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El Liceo se lo jugará a una carta en el Palacio

El Noia, al que no le fue señalada ninguna falta acumulativa tras el descanso, arrolló al Liceo en los último 10 minutos, en los que logró un parcial de 3-0 | ALBA TARRÉS
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Noia 5-4 Liceo


El Deportivo Liceo dejó escapar una excelente oportunidad de sellar el pasaporte para la final de los playoffs y se lo jugará en los 50 minutos del quinto partido en Riazor.


Los finales de periodo fueron nefastos para los de Juan Copa. En el último segundo del primer recibieron el 1-2 y a 17 minutos del final de partido Mitjans completó la remontada.


El Liceo mandó en el partido desde el inicio. Volvió a ser el Liceo que no apareció en el tercer partido. Un robo+cabalgada+pase interior de Di Benedetto lo rubricó Adroher con su magia habitual. Y solo 59 segundos después volvía a sacar la varita para marear a Roca en una directa y anotar el 0-2.


Error imperdonable

En los siguientes minutos, poco que reseñar, salvo el marcador de faltas, que tras colocarse en 5-2 en un santiamén, luego estuvo casi 10 minutos sin moverse. Un aviso de lo ‘extraño’ que sucedería en esta faceta tras el descanso, al que el Noia llegó con vida gracias a una acción imperdonable de los verdiblancos.


A falta de seis segundos lanzaban una contra de tres de contra uno que no supieron resolver, tres después Ballart cabalgaba en solitario hacia Carles Grau y lo fusilaba cuando el reloj se ponía a cero. Uno de esos goles que pueden cambiar partidos.


En esta ocasión no lo hizo porque el Liceo volvió a la pista dispuesto a sentenciar. Y en solo 118 segundos Alex Rodríguez, con un misil desde la izquierda, devolvía los dos tantos de ventaja. Sin embargo, lejos de intentar dormir el juego, los verdiblancos entraron al del Noia, un ida y vuelta continuo, un hockey abierto inaceptable para un equipo que manda en el marcador. En ese frenesí llegaron dos postes del Liceo, de Dava Torres y de Carballeira.


Y también el 2-3. Mitjans disparó desde justo la mitad de la pista y Esteller desvió a media altura delante de la portería. No había pasado ni un minuto cuando Jordi Bargalló acudió al rescate de su exequipo al cometer una infantil falta por detrás, a la altura de la meta de Grau, sobre Oruste, que le costó la azul.


Adroher no acertó esta vez, pero unos segundos más tarde Alex Rodríguez aprovechó el ‘power play’ para clonar su primer gol. Y ni aun así supo/pudo bajarle el Liceo las revoluciones al partido.


Restaban 10 minutos y el otro marcador, el de faltas, registraba un peculiar cambio: del 7-5 del descanso al 7-7. Los colegiados no señalaron una sola falta acumulable al Noia en toda la segunda mitad, algo impensable en un encuentro de tanta tensión.


Sí señalaron un penalti, por otra parte claro, de Carballeira, por ayudarse –involuntariamente– del patín dentro del área. Costa le hizo a Grau la misma del tercer duelo: escuadra izquierda. Poco antes, Oruste se había dejado limpiar la bola por detrás por pensar demasiado lento en un cara a cara con Roca.


El Noia tuvo el empate en dos errores seguidos del Liceo. Grau tapó un tiro en el segundo palo de Joseph y Costa, solo, lanzó demasiado cruzado. No perdonaría el tercero. Esteller le limpió la bola a Marc Grau en el área, hizo la pared con Pujadas y, más solo que la una, anotó el 4-4 con tres minutos y medio por delante.


Incomprensible

A falta de 58 segundos, Roca sacó arriba un duro chut de Carballeira. Y 41 más tarde llegaría el drama. Mitjans, desde casi tres cuartos de pista y algo escorado a la izquierda, golpeó mordido e, incomprensiblemente, se le coló, a baja velocidad y por debajo de las piernas, a Carles Grau.


Juan Copa vació la portería y a punto estuvo de obrar el milagro de forzar la prórroga, pero otro paradón de Roca, este a Dava Torres, certificó que la semifinal se decidirá mañana, a partir de las 20.30 horas, en Riazor, donde toda la presión recaerá en el equipo anfitrión.

El Liceo se lo jugará a una carta en el Palacio