jueves 3/12/20

El exconsejero presentó un informe demoledor

LA Junta de Accionistas del Real Club Deportivo de A Coruña dio ‘luz verde’ a que Abanca asuma el control accionarial de la entidad blanquiazul. Fin a 114 años de ‘democratización’. Cuando el club decidió reconvertirse en Sociedad Anónima Deportiva (SAD), la directiva había dispuesto una cláusula en la que ningún accionista podría tener en su poder más del uno por ciento.
Aquella idea de Lendoiro, que presidía el club, fue aplaudida por todos, a la vista de que otros clubes profesionales estaban siendo comprados literalmente por fondos de inversión o por millonarios, así que la fórmula de no tener más del uno por ciento  accionarial era una forma de blindarse.
Sin embargo, la situación económica del club cayó en picado ante la pérdida de potencial deportivo y el propio Lendoiro decidió abrir aquella cláusula del uno por ciento buscando soluciones de inversores en Inglaterra e incluso en Venezuela, con el único objetivo de afrontar la fuerte deuda y evitar una caída en picado. Pero todo salió mal, tanto que el Deportivo se vio abocado a un Concurso de Acreedores y con intervención judicial.
El cambio de presidente tampoco sirvió para salir de la crisis. Tino Fernández puso la proa hacia la modernización del club, pero el equipo deportivamente fue cayendo en picado por mala gestión técnica, que desembocó en el descenso de categoría y menguando la capacidad económica. Tras dos presidentes más, nos encontramos en la actualidad. El no haber aclarado las deudas del club en su día ni pedir responsabilidades a una mala gestión entonces se llega a la actualidad, ahogados financieramente.
La Junta de Accionistas tuvo ayer nombre propio, Miguel Otero. El ya exconsejero presentó un informe económico demoledor con graves acusaciones y para darle veracidad debería haber sido presentado antes ante la Fiscalía y luego en la asamblea.

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