viernes 06.12.2019

Adiós Primera, adiós; y los culpables... ¿qué?

Adiós a Primera, sí señor, y a esperar a que se cumpla la 2019-20, otra campaña en Segunda, pero antes quisiera dejar, pienso que bien claro, lo que ha sucedido en la 2018-19, que acaba de concluir, y a punto de cerrarse oficialmente, como es el próximo 30 de junio, o sea el domingo.

Después de una campaña en la que apenas se pueden salvar poco más de media docena de los 42 partidos oficiales disputados que, pese a todo, le permitió al Deportivo el meterse en el playoff para luchar por una plaza de Primera. Cumplo, y bien, ante el Málaga con dos victorias, pero cayó en picado en el último paso para el salto. Después de imponerse al Mallorca (2-0) en el Abanca-Riazor, con el pésimo partido del Son Moix, en la noche de la sardiñada. Y no es que no lo hubiese advertido con lo que se iba a encontrar el Depor. Y así fue, juego duro y un cuadro blanquiazul con varios cambios, permitiéndose el lujo de dejar a dos titulares insustituibles en el banquillo. Se equivoco José Luis Martí, ya que el único cambio que podía realizar, para no romper la estratégica que tan buen resultado le dio en la doble confrontación con el Málaga, sería cubrir la plaza de Álex Bergantiños. No fue así y se vino todo abajo. Alguien tendrá que responsabilizarse, además de los jugadores y el director deportivo, que fue el que los trajo a todos.

Después de todo esto algo habrá que decir o hacer a la hora de la renovación del plantel deportivista, ya que de los 24 jugadores que intervinieron en el campeonato, tres son cedidos y seis finalizan el contrato el 30 de junio, sin dejar de pensar que de los 15 restantes, más de uno también sobra. Cada uno que ponga sus nombres.

Y volviendo al partido de Son Moix no puedo dejar de incluir, en mi análisis, al señor Valentín Pizarro Gómez, madrileño él, el árbitro que lo dirigió la contienda Se comió un claro penalti a Borja Valle a los cinco minutos de partido; anuló un gol claro del Deportivo (minuto 43) sin que haya encontrado yo a alguien que me diga porqué; y como justificará el resto de su actuación ante el juego duro de los locales, a los que enseñó dos tarjetas amarillas, mientras que al Deportivo le mostró cuatro y vio como dos de los jugadores blanquiazules tuvieron que abandonar el campo, para irse al banquillo, ante la dura entrada de otros tantos rivales contrarios, como ya había sucedido en la ida en el Abanca-Riazor.

Me está empezando un temblor al pensar en lo que nos espera, para la próxima temporada, y con estos árbitros, si entra en vigor el esperado VAR en Segunda División. A pesar de todo y como siempre... ¡Forza Depor!.

Ah, y también hay que pensar en el LXXIV Teresa Herrera, a un año de sus Bodas de Platino (75), tanto en el club como en el Ayuntamiento.

Adiós Primera, adiós; y los culpables... ¿qué?
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