, porque estuvo hace dos temporadas, y tiene muy buenos jugadores, que creo que van a captar el mensaje desde el primer día. Contra el Algeciras se vio su buena mano, que es un muy buen entrenador. Con los jugadores que tiene el Depor, cuando tienes un buen entrenador no es difícil conseguir cosas importantes. No sé hasta dónde llegarán, pero sé que van a hacer un buen papel en el playoff.

 

Contra el Algeciras se vio la buena mano de Rubén; no sé hasta dónde llegarán, pero sé que van a hacer un buen papel en el playoff

 

¿Qué destacarías de él?
Es un enamorado del fútbol, pasa mucho tiempo analizando rivales, al propio equipo, lleva todo muy preparado, te explica las cosas durante la semana. Le gusta tener el balón, llevar la iniciativa del juego y es muy buen entrenador.

 

Nada más llegar alineó un once con siete cambios y apostó por jugadores olvidados por el anterior técnico.
Tiene mucha personalidad y si ha hecho esos cambios es porque cree que son buenos para el equipo. Además, así mantiene a todos los jugadores activos de cara al playoff y eso es importante, que todos los jugadores tengan esa confianza y se sientan importantes.

 

Rubén ha apostado por Álex porque sabe que en estos momentos se necesita a este tipo de jugador

 

Sólo quedan Álex Bergantiños y Villares de cuando estuviste en el Depor. Precisamente el capitán volvió a ser titular el pasado fin de semana, siete meses después.
Álex es un muy buen jugador, tiene mucha experiencia, conoce el club y es de la casa. Tanto él como Villares son jugadores muy aptos para el club. Además, Álex tiene una experiencia que puede ayudar al equipo de cara al playoff. Rubén lo ha leído y ha apostado por él porque sabe que en estos momentos se necesita a este tipo de jugador.

 

Se pronuncia sobre el racismo en el fútbol

 

La polémica por los insultos racistas a Vinícius es uno de los temas principales de los últimos días. ¿España es un país racista?
Yo diría que no, aunque durante mi carrera he apreciado muchos insultos y muestras de racismo, xenofobia y homofobia en el fútbol. No es cómodo jugar escuchando esos insultos, y mucho  menos con la cantidad de niños que van al fútbol. Yo no diría que España es un país racista, pero sí que hay gente racista. La liga y las ligas europeas deberían ponerse de acuerdo para tomar medidas y cortar este tipo de muestras de racismo.

 

Durante mi carrera he apreciado muchos insultos y muestras de racismo, xenofobia y homofobia en el fútbol

 

¿Cómo pueden combatir el racismo?
Tendrían que hablar de ello, exponerlo, no intentar hacer como que no pasa nada, porque daña la imagen del fútbol español. Cuanto antes lo arreglen, va a ser mejor para todos, para que los jugadores de diferente color nos sintamos mejor o para que otros jugadores no tengan que sentirse mal por su condición sexual o lo que sea. Es un debate atrasado, pero necesario.

Derik Osede: “Me sentí abandonado por el Depor, pero la parcela médica se portó de cine”

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