miércoles 18.09.2019

“Pensaba que iba a ser todo bonito y estas hostias siempre te abren los ojos”

Manú Teixeira -  mediocentro del arenteiro
Manú Teixeira, la pasada temporada con el Boiro, atendiendo las indicaciones de Luis Santiago | daniel alexandre
Manú Teixeira, la pasada temporada con el Boiro, atendiendo las indicaciones de Luis Santiago | daniel alexandre

Fue campeón de Tercera División y subió a Segunda B sin disputar un solo partido. Por eso dedicó el ascenso “a toda la afición, compañeros, entrenadores y, sobre todo, a los fisioterapeutas (Santi y Dani), a Nando (readaptador) y al doctor Arriaza por todas las horas que han pasado conmigo y me han ayudado en la rehabilitación de mi lesión”. En el verano de 2015, el Deportivo fichó a un mediocentro portugués –Manú Teixeira– que impresionó en la primera jornada de liga (Tercera) ante el Boiro. No sabía que su estancia en el club coruñés sería una odisea. En sus dos temporadas en el Depor solo jugó doce partidos. Este domingo, el nuevo jugador del Arenteiro se enfrentará al filial blanquiazul.

Llegó al Fabril en el verano de 2015. ¿Cómo se produjo su fichaje por el Deportivo?

Creo que llevaban un tiempo siguiéndome y en el último tramo de liga de la División de Honor Juvenil portuguesa me vieron en un partido contra el Braga y ahí se produjo el primer contacto. Me vieron un par de veces más y se dio el fichaje.

¿Qué recuerdo tiene de tu primer día en Abegondo?

Recuerdo que en A Coruña estaba un poco perdido. Era un chaval de 18 años que acaba de llegar a otro país. Al principio me sentí bastante raro pero me adapté rapidísimo. En cuanto al primer día en Abegondo, reconozco que me llamó la atención. Yo estuve en la cantera del Oporto, un club importante a nivel europeo, pero la ciudad deportiva del Depor tiene más campos, es de un club de Champions.

Empezó la liga 2015/16 como titular. Disputó los 90 minutos contra el Boiro. ¿Tienes en mente su primer partido oficial con el Deportivo?

Me acuerdo perfectamente porque la temporada pasada estuve en el Boiro. Habíamos jugado aquel partido en Vista Alegre porque Barraña estaba en obras. Todo el mundo hablaba del Boiro como un equipazo, que era un súper candidato al ascenso y nosotros ganamos 0-1 allí. Todos estábamos muy contentos al terminar esa primera jornada y me di cuenta por primera vez de lo fuerte que es la Tercera gallega.

Después de la segunda jornada se pasó tres meses sin jugar. ¿Por qué?

Ni idea. Ni siquiera lo sé a día de hoy. Recuerdo que el club había fichado a Sam Piette procedente del Racing de Ferrol y que yo solo jugaba cuando él se iba concentrado con la selección de Canadá. Me quedé apartado y reconozco que fue una situación complicada para mí y que lo pasé un poco mal pero son circunstancias que, a la larga, me han ayudado.

Dos días se pueden asumir pero ocho meses y medio sin competir pasan factura

¿Guarda relación con algún compañero en aquella temporada?

Con Hugo Rama, Blas, Marcos Legaz, Edu Expósito, Anxo, Álex Corredera… Si no hablo todas las semanas con ellos lo hago cada dos. Mantenemos muy buena relación.

A Hugo y a Edu no les ha ido nada mal.

Recuerdo que estaba todos los días con Hugo en mi primera temporada en el Depor. Terminó jugando el ‘playoff’ con Manu Mosquera. Me alegro mucho de que les vaya bien a los dos.

¿Cómo era su relación con Mosquera?

Muy bien. Hasta el día de hoy sigo hablando con él. Todos los veranos me pregunta por mi situación y yo lo felicité este año cuando fichó por el Extremadura. Cuando yo estaba lesionado se preocupaba todos los días por mí.

En su segunda temporada en el Deportivo no jugó ni un solo minuto.

Fue la temporada del infortunio de la lesión. Para mí ese año fue atípico porque llegaba todos los días a  Abegondo, veía a mis compañeros pero no podía entrenar. En términos de aprendizaje, me hice más hombre porque era un chaval que estaba viviendo solo fuera de casa y maduré mucho.

TOQUE PERSONAL
“ De Portugal echo de menos la familia, los amigos y la comida”
Manú Teixeira ha jugado en equipos gallegos de tres provincias diferentes: A Coruña, Pontevedra y Ourense.
Ha vivido en A Coruña, A Illa de Arousa, Boiro y ahora O Carballiño. ¿Con qué sitio se queda?
Todavía no puedo valorar O Carballiño, pero me quedo con A Coruña.
¿Qué echa de menos de Portugal?
Los amigos de toda la vida, la familia y la comida.
¿Es mejor la comida portuguesa?
La portuguesa, sin duda (risas).
No ha perdido en tiempo en O Carballiño…
No, el primer día que llegué ya probé el pulpo.

 

Tenía 20 años. ¿Qué pasaba por su cabeza?

El día en que me dijeron que tenía que operarme no quería decírselo a mis padres. No me atrevía a coger el teléfono, estaban lejos y no quería preocuparlos. Se me  pasó por la cabeza dejar el fútbol porque sentía mucha impotencia. Yo vivía de competir y de entrenar y, al salir del vestuario, mis compañeros cogían un camino para salir al campo y yo otro para ir al gimnasio o al fisioterapeuta.

¿Qué es lo peor de estar toda una temporada sin poder jugar?

A los futbolistas nos gusta competir, es nuestro pan de cada día. Un día sin hacerlo se puede asumir, dos también, pero ocho meses y medio pasan factura.

Se me pasó por la cabeza dejar el fútbol porque sentía mucha impotencia.
 

El Fabril fue campeón de liga y terminó ascendiendo. ¿Se sintió partícipe de los éxitos del Fabril esa temporada?

Sí, yo estaba todos los días en el vestuario y era uno más de la plantilla. No podía entrenar ni jugar, pero mi granito de arena está ahí. Estaba con mis compañeros e iba a los partidos.

Jugó un par de partidos en el Portazgo. ¿Cómo se dio su fichaje por un equipo de Primera Autonómica?

Es lo malo de ser un niños de 20 años y confiar en quien no se debe. Me dijeron que siguiese entrenando con el Deportivo y que jugase con el Portazgo, que así me iría bien. Yo quería jugar, les eché una mano pero al final sentí que me habían empaquetado en ese equipo.

¿En quién no debió confiar?

En un par de personas que, por lo que he podido saber, ya no están en el Deportivo.

En la temporada 2017/18 no jugó en la primera vuelta y fichó por el Céltiga en la segunda. Volvió a sorprender su decisión.

Hasta diciembre me fui para casa, a Portugal, a recuperarme. En ese tramo decidí dejar el fútbol otra vez porque no me llamaba ningún equipo español. Lo intenté en Portugal pero yo quería volver a España. Después de un año y medio sin jugar, volví a sentirme feliz en el Céltiga. Volví a competir y a tener esa sensación en el estómago antes de los partidos.

La pasada campaña fichó por el Boiro. Jugó 32 partidos como titular. ¿Volvió a sentirte futbolista?

Me vino muy bien porque después de la lesión buscaba jugar y le estoy muy agradecido al Boiro. Necesitaba competir en una temporada entera. Llevaba mucho tiempo trabajando para volver a sentirme así. Cosas de la vida, de querer dejar el fútbol he pasado a estar compitiendo en Tercera una vez más.

¿Lo del Portazgo? Es lo malo de ser un niños y confiar en quien no 
se debe

El Boiro anunció su renovación pero fichó por el Arenteiro. ¿Por qué?

Hubo gente que entendió mi salida y a otros les cayó mal. Hoy en día sigo yendo a Boiro. No tengo ningún tipo de problema con el Boiro porque mi objetivo era seguir en Tercera División y el Arenteiro me ha dado la oportunidad.

¿De qué le han servido a Manú tantas lesiones y meses sin jugar?

Soy mejor persona, veo la vida de otra manera. Llegué a un equipo profesional con 18 años, pensaba que iba a ser todo más fácil y bonito y este tipo de hostias siempre vienen bien para abrir los ojos.

Un futbolista que lo ha pasado tan mal, ¿tiene miedo a volver a lesionarse?

He tenido buenos compañeros que me han aconsejado siempre. Borja Galán se lesionó cuando estaba en el Atlético en un jugada con Filipe Luis por no ir fuerte a la disputa para no lesionar a Filipe y él perjudicado fue él porque su lesión fue la triada. Borja era el que me llevaba a entrenar cuando estábamos en el Deportivo y me ha ayudado muchísimo. Me he dicho a mí mismo que esta rodilla es mía y que está para otra y no pienso en lesiones.

Mis compañeros cogían un camino para salir al campo y yo otro para ir al ‘fisio’

¿Será especial jugar contra el Fabril?

Por un lado sí y por otro no. De los compañeros con los que compartí vestuario solo queda Álex Cobo.

¿Le ha quedado alguna espina clavada en el Deportivo?

Sí, por la lesión y por cómo me trataron me ha quedado una espina clavada, pero también digo que soy como soy porque he conseguido olvidar esa etapa.

Entonces, ¿el recuerdo de su paso por el club es positivo o negativo?

Por cómo se dieron las cosas y cómo me salí del club, tengo un mal recuerdo del Deportivo.

¿Es el Manú del Arenteiro el mismo mediocentro que el que llegó a Abegondo en 2014?

En términos defensivos he evolucionado. La lesión me ha hecho mejorar en ese aspecto y me siento más fuerte y contundente defensivamente.

El Arenteiro ha empezado la liga con dos empates ante Barco y Bergantiños.

Sabíamos que nuestros primeros partidos serián contra equipos que seguramente estén arriba al final de temporada. Contra el Barco pudimos ganar y contra el Breagn tuvimos falta de acierto en la segunda mitad. Estoy súper contento y feliz. Tenemos un buen vestuario y un gran equipo.

“Pensaba que iba a ser todo bonito y estas hostias siempre te abren los ojos”
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