sábado 5/12/20

Nico y Hugo rozan el podio

La ciudad de Tarragona fue el escenario de los Campeonatos de España de categoría sub-18
Hugo, María, | AEC
Hugo, María, | AEC

El campeonato de España sub-18 de pista cubierta en Valencia fue el último que se pudo celebrar con normalidad antes del confinamiento. En esta ocasión los atletas sub-18 vieron peligrar la celebración del mismo, ya que estuvo en la cuerda floja hasta el último momento. La evolución de la Covid-19 en Cataluña mantuvo la incertidumbre de su celebración. Una de las circunstancias que llevo aparejada fue que la Generalitat decidiera cerrar los bares y restaurantes durante una quincena, lo que dificultó la manutención de los atletas durante el fin de semana. Los equipos tuvieron que ingeniárselas para paliar esta circunstancia. Pero nada restó la ilusión de los atletas desplazados hasta el estadio Natalia Rodríguez de Tarragona.

La representación herculina estuvo repartida entre todos los clubs coruñeses. Por un lado, el discóbolo del Coruña Comarca Nicolás Ortega Moinelo, la velocista del Riazor María Fernández Bouza y el vallista del Marineda Hugo Vázquez. La expedición más numerosa corrió a cargo del Atletismo Sada, que desplazó hasta cuatro componentes: los velocistas Javier Jimenez y Javier López-Pardo, el pertiguista Tomás López Vizcaíno y el marchador Ismael Díaz Sánchez. Se uniría a la nómina la lucense de la Escuela de Lanzadores Paula Piñón.

Pértiga

El primero en saltar la pista sería el pertiguista de Sada Tomás López Vizaino. Esta temporada aún no había podido saltar al aire libre. En pista cubierta había acreditado 4,21 metros. En Tarragona acabaría en la séptima posición al franquear el listón en 4,16.

Si bien el estadio tarraconense sufrió una profunda renovación, lo que no cambió, obviamente, es el incómodo invitado permanente en este recinto, el viento. El primer velocista en entrar en escena sería Javier Jiménez. El atleta de Sada tiene acreditada una mejor marca de 11.22 en los 100 lisos. En su semifinal pararía el crono en 11.58, pero con un fuerte viento en contra de -2.8, marca que le valdría no obstante para pasar a la final. En ella entraría séptimo con un crono de 11.25 -1.0.

Junto a su compañero Javier López-Pardo tomaría parte en los 200, donde no pudieron pasar el corte de las semifinales. Los cronos, 22.97 por parte de Javier Jimenez y 23.43 de Javier López-Pardo.

De matrícula de honor la actuación del vallista del Marineda Hugo Vázquez. Llegaba con una mejor marca de 14.82. Su semifinal era la más complicada, ya que era la más fuerte con diferencia. Volvió a sufrir el fuerte viento en contra, soplaba con -0.9 pero logró pulverizar su crono al terminar con 14.68 y su pase a la final por tiempos.

En ella hizo una carrera pletórica. Buena salida y ni un fallo en el pase de las vallas. Peleó la medalla de bronce hasta el último centímetro, donde se le escapó por únicamente cuatro centésimas. Su crono de 14.47 le valdría la cuarta posición. Corriendo con -2.0 tiene mérito.

En los 400

La atleta del Riazor María Fernández Bouza tomaría parte en los 400 lisos. Llegaba con una mejor marca 58.24. En su semifinal saldría valiente, como suele ser habitual en ella, con unos primeros 200 metros fuertes. Supo mantener la caída de la velocidad para lograr entrar en segunda posición con un crono de 58.45, muy cerca de su marca. De esa manera certificó el pase a la final, en la que copió la estrategia saliendo muy fuerte la primera parte de la carrera para bajar el rendimiento en la última recta. Su valentía le valió terminar con 58.55 en la sexta posición.

Los lanzadores tuvieron el premio de la ‘medalla de chocolate’, gracias a los cuartos puestos conseguidos por el atleta del Coruña Comarca Nicolás Ortega Moinelo y Paula Piñón, del Celta, pero entrenando en la Escuela de Lanzadores coruñesa. Nicolás tomaba parte en disco. Llegaba con la tercera mejor marca de los participantes. Pero un mal inicio con dos nulos le lastró el resto de la competición. En el tercero lanzó para asegurar su pase a la mejora, su serie fue x-x-45,25-44,02-44,11-47,18.

Por su parte, Paula Piñón tuvo la medalla de bronce al alcance. Pero en el último intento la perdió a mano de la donostiarra Leide Navarides, que lanzó el dardo hasta los 44,93, desplazando a Paula Piñón hasta la cuarta posición. La serie de la gallega sería 40,04-38,00-37,40-x-43,58-38,37. En disco no pudo pasar a la mejora, su lanzamiento de 32,79 metros no le dio opciones de cara a meterse entre las ocho mejores.

El marchador Ismael Díaz Sánchez hizo una gran actuación en los 10 kilómetros, en una prueba dura superó su mejor marca para acabar noveno con un crono de 54:50.98. l

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