Anita: “Este año nos está faltando la finalización”
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Anita: “Este año nos está faltando la finalización”

Anita realizando una patada ante la presencia de un rival | Alberto Segade

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Ana Iglesias, más conocida como Anita, (19 de  noviembre de 1993, Ribadeo) es una de las jugadoras más emblemáticas de la plantilla del CRAT Residencia Rialta.


La medio apertura llegó al equipo herculino cuando estaba estudiando Ciencias de la Actividad Física y el Deporte –antiguo Inef– en la Universidade da Coruña, tras descubrir el rugby en un seminario al que asistió en su primer curso.

 

Cambiando el fútbol sala por el rugby

Anita, a pesar de ser una de las grandes jugadoras del CRAT, se inició en el rugby cuando llegó a la Universidade da Coruña, a estudiar Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.


Antes, la ribadense jugaba a otro deporte. “Yo empecé a jugar al fútbol sala y llegué a jugar en Segunda División –con el Viaxes Amarelle–, pero no tuve una buena temporada a nivel personal y aposté por el rugby”.


Precisamente, esa época de dejar el Amarelle y cambiar de deporte comenzó a pasar por su mente cuando estaba en primero de carrera. “Yo asistí a un seminario de rugby playa y me llamó la atención”, empieza relatando. “Cuando vi que lo repetían, hice el seminario, decidí jugar y acabé en el CRAT”.


A pesar de ser dos deportes, aparentemente tan distintos, Anita conserva alguno de sus viejos hábitos que hacen que destaque en el rugby y es la forma de patear.


“A mi me gusta patear, y considero que tengo un poco de ventaja al venir del fútbol, pero, técnicamente, la patada no es igual”. Debido a esta ventaja, la ribadense es una de las mejores transformadoras de la Liga Iberdrola.


Para ella, esa situación es fruto del trabajo y de muchos años practicando. “Yo ya pateaba cuando estaba en la universidad y jugaba en el ‘seven’, ya hacía patadas en ‘drop’”.


Además, para hacer más ameno ese entrenamiento “con mi novio y mi cuñado, que también juegan al rugby, hacíamos un concurso de patadas a palos, tanto en ‘tee’ como en ‘drop’, para trabajar esa parte del juego”.

 

Una montaña rusa de emociones

Ese dominio de esa parte en concreto del juego, les ayuda al CRAT Residencia Rialta a conseguir varios puntos y así poder ganar los partidos.


Sin embargo, esta temporada, por la irrupción de Alejandra, Anita se vio más limitada de minutos pero ella no le da importancia y señala que “solo queda seguir trabajando y hacerlo bien en el campo”.


Precismente, en los dos partidos de este año, la ribadense fue la medio apertura titular. Contra El Salvador fue muy bien, puesto que consiguieron la victoria. Sin embargo, contra el Olímpico de Pozuelo, tras un ajustado encuentro, el equipo herculino acabaría perdiendo.


Esa derrota “nos dio mucha rabia porque empezamos ganando, teníamos muy buenas sensaciones entrenando y estábamos jugando bien”, afirma la ribadense.


Asimismo, Anita aludió a la mala suerte porque “hubo dos jugadas en las que nos quedamos a un metro o menos de hacer ensayo, por lo que parece que este año nos falta esa finalización”, asevera y agrega que “tenemos jugadoras de calidad, ya sea individual o en equipo, pero nos falta rematar bien esas jugadas”. SIn duda, si lo consiguen arreglar será un rival complicado.

 

Una desconexión con la selección gallega

Precisamente, cuando comentaba esas buenas sensaciones  entrenando, hacía referencia al parón navideño, donde tuvieron una semana para desconectar y eliminar esa presión.


Ahora, aunque no pueden evadirse de esa forma puede ayudar. Además, Anita como algunas de sus compañeras, acudirá a la llamada de la selección gallega para disputar el Campeonato de España de selecciones autonómicas.


Para ella, es otra experiencia, puesto que en el rugby playa, ya había ido convocada con España. De hecho, la última vez que se organizó, en el 2021, “fui la capitana y estuvo muy bien, este año, nos dijeron que se iba a volver a hacer, así que estoy cruzando los dedos”.


La ribadense, aunque ya había ido con Galicia, comentó que “la diferencia es muy grande porque hay muchos más entrenamientos”, agregando que “con la gallega, estamos más pendientes de que dispongamos de fines de semana para entrenar y al final nos podemos juntar muy poco”.


Sea como fuere, ella está contenta de la experiencia y sin duda, confía en que le ayude a mejorar y ayudar al CRAT Residencia Rialta. 

 

Una difícil decisión

Anita ama el deporte que practica, sea cuál sea. Pero, sin duda, en su corazón, tanto el ‘seven’ como el rugby XV comparten un espacio muy especial por todo lo que signfican para ella.


“En el ‘seven’ fue donde empecé y siempre lo voy a tener ahí pero en el XV me lo paso muy  bien también. Si me dieses a escoger, aunque sea muy complicado, creo que eligiría el ‘seven’”, afirma la medio apertura.
Quizás, una de sus razones, a parte de la nostálgica, es que “aunque es rugby igual es muy diferente. Cambia la forma de jugar”, explica. 

 

Sin embargo, también indica que, a pesar de las diferencias, “hay cosas que se pueden trasladar del uno al otro, por lo que te ayuda a crecer más como jugadora”, concluye.

Anita: “Este año nos está faltando la finalización”

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