Jueves 24.05.2018
Andrés Ríos
17:45
28/11/17

¡PELEA, PELEA, PELEA...!

¡PELEA, PELEA, PELEA...!

Pido de antemano perdón por mi comportamiento. Sobre todo a unos amigos con los que en la mañana del lunes compartía un café y salté emocionado dando un grito a lo Tarzán: “¡Bieeeeeen!” Reconozco que estaba medio adormilado, entendí mal al leer el Whatsapp de mi compañero Carlos Alberto. Resulta que decía que había pelea en el equipo, pero no era así. Lo que hubo fue un ‘pique’ entre Andone y Arribas, apunto de llegar a las manos. Vaya decepción. Por eso me disculpo, creí que el equipo estaba avergonzado del ridículo defensivo ante el Athletic de Bilbao y que manifestaba su rabia en el entrenamiento, pero no. Lo que ocurrió es lo que pasa a los niños malcríados, que al ser el primer día de la semana cuesta más levantarse y trabajar poco más de horita y media al día. Una ‘esclavitud’.

El incidente protagonizado por Arribas y Andone fue un 'pronto'. También se da en los patios de los colegios...

Arribas y Andone tuvieron unas palabritas y un ademán de levantarse las manos, pero Cristóbal decidió cortar por lo sano y mandó a todo el mundo a la ducha antes de tiempo. Así que el plantel se fue feliz de vuelta para los vestuarios. Agua calentita y para casita. Ojalá que este genio se exhibiese sobre el terreno de juego en los partidos y, además, sacase la rabia por el bien común: el equipo. Hacerlo en un entrenamiento y entre compañeros es de críos e inmaduros.

¡PELEA, PELEA, PELEA...!