lunes 25/1/21

Este Fabril no dice nada

El de Valerón, que es un equipo plano, con escasa profundidad y, sobre todo, muy previsible; se topó con el de Lemos, que jugó un gran partido en ataque y en defensa y mereció los tres puntos
Marcos Remeseiro (i), autor del definitivo 2-1 que le dio los tres puntos al Bergantiños contra el Fabril | raúl lópez
Marcos Remeseiro (i), autor del definitivo 2-1 que le dio los tres puntos al Bergantiños contra el Fabril | raúl lópez

El Fabril es un equipo plano, de escasa movilidad por dentro, solo sorprende con incorporaciones contadas de los laterales, es muy previsible y fácil de defender. El Bergantiños es un equipo con personalidad, con soluciones tácticas en ataque, con buena presión alta y con uno de los mejores defensas de la liga: Pablo Agulló. Otros dos jugadores –Yelco Alfaya y Marcos Remeseiro–, estos en fase ofensiva, fueron quebraderos de cabeza constantes para el Depor B.

En la alineación del Bergantiños había cuatro centrocampistas. ¿Cómo ubicarlos en el campo? ¿En rombo? Lemos apostó por Diego Uzal y Antón Concheiro en el doble pivote, por Marcos Remeseiro de mediapunta y por Carlos López como delantero. En las bandas, dos terremotos: Yelco en la izquierda y Duque en la derecha. A la media hora, el técnico del Bergan cambió. Pasó a Carlos, incómodo y poco participativo, a la derecha y apostó por Duque en punta.

El filial del Deportivo, que empezó y acabó con el mismo sistema (1-4-2-3-1) a pesar de la superioridad del Bergantiños, tuvo como novedades en el once inicial a Juan Rodríguez –central por la izquierda– después de un par de semanas de baja por lesión; al juvenil Guille Bueno –lateral izquierdo– que, además, disputó su primer partido oficial con el Fabril; y a Villares de interior derecho. El capitán blanquiazul, que ya disputó unos minutos en esa posición ante el As Pontes, parece ser el comodín de Valerón, que ya lo utilizó también de lateral contra el Silva. Boedo jugó de extremo izquierdo y Juan Cambón fue el delantero centro una vez más y una vez más con muy poca participación.

El Bergan empezó mucho mejor. Empujó al Fabril hacia su campo y lo hizo jugando en corto desde atrás, con Concheiro entre centrales, con Remeseiro partiendo desde la zona de mediapunta y cayendo al costado izquierdo y con alguna que otra diagonal buscando la espalda del lateral izquierdo del Fabril para aprovechar la explosividad y potencia de Duque.

La única ocasión del Fabril en el primer nació de una mala acción defensiva de Abel, que midió mal en la disputa aérea con Villares y permitió al capitán deportivista plantarse solo en el área rival. El ’10’ buscó la línea de fondo y sacó un pase atrás buscando a Cambón, que remató mordido y mal. La bola dio en su compañero Boedo, que no se la esperaba y no acertó a disparar a gol. El Bergan tuvo más, empezando por una ocasión doble de Yelco, habilitado a la perfección por Remeseiro a un toque. El ’11’ del cuadro carballés se quedó con poco ángulo pero buscó puerta; Brea despejó y el cuero le volvió a Yelco, que volvió a topar los guantes del cancerbero. Las dos opciones previas al gol fueron de Carlos cuando ya estaba jugando en banda derecha. En la primera aprovechó un error de Guille bueno para sacar un tiro potente desde el pico del área y en la segunda, más clara todavía, le pegó con la zurda desde la frontal pero sin peligro para Brea.

El Fabril, que solo intimidó al Bergantiños cuando entraban en juego Villares y/o Sarmiento, encajó el 1-0 en un momento delicado, en el minuto 43. Un despeje de Juan Rodríguez que impactó en una pierna de Duque llevó el balón a las inmediaciones de la semiluna del área visitante quedándose Yelco en una situación de uno contra uno con David Suárez. El extremo del Bergan tocó el esférico con el empeine de la bota derecha, la pelota dio un bote y el central se pasó de frenada. Yelco le ganó la posición a su par y se metió en el área. Aunque el defensa canario forcejeó hasta el final, el atacante se hizo fuerte y aguantó hasta conseguir acomodarse para sacar un remate cruzado y raso ante Brea.

Menos claridad

Tal vez en el segundo no hubo tanta claridad en la circulación de balón como en la primera, pero sí hubo un dominador: el Bergantiños. Como era de esperar, el Fabril dio un paso adelante y arriesgó más, pero no como para someter a su rival. Tuvo una buena ocasión Boedo nada más empezar. Caído al costado derecho, disparó con el interior de la zurda, Brais puso el brazo y la bola se fue al poste para regresar después a los guantes del portero.

Con su primer cambio –Javi Sánchez por Sarmiento–, el Fabril recuperó a Villares para zonas interiores –jugó de mediapunta– y tuvo un extremo en banda derecha que, por otra parte, no creó peligro. Lemos sorprendió con el cambio de Marcos, central o lateral izquierdo, por Vela, pero cumplió a la perfección. La entrada de Lamelas por Duque también le dio otro aire al Bergan en banda derecha ante el juvenil Guille.

En el 80, el Fabril vio la luz con un penalti de Brais sobre Boedo después de un buen pase al primer toque de Mosquera a la espalda de los centrales locales. El Bergan protestó mucho esa acción, pero el extremo carballés firmó el 1-1 con una buena ejecución.

Agulló, que ganó absolutamente todos los balones frontales que tuvo en el partido, fue protagonista directo del gol de la victoria. Primero por equivocarse en un pase interior y después por presionar esa pérdida como una bestia para provocar el segundo error grave del partido de David Suárez. El cuero terminó manso en poder de Remeseiro en la frontal del área. Definió con tranquilidad, con un zurdazo raso impecable, como el triunfo de su equipo ante el Fabril a pesar de que el marcador refleja un ajustado 2-1.

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