Menú
El Ideal Gallego Diario de Ferrol Diario de Arousa
YouTube Twitter Newsletter Instagram Facebook

La Asamblea del Barça aprueba las pérdidas de 2019/20 defendidas por un abucheado Jordi Moix

|

Laporta tuvo que intervenir para pedir respeto a Moix, representante de la anterior Junta de Bartomeu: "A nadie, ni al señor Moix, nos gustan estas cuentas pero mantengamos la compostura"


La Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria de Compromisarios del FC Barcelona ha aprobado este domingo las cuentas de la temporada 2019/20, con unas pérdidas de 97 millones de euros en la última campaña completa de la anterior Junta Directiva presidida por Josep Maria Bartomeu, y defendidas por Jordi Moix, que se llevó un gran abucheo que tuvo que parar y calmar el actual presidente, Joan Laporta.


En la segunda convocatoria, a las 15.30 horas, con 503 compromisarios presentes (la cifra final llegó a ser superior a 700) en el Camp Nou en esta histórica Asamblea que se celebra por primera vez en el feudo blaugrana, se llegó al punto de aprobar las cuentas de hace dos campañas, pues la pandemia evitó llevar a cabo la Asamblea en su día, después de un breve informe de Laporta y del secretario de su Junta, Josep Cubells.


Sin duda, un punto caliente desde el inicio, cuando subió al escenario el exvicepresidente económico de Bartomeu, Jordi Moix, ante la negativa del primero de ser él quien defendiera su gestión económica. En ese "viaje en el tiempo al pasado" que auguró Laporta, hubo margen para el abucheo, increpaciones y algún tímido aplauso para un Moix que apuntó a la pandemia de coronavirus como culpable objetivo de esas pérdidas de casi 100 millones.


Unas cuentas que dejan 97,339 millones de pérdidas a 30 de junio de 2020, y no los 2,5 millones de beneficios que estimaba la Junta de Bartomeu al cierre de ese ejercicio económico. Pese a los números rojos, los Compromisarios presentes en el momento de la votación, casi 700, aprobaron las cuentas con 612 votos a favor, 67 en contra y 68 en blanco.


"No son unos buenos resultados, es evidente, no es para estar orgullosos. Cuando explota el COVID-19, nos arremangamos para limitar gastos, intentamos ajustar sueldos a la realidad que teníamos, y con la incertidumbre de no saber cuánto duraría la pandemia. Desde la Guerra Civil, el club no estaba en una situación así de mala, pero seguimos al frente. Intentamos encontrar nuevos ingresos, como en el 'Barça Corporate', pero no fue suficiente", alegó Moix.


"¿Esta situación financiera era por la COVID o por nuestra gestión? Cada uno tendrá su versión. Pero la situación de la masa salarial estaba al límite, la pudimos reducir e intentar estirar el brazo tanto como la manga, con la premisa (de Cruyff) de que el dinero había que estar en el campo, no en el banco, era una situación límite pero no habíamos previsto el coronavirus. La razón principal de estar en esta situación es, de forma objetiva, por esta situación de emergencia", aseguró el exvicepresidente, provocando la reacción contraria de buena parte de los Comprosiarios.


"No lo hemos hecho todo bien, hemos cometido errores. No previmos el cambio de ciclo generacional con antelación, en el equipo profesional. Se iban ganando títulos y nos alargamos en el empezar ese cambio de ciclo. En dos años no priorizamos con todo el rigor necesario la política de la Masia, no lo cuidamos y pudimos haberlo hecho mejor. Se ha cambiado esto y con esta Junta se hará mejor. Y hay más errores, pero también aciertos. Aquí hemos tenido diferencias, con algunos miembros de esta nueva Junta coincidimos de 2003 a 2005, pero todos somos culers y sentimos el club. Pongámonos de acuerdo, rememos todos en la misma dirección, si lo hacemos podremos salir adelante", resumió Moix.


Por su parte, Joan Laporta decidió poner fin a un clima cada vez más tenso en contra de Moix. "Sé que se os pide un ejercicio complicado, pero nos están viendo en todo el mundo. Puedo comprender la indignación por unas cuentas que a nadie, ni al señor Moix, nos gustan. Y nos dejan en una situación complicada para el club, pero mantengamos la compostura y estemos a la altura del FC Barcelona", pidió.


Eso sí, tras la ponencia de Moix, dejó clara su percepción. "Estas cuentas no nos gustan, lo ha dicho el propio Moix exponiendo las cuentas. No son buenos resultados, y no me gustan. Pero sí que reflejan la realidad del club a 30 de junio de 2020. Son cuentas de la anterior Junta, que han sido auditadas, hasta ahora no hay ningún informe que acredite ninguna falsedad, y son la imagen fiel y real a 30 de junio de 2020", relató.


Laporta, que como su Junta Directiva aprobó las cuentas, explicó el por qué. "Votaremos a favor de estas cuentas, más bien a favor del club y de que vuelva al camino de la normalidad. Si no, se provocaría una parálisis institucional. No podríamos pasar a formular las cuentas de la temporada 2020/21 y conllevaría no tener la posibilidad de que ninguna entidad ponga los recursos para financiar la deuda", argumentó.


Y, una vez esté hecha la auditoria total de las cuentas y se conozca la "realidad" de la gestión de Bartomeu, depurarán responsabilidades contra las personas que hayan tenido una "posible actividad delictiva". "Aprobar estas cuentas no exonera a la anterior Junta de la responsabilidad en caso de tener noticia, con la auditoría, de que hay irregularidades", explicó Laporta, en este sentido.


La Asamblea del Barça aprueba las pérdidas de 2019/20 defendidas por un abucheado Jordi Moix