Ni las cuatro bajas, ni las dos semanas sin jugar, ni la falta de puntería pudieron con un Fabril que superó a un aguerrido Llanera y sigue soñando con los puesto de ascenso a Primera Federación.
La inactividad del filial blanquiazul no se notó en el inicio del partido. Los de Manuel Pablo salieron a morder ante un conjunto asturiano que salió con la línea muy adelantada para presionar la salida de balón de los locales.
Sin embargo, ese plan ideado por Chuchi Collado se fue al traste a los cuatro minuto cuando Fabi Urzain, en una gran jugada individual, puso un balón medido para Guerrero que le ganó la espalda a Matheus da Silva. El juvenil controló de manera perfecta y armó su pierna izquierda para perforar la portería defendida por Berto Hórreo. 0-1 y las sensaciones eran inmejorables.
Este tempranero tanto no trastocó los planes del Fabril, que siguió haciendo su juego que tan buenos resultados le estaba dando. De hecho, un par de minutos después, Darío Germil pudo hacer el segundo, pero disparó muy flojo.
El Llanera no daba muestras de vida el campo. El dominio blanquiazul era total, pero el gol de la tranquilidad no llegaba y no era por falta de ocasiones. La más clara, una de Kevin Sánchez tras una bonita combinación entre Darío Germil y Guerrero. Sin embargo, cuando el burgalés estaba a punto de marcar, apareció un pie milagroso de Hórreo.
Esta acción, aunque parecía poco transcendente, cambió por completo el partido. El Llanera dio un paso adelante y empezó a llegar con más peligro a la meta de Alberto Sánchez. Con todo, la defensa herculina, liderada por Aarón Sánchez y Óscar Marotías, solventó las acciones sin problemas.
Sin embargo, una acción aparentemente sin peligro, se convirtió en el empate a uno. Después de una jugada muy revuelta, el balón le llegó a Mateo Arellano. El centrocampista ganó la línea de fondo y puso un centro raso y fuerte buscando a Stiven Prieto. Éste no llegó porque apareció Iker Vidal que, intentando despejar el cuero, lo introdujo en su propia portería.
Este tanto descolocó a un Fabril. Ese desasosiego estuvo a punto de costarle un nuevo gol, pero Viti, que estaba siendo de los mejores de su equipo, no acertó a rematar. Ante esta situación, Manuel Pablo pidió calma a los suyos.
Los blanquiazules le escucharon y volvieron a ser ese equipo dominador del inicio. A través de la posesión, volvió a generar peligro hasta el punto de que pudo volver a adelantarse, pero la madera evitó el tanto de Germil cuando Abegondo ya cantaba gol.
El Llanera, lejos de amedrentarse, respondió con la misma contundencia. Tras una contra perfectamente ejecutada entre Viti y Kike Meaurio, encontraron a Stiven Prieto. Por suerte para el Fabril, el delantero no estuvo fino y estrelló el balón en el larguero cuando tenía toda la portería a su disposición.
Con ese susto, el partido se fue al descanso. Empate a uno y la sensación de que el resultado podía ser muy distinto si ambos conjuntos estuviesen más acertados.
La segunda mitad comenzó con la misma intensidad que la primera. Ambos equipos creaban mucho peligro, pero ninguno estaba acertado.
Además, la fortuna tampoco se aliaba con ninguno, especialmente con un Fabril que sumó su segundo palo del partido tras un centro-chut de Iker Vidal que golpeó en el larguero cuando Hórreo que ya estaba batido.
Esta acción hizo crecer mucho a los blanquiazules. Sobre todo a un Fabi que había desaparecido después de unos primeros mágicos en los que volvió loca a la defensa asturiana.
Precisamente, tras un centro medido del extremo, el filial blanquiazul pudo adelantarse por partido doble, pero primero Guerrero y luego Marotías no fueron capaces de superar a un Hórreo que se encontró el balón en las dos ocasiones.
Tras esta doble oportunidad, tanto Manuel Pablo como Chuchi Collado trataron de agitar más el partido con un doble cambio cada uno, pero ni con esas lograron romper la igualdad. A ninguno le acompañaba la puntería y el tiempo seguía corriendo.
Esta situación beneficiaba a un Llanera que ocupaba puestos de descenso. Sacar un punto de Abegondo era un tesoro y querían conservarlo como fuera. El Fabril, que está luchando por meterse en los puestos de ascenso a la Primera Federación, no lo quería permitir.
Por eso mismo, los coruñeses redoblaron esfuerzos y se lanzaron al ataque buscando el gol de la victoria. Pablo García, en una de sus últimas acciones en el partido, y Jaime Garrido se asociaron para romper la línea de presión del conjunto asturiano.
Tras una bonita pared, el lateral se plantó solo en el área. Se paró y puso un balón atrás para Nsongo Bil. El delantero, que estaba armando la pierna para rematar, fue derribado por un defensor asturiano. El árbitro, sin ningún atisbo de duda, señaló la pena máxima para delirio de la afición coruñesa.
Guerrero, tirando de personalidad, reclamó el lanzamiento. Cogió el balón, lo plantó en el punto de penalti y con una tranquilidad pasmosa, anotó tras engañar a Hórreo.
Lo más difícil estaba hecho, pero todavía quedaban diez minutos por jugarse. Mucho tiempo. Demasiado. Sin embargo, los futbolistas dirigidos por Manuel Pablo, a pesar de la expulsión de Jaime Garrido, lo gestionaron a la perfección para sumar una nueva victoria que le permite soñar con los puestos de ascenso a Primera Federación.
Fabril 2 - 1 Llanera |
Fabril: Alberto Sánchez; Pablo García (Damián Canedo, min.80), Aarón Sánchez, Óscar Marotías, Iker Vidal, Kike Fernández, David Carreira (Jaime Garrido, min. 64), Fabián Urzain (Hugo Villaverde, min. 80), Adrián Guerrero, Darío Germil (Nsongo Bil, min.64), Kevin Sánchez (Pereira, min. 86). |
Llanera: Berto Hórreo; Leyder, Paul Otia, Álvaro García, Matheus da Silva (Alex Barrera, min.64), René Reyes, Mvondo, Kike Meaurio (Dominique Mendy, min.65), Arellano, Viti, Steven Prieto. |
Goles: 1-0, min. 4: Adrián Guerrero. 1-1, min. 25: Iker Vidal, en propia puerta. 2-0, min. 81: Adrián Guerrero, de penalti. |
Árbitro: García Presa (Castilla y León). Amonestó a David Carreira, Dominique Mendy, Álvaro García, Álex Barrera, Paul Otia, Aarón Sánchez. Expulsó a Jaime Garrido por doble amarilla. |