Miércoles 20.06.2018
Andrés Ríos
19:28
18/12/17

EN FIN

Seamos serios. El partido que le interesa al Depor se va a jugar el próximo sábado ante el Celta de Vigo en Riazor. Vamos a ponernos en plan víctima para referirnos al partido en el Camp Nou. Tiramos de tópicos: el presupuesto del Barça es inalcanzable, tiene los mejores jugadores del mundo, el ambiente es infernal, bastante hicieron los de Cristóbal Parralo con salir al campo...   

La verdad es que el Barça es mucho equipo para el Depor y cualquiera, así que los blanquiazules lo único loable que se espera de ellos es que compitan. En una palabra, que no sea un paseo militar para los locales que, con poco que hagan, pueden arrollar al más pintado, ya que la calidad de Leo Messi y compañía es indiscutible.

Ahora el Depor debe de pensar en el derbi gallego del sábado en Riazor y ahí no cabe disculpa alguna para buscar el triunfo

Como siempre el Depor tuvo sus momentos en Barcelona, algunas luces y las mismas sombras. Tiene síntomas de mejoría desde la marcha de Pepe Mel, pero a ráfagas. Quiere el balón y no sabe qué hacer con él cuando lo consigue, mientras algunos de sus componentes dejan al descubierto sus enormes carencias. El Barça jugó cómodo, sin prisa marcando el ritmo y bajando la intensidad cuando el marcador le favorecía de forma contundente.

Esperemos que Cristóbal Parralo siga sacando conclusiones para mejorar el juego de los suyos. Ojalá que ante el Celta podamos corregir errores garrafales que ponen muy fácil el camino de la victoria de los adversarios de su equipo. Lo del resultado de ayer es mejor mirar hacia otro lado, lo mismo que hacer oídos sordos a lo que cuentan los protagonistas blanquiazules. De lo que dicen a lo que hacen hay un mundo...