El Albacete, bajo lupa
lll
17º-23º

El Albacete, bajo lupa

Rubén de la Barrera | Quintana

Usuario

A lo largo de la temporada, el Albacete se ha mostrado como uno de los equipos más competitivos del Grupo II de Primera RFEF. Durante prácticamente todo el curso ha mantenido una disputa con el FC Andorra y el Villarreal B por el ascenso directo, pero una mala racha en los últimos 10 partidos le hizo descolgarse de la pelea. A pesar de estos malos resultados, Rubén de la Barrera ha sabido dotar a su equipo de una identidad propia, algo que ya sucedió con la Cultural Leonesa hace unos años (cuando logró el ascenso a Segunda) y que no pudo obtener la campaña pasada a las órdenes del Deportivo (al que llegó con el curso empezado).


Alba scout 18050411

1. El Albacete se vio obligado a defender en un bloque más bajo ante equipos con más balón | Primera RFEF


1. Un rival que quiere ser protagonista

El Albacete se ha caracterizado durante toda la temporada por querer ser protagonista con el balón. Suele buscar prácticamente siempre la salida en corto hacia uno de los dos centrales (preferiblemente Boyomo) y buscar a jugadores en zonas interiores con capacidad de recibir de espaldas y girarse o encontrar de cara a algún compañero liberado como Riki Rodríguez, Fran Álvarez y Manu Fuster, que, a pesar de actuar como teórico segundo delantero, retrasa su posición muchos metros para ayudar al equipo en salida y atraer a su marca (normalmente, un central).


2. Más juego interior que exterior

Acostumbra a buscar más el juego interior que el exterior, usando en muchas ocasiones a los laterales simplemente como un elemento fijador exterior para ocasionar más espacios por dentro. Aunque sea un equipo que amenaza con posesiones largas, también cuenta con la posibilidad de (sobre todo tras recuperación) atacar en transición con jugadores verticales como Rubén Martínez o Jordi Sánchez y jugadores con capacidad de salir en conducción y ser lanzadores de las transiciones como los antes mencionados Riki, Fran Álvarez o Fuster. Estos tres jugadores son la clave en el circuito ofensivo del equipo, saben cuándo acelerar y cuándo frenar el ritmo, cuando contactan con el balón la jugada suele mejorar (Foto 3).


Alba3 18055059

2. El Albacete se vio obligado a defender en un bloque más bajo ante equipos con más balón | Primera RFEF


3. Presión alta e intensa al defender

En defensa se caracteriza por una presión alta e intensa, aunque esta tiene variantes: puede optar por un lado por una presión mixta, donde los jugadores cercanos al balón presionan prácticamente al hombre y los alejados repliegan (esto se da sobre todo tras pérdida), o por otro lado puede optar por defender en bloque alto, formando en 4-4-2, con Fuster haciendo de doble punta para realizar la diagonal compensatoria y tratando de orientar la presión hacia el lado que les interesa ensuciando la posesión rival. La principal diferencia entre una presión y otra es que la primera busca la recuperación inmediata y la segunda busca que el contrario no avance con limpieza, en ambas asume bastantes riesgos.


Contra equipos que también muestran voluntad de querer el balón (como el Andorra o, en algunas fases de la semifinal de playoff, el Rayo Majadahonda y como presumiblemente será el Deportivo) el Albacete se vio obligado a defender en un bloque más bajo, presentando este características significativas: bloque con poca amplitud, se trata de reducir al máximo posible la distancia entre líneas, los laterales se ven obligados a realizar grandes distancias en basculación y la falta de un pivote defensivo al uso (Alberto Jiménez puede representar ese papel, podría ser titular en Riazor) hizo en el partido contra el Rayo Majadahonda que se produjesen espacios a la espalda de los dos mediocentros, obligando a Boyomo a hacer persecuciones y a salir de su posición. El conjunto majariego sin embargo, no sacó demasiado partido a estas circunstancias (Fotos 1 y 2).


Alba 18361752

3. Riki, Fran Álvarez o Fuster son la clave en el circuito ofensivo del equipo, saben cuándo acelerar y cuándo frenar el ritmo, cuando contactan con el balón la jugada suele mejorar|Primera RFEF


4. Claves para contrarrestarles

Analizada la idea de juego del Albacete y sus comportamientos con y sin balón, podemos intentar descifrar algunos aspectos a tener en cuenta en la final en clave deportivista.


Las vigilancias y los saltos en presión de Bergantiños, Villares e incluso Lapeña a Fran Álvarez, Riki y Fuster que, como ya comentamos con antelación, son el motor ofensivo del equipo de Rubén de la Barrera.


Conseguir orientar la presión hacia Mohamed Djetei, central que se muestra muy competitivo en la defensa cuerpo a cuerpo y en el área, pero que con balón en salida no es muy prolífico. También será importante obligarle a salir de su posición con movimientos de apoyo.


En fases en las que el equipo tenga posesiones largas, tratar que estas sean fluidas y muevan al bloque rival de lado a lado. Con las características del Albacete ya mencionadas, cuanto más se le obligue a llegar a bandas, más espacios interiores se producirán. La presencia de Juergen y la posible aparición de Mario Soriano, serán claves a la hora de explotar los espacios entre cuadrados que presumiblemente se pueden producir.


Evitar en la medida de lo posible pérdidas en zonas de peligro. Ya hemos comentado la presión alta a la que somete el equipo albaceteño y la peligrosidad que muestran una vez que roban, por lo que puede ser más habitual de lo normal ver al Deportivo buscar balones largos hacia Miku o Quiles, que tendrá una superioridad física bastante notable frente a Julio Alonso (lateral izquierdo) en balones aéreos.


Rubén de la Barrera ha tenido en estos últimos meses de competición un problema parecido al que con anterioridad padeció Borja Jiménez: el lateral derecho. La lesión de Diegui Johannesson a principios de marzo (venía siendo titular hasta la fecha) obligó al extécnico blanquiazul a echar mano de Emmanuel Attipoe, un lateral joven y que tiene un amplio margen de mejora en cuanto a técnica individual y en algunos conceptos defensivos siendo el claro eslabón débil de la defensa de su equipo e incluso de Eric Montes, un mediocentro o central que no está acostumbrado a jugar como lateral derecho.

El Albacete, bajo lupa

Te puede interesar