miércoles 25/11/20

Carácter difícil

VV aya por delante que, pese a las manifestaciones en su contra del bético Joaquín, Koeman nos parece un tipo de firme personalidad y con los objetivos claros. Y esta claridad de ideas la está empleando al frente del Barcelona para hacer lo que buenamente puede, en una etapa no precisamente propicia para brillar. 

No debe de ser fácil nadar contra corriente, sobre todo ahora que el equipo azulgrana está en fase de caída en la clasificación de méritos deportivos. Pero su entrenador no quiere ser ave de paso y está haciendo todo lo posible por que esta temporada no sea la primera y última al frente del primer equipo catalán. 

Cuenta Koeman con la ventaja de haber sido en su día un destacado futbolista en el vestuario del Nou Camp y, en general, en el mundo del fútbol. Y eso se nota a la hora de dirigirse a las figuras barcelonistas del vestuario porque no le tiembla el pulso. No le tiembla ni con Messi, con quien otros entrenadores anteriores mostraron su debilidad y se plegaron a los caprichos del astro argentino. Como ejemplos vayan los dos anteriores –Setién y el propio Valverde, al que Leo tenía domesticado-, pudiéndose ampliar la lista con facilidad. 

Porque lo cierto es que Messi lleva dos temporadas y pico anunciando su cuesta abajo en la recta final de campaña. En las dos últimas ha llegado fundido al mes de abril y eso lo ha notado mucho su equipo hasta el punto de quedar fuera de las competiciones con mayor facilidad de la prevista. El argentino no quiere descansar nunca y eso se paga. Koeman lo ha entendido en seguida y ya le ha dado descanso involuntario, y lo que vendrá.

Messi debe de ser un tipo de carácter difícil, introvertido, que no admite con facilidad nuevas amistades en su círculo íntimo. El último en incorporarse había sido Luis Suárez, de quien era uña y carne, pero la marcha del uruguayo al Atlético de Madrid le sentó al argentino como un ataque personal. Y no parece del todo recuperado. 

Es cierto que Koeman tampoco parece la flexibilidad en persona, pero da la impresión de ser una persona que cree en una cosa y por la que está dispuesto a luchar hasta el final. Ha tenido y tiene problemas con diferentes personajes del fútbol, pero para enderezar determinados vestuarios parece idóneo. Eso, si le da tiempo y le deja el próximo presidente que saldrá de las urnas el próximo mes de enero.

Y hablando de entrenadores, ojo a Coudet, la nueva incorporación del Celta. Promete dar mucho juego.

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