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Con la mirada en el futuro

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La sufrida victoria del pasado domingo ante el Pontevedra le da cierto oxígeno al Depor para afrontar la permanencia en la categoría con mayores posibilidades. El objetivo inicial no es que se haya variado sino que tal y como están las cosas el ascenso se presenta como una misión imposible. Consolidar la plaza en Segunda B, o como quiera que se llame esa categoría la próxima temporada, es la opción más sensata a estas alturas de la competición.


Restan los partidos contra el Celta B -en Vigo el domingo por la mañana-, y cerrar la primera fase en Riazor contra el Zamora. Ambos equipos están muy bien situados para colocarse entre los tres aspirantes a pelear por el ascenso a Segunda. Al Depor le queda consolidar su plaza entre los puestos 4 y 6 para luchar por mantener la categoría. No es el reto deseado al comenzar la liga pero es el que toca y para el que tendrá que dar lo mejor de sí mismo.


Si admitimos que la permanencia deberíamos darla por segura –no hay que descartar otros escenarios -, el nuevo Consejo de Administración deberá de ir tomando decisiones para encarar una nueva temporada. Si la planificación de la presente temporada fue atropellada y estuvo marcada por el caso Fuenlabrada que generó la incertidumbre de la categoría en la que debía competir el equipo la campaña siguiente, este año no puede suceder lo mismo.


Como decía, se espera continuar en la misma división y eso requiere resolver algunas dudas. Habrá que anticipar sobre quién o quiénes recaerán la dirección del primer equipo. Si se apuesta por un proyecto continuista en el banquillo con Rubén de la Barrera, como parece que anticipaba Antonio Couceiro en su comparecencia de la pasada semana, o no. Sin duda habrá que diseñar un nuevo organigrama deportivo o confirmar todo o parte del anterior staff técnico.


Donde tendrá mucho trabajo el nuevo Consejo de Administración será en la gestión de altas y, sobre todo bajas, del actual plantel. La futura confección de la plantilla de cara a la temporada 2021/2022 será la verdadera declaración de intenciones de los nuevos dirigentes del Club.


Se abre un aparente dilema entre la arriesgada opción de apostar por la cantera con ligeros retoques foráneos que mejoren el plantel o continuar con la inercia de los fichajes decepcionantes que marcó las últimas temporadas.


La calma y paciencia deberán guiar las decisiones de este nuevo Depor que deberá rearmarse sobre pilares sólidos y estables.

@pgarcia_ramos

Con la mirada en el futuro