miércoles 18.09.2019

Remontada hacia el podio

La selección española renació de su cenizas y superó, tras dos prórrogas, a Australia para, trece años después, meterse por segunda vez en la batalla por el oro, esta vez contra Argentina
Al igual que el equipo, Marc Gasol fue de menos a más: tras anotar solo cuatro puntos –todos de tiro libre– en la primera mitad, acabó el encuentro con 33, además de 6 rebotes, 4 asistencias y 2 tapones  | ROMAN PILIPEY
Al igual que el equipo, Marc Gasol fue de menos a más: tras anotar solo cuatro puntos –todos de tiro libre– en la primera mitad, acabó el encuentro con 33, además de 6 rebotes, 4 asistencias y 2 tapones | ROMAN PILIPEY

Trece años después la selección española volverá a luchar por el título universal –en esta ocasión frente a Argentina–, gracias a un ejercicio de fe y defensa que le resucitó frente a una Australia que la tuvo contra las cuerdas.

El tanteo, triple mediante (cuatro españoles y tres oceánicos), del primer acto fue la única fase de igualdad en los 50 minutos que duró el drama.  España empezó abusando de los lanzamientos de larga distancia, aunque fue uno de ellos, el clásico de Llull sobre la bocina, el que le daría su única ventaja hasta el minuto 40.

En el segundo cuarto, los ‘Boomers’ empezaron a hacer (mucho) daño con el rebote ofensivo, faceta en la que sobresalió el secundario Nic Kay, que atrapó siete de sus once rechaces totales bajo el aro español. Cuatro puntos  –en dos acciones individuales de Ricky– de los pupilos de Sergio Scariolo en los seis primeros minutos encendieron la primera luz roja (24-32). 

Alerta roja
La segunda mitad arrancó con Australia cinco arriba (32-37), un triple de Mills y Ricky aceleradísimo, metiendo –por fin– balones al poste bajo, pero sin precisión. Marc Gasol, desde el arco, anotó su primera canasta del partido, aunque su explosión tendría que esperar. Entre Mills y Kay llevaron a los ‘Boomers’ a su primera renta de dos dígitos (39-50). Y Andrej Lemanis dio un pequeño descanso al base de los Spurs, la grieta que España aprovechó para volver al partido con un parcial de 8-2. Sendas canastas de Ribas y Ricky dieron paso al cuarto periodo con solo una ligera llovizna (51-55).
España había subido dos marchas en defensa, pero su buen trabajo quedaba en nada ante la sangría del rebote defensivo. Bogut y Kay estiraron la renta hasta el 53-61 con siete minutos y medio por delante. Tiempo suficiente para que Marc saliese al rescate. 

Marc al rescate
El flamante campeón de la NBA estrechó el cerco (69-70) a 1:37 del final y devolvió el mando a España (71-70) a ocho segundos del bocinazo.  Cuatro después, el trío arbitral se inventó una falta de Claver sobre Mills, pero este erró el segundo libre. Al posterior misil desde propio campo de Ricky le falto un pelo para entrar.

La primera prórroga comenzó con España golpeando (76-71), pero la pesadilla llamada Kay abortó la escapada. Un mate de Claver (78-76) fue la última canasta en juego. Los libres, sin fallo, de Ingles, Mills y Marc, y el postrero fallo, en un tiro forzadísimo, de Dellavedova, dieron paso a otros cinco minutos extra.

Bogut, tras rebote ofensivo, abrió fuego (80-82), pero España disparó en modo ráfaga: parcial de 10-0 culminado con un triple de Llull –ejemplar su defensa-lapa a Mills desde el cuarto periodo– tras una maravillosa jugada colectiva. Con 90-82 y 2:06 en el reloj, la final no se podía escapar.

Una pérdida de Mills y un robo de Rudy –monumental su partido en defensa– dejaron en anécdota el posterior triple de Mills (93-88), antes de que Marc, con sus puntos 32 y 33 (sú número de dorsal en la NBA) pusieran el broche de oro a un partido inolvidable. Mañana espera otro que podría serlo más. Otra vez sin Pau Gasol, pero con su hermano preparado para la gloria.

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