Miércoles 20.06.2018
Manuel Losada 'Chollas'
19:13
20/02/18

Al palo largo (5)

LA INTELIGENCIA DE LOS JUGADORES

Encontré esta semana una entrevista, de hace algún tiempo ya, que concedía Xavi Hernández a The New Arab. En dicha entrevista el centrocampista respondía a la sempiterna pregunta comparando a Messi y Cristiano lo siguiente: "Messi es el mejor futbolista del mundo. En el fútbol, hay dos elementos importantes: la aptitud y la inteligencia. Ronaldo está en muy buena forma, pero Messi tiene tanto la condición física como la inteligencia. Por lo que en pocas palabras, es mejor”. 

Unos días más adelante, después del revuelo que se formó, matizó sus declaraciones de la siguiente forma: "Ronaldo tiene un gran físico, pero Messi tiene las dos cosas, tanto la condición física como la inteligencia", "Lo que dije es que la velocidad mental y física de Messi es insuperable. Un tonto no puede jugar a fútbol y menos Cristiano Ronaldo. Un futbolista de élite y al nivel que lo ha hecho Cristiano tiene que ser listo, pero ha tenido la mala suerte de coincidir con Messi. No hay punto de comparación y todo el mundo lo ve, salvo que seas del Real Madrid". En mi opinión estas declaraciones, del genial centrocampista, tienen mucha “chicha” pero me gustaría centrarme en lo relacionado con el tema de la inteligencia de los futbolistas. Es muy común escuchar como socialmente los futbolistas son infravalorados o menospreciados, especialmente desde algunos ámbitos, en relación a este aspecto utilizando para ello, como argumento, su escasa o nula formación académica. Resulta evidente que muchos futbolistas de élite no tienen ningún tipo de formación académica y no quisiera entrar en ese debate de si deben o no tenerla; sino, más bien, quisiera centrarme únicamente en el tema de la “inteligencia”. 

Personalmente definir este concepto se me antoja arduo complicado, pero, en esta ocasión, vamos a guiarnos por el que nos ofrece el diccionario de la RAE.  Según este relaciona o define la inteligencia como la “Capacidad de entender o comprender, de resolver problemas”. Más adelante cita aspectos como “Habilidad, destreza y experiencia”. Como podemos observar en esta definición, es un concepto aplicable a varios ámbitos o aspectos del ser humano. Si volvemos atrás a las declaraciones hechas por Xavi, en las que aseguraba que un jugador tiene que ser “listo” para jugar al fútbol de élite, y lo relacionamos con la definición de inteligencia expuesta en la RAE, que nos habla de entender, comprender o resolver problemas, creo que la relación directa entre jugador de élite e inteligencia es clara. Cualquier jugador de élite debe entender y comprender el juego y las situaciones que en él se den a una velocidad y con una calidad y claridad muy por el encima del resto y además puede solucionar, con una rapidez extrema, los problemas derivados de éste con eficacia y, sobre todo, con eficiencia. Un jugador de élite necesita muchos menos recursos (mentales o de cualquier tipo) para jugar al fútbol que los que no lo son, es mucho más eficiente.
 
En relación a este aspecto me gustaría recordar un reportaje que leí hace un par de años, más o menos, sobre unos neurólogos japoneses sobre el cerebro de Neymar. En dicho estudio compararon su cerebro con el de tres jugadores españoles de Segunda, dos nadadores de alto nivel y un futbolista amateur. En este estudio, su conclusión principal fue clara: En los momentos más importantes de un partido, la actividad de la región del cerebro de Neymar que controla el movimiento del pie no llega ni al 10% de la que tiene en una situación similar un futbolista amateur. Una conclusión que se resumen en una frase: “Necesita menos para hacer lo mismo”. Son palabras de José Antonio Uranga y Raquel Abalo, profesores de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Rey Juan Carlos. 

Por lo tanto, Neymar tiene una inteligencia (en este caso sería la corporal-cinestésica siguiendo las inteligencias múltiples de Howard Gardner) superior al resto, ya que, es capaz de resolver en un menor tiempo posible y de forma más eficiente (utilizando muchos menos recursos) los distintos problemas que suceden durante la práctica. Es posible que esos nadadores, los 3 futbolistas de 2ª división o el futbolista amateur tengan más estudios que el talentoso jugador brasileño, sin embargo, parece claro que para hacer acciones técnicas sencillas, como controlar el balón, requieren mucho más implicación del cerebro que él. ¿Quién se atreve ahora a decir que un futbolista no es inteligente? No puede ni debe ser juzgado por sus conocimientos o “inteligencia” académica pues destaca en otro tipo(a lo mejor en esa también). A modo de conclusión dejaré una cita, atribuida a Einstein, de la cual no se conoce su verdadero origen, que dice lo siguiente: “Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”. 

Besos y abrazos para [email protected]

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