domingo 17/1/21

Propuesta de sanción y crisis económica

El mundo del fútbol no tiene ni pies ni cabeza. Cómo es posible que con la que está cayendo la Comisión Antiviolencia se dé unas alegrías de padre y muy señor mío a cuenta del aficionado. Bueno, mejor dicho, a cuenta de los clubes, que son los que pagan los platos rotos cuando un ‘simpático’ hace en un estadio una de sus gracias.

El consejo de Administración del Deportivo decidió el pasado domingo dejar pasar a un grupo de jóvenes aficionados de los Riazor Blues al Municipal herculino dos horas antes del inicio del partido ante el Racing, provistos de mascarillas y bengalas. Pues bien, la brillante idea le va a costar a las arcas blanquiazules 60.001 euros de multa, ya que la mencionada comisión la ha calificado como muy grave “por incumplimiento de las medidas de control de acceso y permanencia de espectadores”. Cierto es que el Depor acabará recurriendo, pero ya les puedo anunciar que tocará rascarse el bolsillo. No sé quién tuvo la feliz ocurrencia, pero no parece muy normal permitir este tipo de actos para animar al equipo con la actual situación de pandemia y más sabiendo que Madrid nos tiene en el punto de mira desde el ‘caso Fuenlabrada’.

Entiendo el nerviosismo en el fútbol profesional al generarse unas dimensiones económicas insostenibles. Las competiciones pierden posicionamiento a nivel europeo, algo que las operadoras quieren aprovechar para bajar sus ofertas para hacerse con los derechos televisivos. Y los comités sancionan como millonarios. De locos.

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