sábado 21.09.2019

Tour de Francia (VI): Thomas es el nº 1

El último ganador enseña el dorsal al resto de favoritos en el primer final en alto
y dos debutantes se reparten la gloria: Teuns, la etapa, y Ciccone, el amarillo

El galés fue el más fuerte de entre los hombres de la general en La Planche des Belles Filles | Yoan Valat/EFE
El galés fue el más fuerte de entre los hombres de la general en La Planche des Belles Filles | Yoan Valat/EFE

“Nunca subestimes el corazón de un campeón”, dijo Rudy Tomjanovich, entrenador de los Houston Rockets ganadores de la NBA en el 94 y el 95. Al galés Thomas lo enterramos antes de tiempo por su discreta aproximación al Tour, una caída en Suiza y el imparable ascenso del prodigioso Bernal. Es el dorsal número 1 y como tal se merece un respeto. En La Planche des Belles Filles, primer final en alto de la carrera, asestó un golpe al resto de favoritos, exiguo en segundos, pero con un significado mayor.

Llegó la esperada montaña con una jornada de siete puertos en el macizo de los Vosgos y la meta en un clásico moderno del Tour: la cima de las chicas bonitas, las que se suicidaron escapando de un batallón de mercenarios suecos durante la Guerra de los Treinta años, que cuenta la leyenda. No hay leyenda en los mil maquis que allí se refugiaron para combatir a los nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Con alma de maquis y nombre de artistas ilustres se escondieron en la fuga los vencedores del día, dos debutantes en el Tour: Dylan Teuns, que se llama como el gran Bob, y Giulio Ciccone, que comparte apellido con Madonna. Ganó el belga, un especialista en subidas cortas y explosivas, como el final de La Planche, con un kilómetro extra de tierra y asfalto con diabólicas rampas del 24%. El escalador italiano, segundo, se vistió de inesperado amarillo cuando perseguía el maillot de lunares.

Un líder de corazón

Último rey de la montaña en el Giro y vencedor el día del Mortirolo, Ciccone ya apuntaba desde joven, pero hace dos años tuvo que aparcar la bicicleta para someterse a dos operaciones de corazón. Fue en 2017, cuando Teuns destacó en una mágica gira con triunfos en las vueltas de Valonia, Polonia y Noruega.

Los dos novatos en el Tour se impusieron en una escapada de 14 hombres, entre ellos los abnegados Wellens y De Gendt, que llegaron a contar con 8:30 de ventaja ante la tranquilidad del pelotón. Tiró el Deceuninck del líder Alaphilippe, pero sin demasiada convicción. Y lo lamentó el francés perdiendo el amarillo al final.

Aceleró el paso Movistar una vez superado el mítico Balón de Alsacia, primer puerto del Tour allá por 1905, anticipando un movimiento de sus gallos. El ataque fue del incontenible Landa en la subida final a unos 4km de la meta, agarrado a la parte baja del manillar, a lo Pantani, tan estético como inerte.

El vasco alcanzó la veintena de segundos ante un Ineos (antes Sky) irreconocible. Nunca mandó de verdad en la etapa el escuadrón británico y sus gregarios se quedaron a las primeras de cambio. Todos menos Kwiatkowski, que no pudo con Landa. Entonces Pinot ordenó acelerar a Gaudu.

Final de Youtube

Una veintena de ciclistas llegaron juntos al estanque donde se arrojaron las chicas bonitas y ya habían ganado Froome (2012), Nibali (2014) y Aru (2017), pero la meta estaba en esta ocasión un poco más arriba, tras una cuesta imposible y bajo una nube de polvo que levantaron los escapados, las motos y los coches.

Neutralizado Landa en el último kilómetro y en un final propio de Youtube, lo intentó Pinot y luego el orgulloso Alaphilippe. Respondió Thomas, el número 1, que enseñó el dorsal al resto de favoritos, incluido su compañero Bernal. En 200 metros ganó unos pocos pero reveladores segundos. “Estoy aquí”, rugió el león de Gales en La Planche. 

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