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Los resultados irregulares prolongaron el sufrimiento

Miku, el segundo por la izquierda, anotó dos de los tres goles que el Depor registró en los cuatro duelos disputados en el pasado mes de abril | quintana
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Después de que los resultados de sus rivales no acompañasen en la última jornada de la fase inicial del pasado curso —la victoria ante el Zamora en Riazor quedó un tanto ensombrecida—, el RC Deportivo se vio abocado a luchar por la permanencia en la Primera RFEF en el mes de abril.


Cuatro encuentros fueron los afrontados por el equipo dirigido por Rubén de la Barrera en estas fechas, con un balance global discreto de dos triunfos, una igualada y una derrota.


Una puntuación que dejó el objetivo de la salvación para los siguientes choques de los blanquiazules, en mayo.


Tras el citado varapalo anímico que supuso verse fuera de la batalla por el regreso al fútbol profesional, el Depor recibía en Riazor al modesto Marino de Luanco, el peor conjunto clasificado para la fase intermedia. 


Sin embargo, los asturianos fueron un hueso muy duro de roer en un envite en el que se blindaron en el municipal coruñés. Solo una diana de Miku desde el punto de penalti en el minuto 61 pudo desnivelar una contienda con trazas de empate sin goles.


Una semana más tarde, en la visita al Langreo, el Depor retomó su peor versión, cayendo por la mínima ante una formación muy humilde (1-0) e inferior técnicamente.

Con la clasificación apretada —dos plazas para tres aspirantes, Depor, Racing y Numancia—, los herculinos no podían fallar. Frente a los sorianos Borges y Miku se erigieron en protagonistas al anotar en una victoria crucial 2-1.


Con margen de error, el Depor volvería a tropezar, esta vez en Miramar ante el Marino de Luanco (0-0).

Los resultados irregulares prolongaron el sufrimiento