jueves 02.07.2020

Un regreso a toda prisa

Tras el cierre del CAR de Sant Cugat, Alberto Seoane temía que cortasen las carreteras
En breve, el coruñés contará con una bici estática facilitada por el Comité Paralímpico Español  | aec
En breve, el coruñés contará con una bici estática facilitada por el Comité Paralímpico Español | aec

Alberto Seoane se encuentra actualmente en A Coruña, después de unos días bastante complicados. Concentrado la mayor parte del año en el CAR de Sant Cugat, la semana pasada tuvo que regresar a toda prisa tras el cierre de las instalaciones de alto rendimiento, y con miedo a que cortasen las carreteras.

La historia del único herculino que estuvo en los Juegos de Río comienza a principios de mes. Hasta el día 8, disputó en Girona “el que era mi primer torneo internacional después de una larga lesión de rodilla”, como recordaba ayer. “Lo pudimos disputar con normalidad, aunque con medidas de precaución como no darnos la mano. Era un torneo con italianos y japoneses, entre otros”.

Marzo tenía que haber sido un mes muy importante de cara a su clasificación para los Juegos Paralímpicos. “Estaban previstos cuatro torneos. Uno se celebraba en Italia y otro en China. Esos ya habían sido cancelados antes del de Girona. El cuarto, en Jordania, fue suspendido la semana pasada”, explica.

Los acontecimientos no tardaron en sucederse. “El CAR de Madrid ya estaba cerrado. El de Sant Cugat fue desalojado el miércoles de la semana pasada, dejándonos estar solo a los deportistas con opciones de estar en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos”.

Nueva decisión
Y el viernes, hace justo ocho días, Alberto tuvo que sacar a relucir todo su temple, pero también su celeridad, ante una nueva decisión. “Nos dijeron a las seis de la tarde que había un positivo de coronavirus. Pero no de un deportista, sino de alguien del servicio médico y de fisioterapia. Nos teníamos que ir. Regresé a Galicia en mi coche con Martín de la Puente (jugador de tenis en silla vigués, que también estaba en el CAR de Sant Cugat”.

El coruñés se dio toda la prisa que pudo “porque en la Generalitat ya habían dicho que a lo mejor cerraban las carreteras. A las ocho nos fuimos y paramos a dormir en Zaragoza”, no sin antes haber “asaltado el supermercado”.

Al día siguiente siguieron su camino. “Dejé a Martín en Ourense y me dirigí yo hasta A Coruña”. Para entonces, ya estaban muchos establecimientos cerrados en toda la comunidad autónoma. “Pero no me pareció raro, después de oír todas las noticias que nos estaban dando”.

Ahora pasa estos días en casa, pero indica que todavía está “como si fuera un fin de semana largo”. Comenta que “el preparador físico del Comité Paralímpico Español nos ha pasado un planning. Estos días hago abdominales, pesas, hago algún vídeo que me piden, sobre todo de Suramérica, para concienciar a la población”.

Del mismo modo, Alberto Seoane está muy contento por el trato que está recibiendo del Comité Paralímpico. “Hemos tenido mucha suerte. Nos van a enviar una máquina de cardio. Tenemos que solicitar una según nuestras necesidades. Yo he pedido una de bicicleta. Espero que me llegue el lunes. Es algo que, por ejemplo, no ha hecho el Comité Olímpico”.

Eso sí, en A Coruña no tiene la posibilidad de seguir practicando su deporte. “Vivo en un piso y no tengo espacio para una mesa. De todas formas, al nivel al que yo compito de poco me iba a servir, porque necesito entrenar con alguien. Y si en tu familia no hay alguien que tenga en mismo nivel que yo, de poco sirve”.

Con respecto a la decisión del COI de mantener las fechas de los Juegos de este año en Tokio, señala que “con los deportistas que he hablado, tanto olímpicos como paralímpicos, todos quieren el aplazamiento. No he escuchado a nadie decir que se mantengan las fechas. Personalmente, creo que habría que tomar la misma decisión que con la Eurocopa, y celebrar tanto los Juegos Olímpicos como los Paralímpicos dentro de un año”.

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