Menú
El Ideal Gallego Diario de Ferrol Diario de Arousa
YouTube Twitter Newsletter Instagram Facebook

Lucho García: “Si los partidos anteriores eran finales, este es la final de la final”

Lucho García llegó a la titularidad tras haberse roto la nariz en un entrenamiento | pedro puig
|

Se llama Luis. Se lo pusieron por su abuelo, ya fallecido. Y “en Colombia, los Luis pasan a ser Lucho”. Le viene como anillo al dedo. “Llevo ese ADN luchador. Soy un bendecido y tengo que estar agradecido”, confiesa el portero del Deportivo, que este sábado cumplió 23 años y que defiende el arco blanquiazul desde hace unas semanas. Por el Depor se jugó la cara. Quizás eso acabó de convencer a Rubén de la Barrera para darle la alternativa.


¿Cómo estás de la fractura de la nariz?

Bien, aunque me tengo que seguir protegiendo con la máscara porque si recibo un golpe me duele un poquito, pero por lo demás, bien, tengo buenas sensaciones y voy sin miedo a por los balones divididos.


Te la jugaste.

La verdad es que sí. Fue una decisión complicada, pero hablando con los médicos y el entrenador llegamos a la conclusión de que sí podía tomar ese riesgo y así fue como lo hicimos. Tuvimos confianza y fe y salió bien.


¿Crees que esa forma de jugártela y la charla con el míster para decírselo te ayudaron a ganarte la titularidad?

Es mi personalidad. Jugara o no ese día, quería ir convocado, aunque fuera estar en el banquillo y que el equipo me tuviera ahí. Después, el entrenador tomó la decisión. Seguramente me vio bien entrenando, vio que tenía buena disposición y que podía aportar cosas positivas al equipo y se dio que jugara.


Haciendo la broma fácil, por la nariz, digo, ¿te olías que podía ser tu momento?

Es verdad que siempre voy con fe de que puedo jugar cada fin de semana y, al no darse los resultados y viendo que llevaba trabajando bien varias semanas, pensé que en algún momento se podría dar la oportunidad. Cuando me pasa lo de la nariz, pensé que en ese momento que podía ser titular me pasaba esa lesión, el tiempo que me iba a pasar hasta recibir el alta, pero en menos de diez días ya estaba jugando. Fue un poco surrealista.


¿Cómo es el día a día con Carlos Abad?

Bien, es un compañero que está haciendo su trabajo, que independientemente de los resultados del equipo ha hecho una buena temporada. Ahora me están dando la oportunidad a mí, tuve que esperar para tenerla, se me ha dado, y tengo que ayudar al equipo. Él, cuando jugó, ayudó y ahora me toca a mí.


Queda un partido de la primera fase, os la jugáis, no dependéis de vosotros... ¿en el vestuario creéis en vuestras opciones aunque no dependa de vosotros?

Sí, por supuesto, el vestuario tiene fe, tiene esperanza, está trabajando, con el convencimiento de que las cosas se van a dar. Ahora mismo tenemos que centrarnos en ganar al Zamora porque no queda otra y después ya miraremos a lo que tengamos que mirar. Creo que venimos jugando partidos buenos y ahora hay que culminarlo ante el Zamora.


¿Cómo vivisteis el partido entre el Coruxo y el Racing?

Cuando no tienes el poder sobre las cosas, que es lo que nos pasaba, que no dependía de nosotros, te pueden entrar un poquito más de nervios. Ahora tenemos por delante el Zamora, y es en lo que hay que pensar.


En las últimas temporadas la jornada final le salió cruz al Depor, a ti no te afecta, porque eres recién llegado, pero ¿puede pesar en las cabezas?

A nivel personal, lo que pienso es que eso nos puede motivar a tener fe en que salgan las cosas. Hemos tenido tres partidos en que nos jugábamos la vida, en que si perdíamos se nos podía ir lo poquito que teníamos y ahora el partido ante el Zamora, si los anteriores eran finales, esta es la final de la final.


¿Cómo se encara un partido tan trascendental?

Sobre todo, con mucha concentración, con trabajo, con intensidad. Se puede ver en los entrenamientos, en las caras, en cada uno de los jugadores, la intensidad, todo el mundo está metido. Quieras o no, cuando no salían las cosas, hablábamos de eso, que había que estar así, con esa intensidad, la estamos poniendo ahora en cada entrenamiento y eso se traslada al juego.


Más allá de los resultados, ¿por dónde pasó la mejoría del equipo?

Yo creo que era cuestión de tiempo que las cosas salieran bien. Yo he visto un cambio en los entrenamientos individualmente, la sensación que nos queda en cada entrenamiento es positiva, todo el mundo está metido y cualquiera puede jugar porque todos estamos al cien por cien.


En la semana del partido con el Celta B hubo unas declaraciones tuyas que molestaron en Vigo y generaron un ambiente contra ti en el partido de Barreiro, ¿cómo lo llevaste durante el encuentro?

Es normal que se lo tomaran a pecho porque yo dije que había que reventar al Celta. Pero no lo dije en mal sentido, sino en el campo. Lo hubiera dicho con el Celta, con el Zamora, con cualquiera al que nos enfrentáramos porque era un partido para eso y se vio desde el primer momento en la presión e intensidad que le metimos. Tenía que defender a mi equipo, dar un mensaje de lo que queríamos mostrar y fue lo que hicimos.


¿Eres de los que se crece ante esos ambientes hostiles o te da igual?

Estaba muy centrado en el partido y apenas prestaba atención a estas cosas, pero en el ambiente se notaba un poco la tensión. En el calentamiento, durante el partido... pero los jugadores estamos acostumbrados ya.


¿Qué ha cambiado en los porteros con la llegada de Rubén?

Nos ha dado confianza, no digo que con Fernando no la tuviéramos, porque también podíamos jugar perfectamente y era un juego combinativo, pero el míster nos da confianza, me lo da en las ruedas de prensa cuando dice que aporto cosas positivas al equipo y eso me hace motivar, no para tener confianza, sino para seguir trabajando y mejorando en el día a día. Quiere que ayudemos en el juego desde el inicio, que no estemos solo para parar.


¿Cómo te sientes en el juego con los pies?

Yo me siento bien, soy un portero joven, cumplo 23 años y tengo que mejorar en todo tácticamente.


¿Cómo recibes los 23 años?

Agradecido, estoy en un gran club, en el Deportivo, y el único deseo es ayudar, que se den las cosas, que ganemos al Zamora. Ayudar sea jugando o en el banquillo.


Repasando tu trayectoria, ¿qué se te viene a la cabeza?

Momentos muy bonitos. He jugado partidos importantes con mi selección, convocatorias con el Sevilla de Champions, he estado con el Rayo para ascender a Primera, después para no descender en Segunda... Son experiencias que no todo el mundo ha tenido a mi edad.


¿Cómo es tu situación contractual con el Depor?

Firmé tres años de contrato, estoy muy contento, la ciudad me encanta, desde que llegué, en el club me han atendido mejor que nunca, me han ayudado en esta adaptación y he hecho grandes amigos en Coruña. Ahora la meta que tengo es dejar huella en el Depor, demostrar que con trabajo voy mejorando cada día y ayudar al Depor a que vuelva a subir donde todo el mundo piensa que debe estar, donde se lo merece.


¿Cómo fue el cambio de Colombia a España?

Vine a muy temprana edad, con dos añitos y medio. Mis padres vinieron para buscar una mejor vida, prácticamente me he criado aquí, soy español, tengo la nacionalidad, nos criamos en Madrid y siempre me gustó ser portero. He pasado por el Rayo, el Real Madrid el Sevilla y esta temporada se dieron las cosas para llegar al Depor.


¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol?

Siempre fui portero. Me considero una persona diferente en eso. Pienso que los porteros siempre tenemos que estar un poquito locos. Es una posición que, aunque a veces no es agradecida, me encanta. Esa concentración que tienes que tener en todo momento. Es algo con lo que vivo y que me hace crecer a nivel personal.


¿Cómo eres en las redes sociales?

Suelo subir todo cosas de fútbol, fotos, no suelo compartir cosas muy personales. Tengo unas redes sociales muy profesionalizadas.


Me refería más a la de Tik Tok... que no sé si la dejaste, después de unos vídeos divertidos con tu pareja.

Ah, eso... Fui a Sevilla, estaba con mi novia y tú sabes que cuando las mujeres dicen de hacer cosas hay que tenerlas contentas y me pidió unos vídeos de parejas, fueron muy graciosos. No la volví a utilizar. Fue ese día puntualmente. Algunos aficionados comentaron... pero fue puntual. Mi novia vio vídeos de parejas y quería hacer algo diferente. Había que hacerlo.


Tengo que ir a muerte con el técnico y trabajar el triple


Nos sentamos en la grada de la Ciudad Deportiva para hacer la entrevista y en ese momento Rubén de la Barrera va camino del túnel de vestuarios. El técnico bromea desde lejos. ¿Otra entrevista? Lucho está en la rueda mediática.


El míster, un tipo cercano.

Sí, es una persona cercana, juegues o no juegues suele estar muy cerca de ti, te hace llegar sus mensajes de ánimo, pero también se le tiene el respeto de que es el entrenador.


¿Qué supuso para ti su llegada al equipo, además de la titularidad?

Tanto con él como con Fernando, no perdía esa fe de poder jugar, de que me dieran mi oportunidad y gracias a Dios y al entrenador se ha dado ahora y tengo que ir a muerte con él. Si apostó por mí y me ha dado la confianza, tengo que trabajar el triple.


Los delanteros viven del gol y los porteros, de no encajar. Llevas dos jornadas sin recibir goles, imagino que es una satisfacción personal.

Sí, es satisfacción personal, pero también, sobre todo, por Alber (Alberto Casal, preparador de porteros), que ha estado pendiente de nuestro trabajo todo el año y es mérito de él porque están saliendo las cosas y porque durante toda la temporada hemos recibido pocos goles.


¿Cómo fue para ti el primer tramo de la temporada como suplente tras haber apostado por el Depor?

Fue un camino difícil, piensas que se te puede dar la oportunidad, no se te da, pero son circunstancias que uno tiene que superar He tenido que trabajar mucho para que se me diera esa opción y ahora que estoy jugando, con toda la ilusión del mundo, como un niño pequeño que cumple su sueño. Aquí estoy y ojalá salgan las cosas bien y ayude al equipo.

Lucho García: “Si los partidos anteriores eran finales, este es la final de la final”