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Víctor Eguía, treinta años perteneciendo al CP Coruña

El deportista (en la imagen, a la derecha) define al club herculino como “una de esas buenas familias, donde la gente es encantadora y hay muy buen ambiente” | cpc
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El entrevistado cumplirá 50 años este 2021, pero sus ganas de seguir practicando frontón permanecen intactas. Milita desde principios de los noventa en las filas del Club Pelota Coruña, un equipo amateur de la ciudad que suele moverse entre la primera y la segunda categoría nacional (en ella está actualmente) en su disciplina, el frontón corto de 36 metros con herramienta.


Preguntado por los primeros deportes que practicó, Víctor Eguía, natural de Llodio (Álava), nos comenta que “como la mayoría, fútbol y balonmano a nivel escolar”, mientras que “a los 18 años me animé con el frontón”. Sobre este último, cuenta que “empecé en la disciplina de ‘paleta-goma’, luego ya ‘paleta-cuero’ y después ‘pala-corta’, que es en lo que últimamente estoy compitiendo”.


Apenas tardó dos años en recalar en el Club Pelota Coruña. Esto llama la atención, ya que Eguía siempre ha residido en Llodio. Nos cuenta que le surgió la oportunidad de venir a jugar al frontón herculino “porque conocí en mi pueblo a un señor que tiene una empresa de pescado, este hombre tanto para comprar parte del género, como porque su mujer era de allí viajaba mucho a A Coruña. Entonces él, que era muy aficionado a la pelota, en su momento me planteó que allí estaban buscando a una persona para hacer más competitivo el equipo”. Por otra parte, llevar tantos años en el mismo club obedece para Víctor a haberse topado “con una de esas buenas familias, donde la gente es encantadora y hay muy buen ambiente”.


Un cambio

Al lector le sorprenderán tantos años de viajes País Vasco -Galicia por parte de Víctor para jugar aquí, pero al contrario de lo que pudiera parecer, no ha recorrido muchos más kilómetros que otros pelotaris de su región natal. “La mayoría de los equipos de la liga son de la zona del País Vasco, entonces al final ha sido un cambio, cuando jugamos en casa soy yo el que viajo hasta allí, mientras que en los partidos de fuera ya estoy por aquí”, comenta Eguía, ingeniero de carrera y dueño de una empresa de construcción, lo cual le permite desplazarse.


La edad a la que compite sería impensable en muchos otros deportes, pero él, preguntado por hasta cuándo se ve jugando, nos dice que “hasta los 55”. A pesar de que es un deporte lesivo a nivel de espalda y hombro, no se considera “un pelotari agresivo, sino técnico y con ‘oficio’ para colocar la pelota en el sitio adecuado”. Esa es la clave de su longevidad.


Relevancia

En lo económico, ni pierden ni ganan dinero. No es un deporte mediático que les permita cobrar, pero siempre hay patrocinadores e instituciones dispuestas a ayudar en el coste de los viajes. La situación actual no permite público, pero a Víctor le gustaría que cuando la pandemia termine la gente vuelva a 

acercarse por la Torre como hacía en sus inicios.


Nos cuenta que solía haber unas cincuenta personas viendo los partidos. Considera que el frontón necesita “algo más de publicidad”, aunque reconoce que es complicado, ya que “los medios y las instituciones se suelen centrar en las categorías profesionales de deportes como el fútbol o el baloncesto”.

Víctor Eguía, treinta años perteneciendo al CP Coruña