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Cuatro partidos, dos finales

Dago Peña, en un lance del partido en Riazor contra el Palencia, en el que los de Sergio García se impusieron por una sola canasta de diferencia (66-64) | Quintana
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El tropiezo del pasado viernes en Melilla, donde perdió, cuando tenía casi ganado, un partido que había tenido casi perdido, retrasó la clasificación matemática para la segunda, que el Basquet Coruña conseguirá si el sábado supera en Riazor al Ourense.


Las cuentas son muy sencillas: una victoria más vale el billete para el grupo donde diez equipos lucharán por la mejor colocación en el cuadro de los playoffs de ascenso. Pero lo que no valen, lo mismo, son todas las victorias


Al equipo de Sergio García, al igual que otros dos actualmente ubicados en el top-5 del Grupo A, el líder Breogán y el quinto clasificado, el Oviedo, le restan cuatro partidos por disputar. Uno más que al tercero, el Valladolid, y el cuarto, el Palencia. Y el sexto, el Melilla, único fuera de los cinco primeros que conserva opciones reales de acabar entrando, aunque bastante escasas, ya que está a dos triunfos del Oviedo.


Aunque es importante, por varios motivos, ganar el máximo de encuentros posible, podría decirse que para el Basquet Coruña solamente hay dos importantes de los cuatro que tiene por delante.


Perder ante el COB no sería dramático, toda vez que el equipo ourensano se enecuentra a tres victorias de la quinta plaza y con tres encuentros por jugar. Tampoco caer en Riazor ante el colista Cáceres, equipo que acumula seis derrotas consecutivas.


Los triunfos que importan de verdad hay que lograrlos a domicilio... en las dos pistas que peor se le han dado históricamente. La primera de ellas, la semana que viene en Palencia, donde ha logrado solo dos triunfos en once visitas; la segunda, en la jornada final, nada más y nada menos que en Pumarín, feudo del Oviedo, donde el Basquet Coruña jamás ha ganado. A ver si a la décima...


Asaltar la cancha castellana y acabar con la maldición astur supondría para la ‘marea naranja’, que ahora mismo tiene un balance de 4-2 frente a sus principales rivales del Grupo A, empezar la segunda fase con seis victorias en su casillero, solamente una menos, dato muy importante, que el máximo que puede arrastrar el Breogán.


Fuego cruzado

Pero también hay que tener en cuenta el calendario del resto. La próxima jornada, el Valladolid recibirá a Oviedo y en la penúltima el Palencia visitará al Breogán, que tiene un balance de 6-1 contra equipos ubicados en el top-5, por un magro 2-4 del equipo castellano, que la pasada semana cayó en casa (78-81) contra el conjunto carbayón, que presenta la misma marca, mientras que el cuadro pucelano ha ganado dos y ha perdido cinco.


En el Grupo B, que cuenta con un equipo más que el A, el futuro está muy abierto, con más por jugar, muchos partidos atrasados a causa de la Covid-19 –el Granada, que figura en la séptima posición, solo ha disputado diez (7-3), tres menos que el líder Castelló (10-3)– y todos, salvo el colista Real Canoe –un triunfo en once encuentros–, con opciones de meterse en el top-5, por lo que a día de hoy es complicado hacer cálculos acerca de qué equipos podrían avanzar de fase con más victorias. 

Cuatro partidos, dos finales