Martes 18.06.2019

Enésima decepción

Aquí estamos de nuevo, en nuestro contacto semanal, trasladándoles las vicisitudes de un equipo perdido en el limbo de los justos.

Es difícil catalogar lo que le está sucediendo a este Deportivo, seguro que hay un punto de referencia para aclarar esta vivencia. Pero si les soy sincero, me cuesta enormemente encontrarlo.

Consejo, responsables técnicos, entrenadores, jugadores, la lluvia, el viento, los efectos paranormales…, todo puede influir en este desaguisado deportivo donde estamos metidos.

Imagino a Tino Fernández deseando que llegue el final de mes para dar carpetazo a este asunto. El “marrón” debe penetrarle en las entrañas.

En fin… queda lo que queda, así que lo mejor es no sufrir viendo lo que tenga que suceder. No tomárselo así, seguro que no es bueno para la salud del fiel seguidor herculino.

Se abre el abanico de futuribles presidentes. Hasta la fecha, solo veo intenciones banales. Que si senado de aficionados, potenciación de la cantera, otro estadio paralelo en el centro de la ciudad, rebaja del 50% de los abonos (como si estuviéramos en rebajas)…  Todo un mundo idílico, pero sin tener en cuenta la realidad de la vida económica. Declaraciones de ilusiones.

Ya lo dije en su momento, todo esto se podría aclarar entorno a una mesa. Hay cuatro-cinco-seis potenciales accionistas que tienen en su mano decantar la balanza, el resto sólo ayudamos a generar ambiente, que siempre es bueno. No se nos olvide que todo esto sigue en pie gracias a sus socios y seguidores. Son el verdadero pulmón.

No todo son angustias en casa Depor, se puede presumir y resaltar en letras mayúsculas, el ascenso del equipo femenino a la máxima categoría nacional (a ver cómo queda al final la competición en medio de la contienda Rubiales-Tebas). 

Un éxito que tendrá que ser canalizado por el próximo consejo. Sería necesario dotarle del potencial necesario para hacer frente al nuevo reto competitivo. 

Primera pregunta: ¿Dónde jugarán sus partidos?. Seguro que el primer impulso sería decir que en Riazor. Pero entiendo, que habría que analizarlo con mucho detenimiento, buscado el resultado idóneo que permita el mayor arropamiento desde la grada. Esperaremos ver cómo evoluciona la gestión.

Finalizo con la campaña electoral. Deseo que los nuevos inquilinos de María Pita, sean responsables con el deporte. Todos prometen hincarle el diente a las ayudas y a potenciar las infraestructuras.

Ya se sabe que las palabras las suele llevar el viento una vez que entran por la puerta. Pero resultaría inadmisible que la ciudad tuviera que seguir languideciendo, entorno a una estructura deportiva totalmente obsoleta en relación a las necesidades de su población.

Por lo que a mi respeta, si el “nuevo” es capaz de modificar el rumbo de los campos de A Torre, le hago particularmente la ola. Estaré vigilante.  

Como siempre un placer.

Enésima decepción
Comentarios