jueves 05.12.2019

Los cambios históricos

Analizamos la evolución de nuestros deporte a lo largo de los años de su dilatada historia
Salto de altura  | j.c.t.
Salto de altura | j.c.t.

Todos conocemos ya como finalizó el reto de intentar bajar de la barrera de las 2 horas en la mítica distancia de maratón, 42 kms. 195 m., por parte de Eliud Kipchoge y de cómo se gestó, con todo a favor, con todos los medios posibles saltándose , eso sí, todo el reglamento de la IAAF de principio a fin. Pocos días después Brigid Kosgei destrozaba, esta sí, de manera oficial y reglamentaria el record del mundo femenino en la misma distancia con un registro de 2h14.04.

Lo que más llamó la atención de todo el cúmulo de irregularidades en el caso de Kipchoge y en el de Kosgei fue el calzado utilizado, Kipchoge corrió con un prototipo de Nike llamado Alphafly y Kosgei lo hizo con las Nike Vaporfly Next%. Estas zapatillas son las que últimamente llevan los atletas más destacados y con las mejores marcas de maratón, tanto en categoría masculina como femenina. Para el experto mundial de calzado deportivo Jónatan Simon con las Vaporfly Next% se optimiza el 87% de la energía invertida, aparte de evitar lesiones, con lo que se puede entrenar más. En cuanto a las Alphafly provee al atleta con energía extra procedente de las propiedades elásticas de la zapatilla, con los ventajas que ello conlleva. 

Nueva era
Estamos ante una nueva era del atletismo, máxime cuando la IAAF homologará estos modelos, porque veremos un carrusel en los próximos años de mejores marcas, tanto mundiales como europeas y nacionales. ¿Pero esto es algo novedoso?. En absoluto, a lo largo de la historia del atletismo hemos visto como se fue evolucionado en todas las técnicas atléticas que llevaron a unas mejoras inimaginables en otras circunstancias.

Sin ir más lejos la evolución de las zapatillas fue fundamental para destrozar las mejores marcas de los atletas y muchas veces no estuvieron exentas de polémica, donde incluso la IAAF no homologó cierto modelo de zapatillas, Luis Montes (@LuisMontes68), una de las voces más autorizadas en temas de atletismo lo recoge en un artículo que es una verdadera enciclopedia en este tema, “Las zapatillas de la discordia” donde expone lo siguiente “Hay al menos dos precedentes en los que la IAAF declaró no reglamentarias unas zapatillas. 

Romper el monopolio
En 1957 el ruso, entonces soviético, Yuri Stepanov (1932-1957) conseguía romper el monopolio estadounidense en las plusmarcas mundiales de salto de altura, elevándose a 2,16 m. Pronto se comprobó que calzaba una zapatilla en su pie de batida, el izquierdo, con un alza de 5 cm. La IAAF prohibió al año siguiente este calzado limitando el alza a 13 mm. Stepanov, no obstante, conservó su plusmarca mundial, dado que en el momento en que la consiguió su calzado no era antirreglamentario. No le duró mucho, sin embargo, pues en una magnífica racha en 1960, el estadounidense John Thomas (1941-2013) mejoró tres veces el primado universal hasta 2,22 m. Once años más tarde de la polémica del salto de altura, surgió otra con la velocidad. 

En septiembre de 1968 se celebraban las pruebas de selección olímpica en Estados Unidos. En Echo Summit, a 2250 m de altitud, en plena Sierra Nevada californiana, se había construido una pista de tartán para emular las condiciones de México, donde se celebrarían los Juegos. El 12 de septiembre tenía lugar la final de 200 m. El favorito John Carlos (1945) conseguía unos impresionantes 19,92 (19,7). Dos días después, Lee Evans (1947) ganaba la final de 400 m con unos no menos sorprendentes 44,06 (44,1). Las plusmarcas mundiales que correspondían a ambos registros no se homologaron, sin embargo, pues ambos atletas calzaban un modelo de Puma con 68 pequeños clavos que la IAAF no autorizó, alegando que tantos clavos dañarían las pistas. Pero no serían los únicos cambios que sufrió el atletismo a lo largo de la historia, muchos relativos a los cambios de normas por parte de la IAAF y otros donde el material utilizado disparó todas las expectativas. Todos esos cambios supusieron al principio cierto reparo por parte del tejido atlético, pero se vio que pasado un tiempo esos cambios incluso beneficiaron al conjunto del atletismo. 

La ceniza
En una recopilación del maestro de maestro de la historia del atletismo y gran estadista Miguel Vilaseñor (@MigVillasenor) ha hecho una recopilación de lo más destacado en este aspecto. Miguel Vilaseñor cita como con el material sintético de las pistas sustituyendo a las viejas pistas de ceniza, hubo un antes y después del atletismo.

En las pruebas de velocidad vimos cómo se pasó de que cada atleta pudiera hacer una salida nula sin penalización a que a la primera salida nula sea motivo de descalificación, pasando previamente por la norma de que en cada carrera se pudiera hacer una nula, actualmente en la primera salida falsa el atleta es descalificado.

La utilización de los tacos de salida y su posterior evolución, así como las distintas posiciones que se fueron adoptando con el paso del tiempo. Sin salir de la velocidad anteriormente la prueba de los 400 ml no se hacía por calles, algo hoy obligatorio.

En las pruebas de velocidad y en los saltos horizontales se implantó la obligatoriedad de medir la velocidad del viento, donde a partir de los 2 mts/seg la marca no será homologada, pero si tendrá validez para la propia competición, incluso anteriormente en la prueba de los 200 m.l. no había medición del viento, y la más reciente, la de eliminar la ‘prezona’ en las pruebas de relevos, pasando de 20 a 30 metros la zona de intercambio.

Incorporaciones
En los saltos verticales, altura y pértiga se incorporaron las colchonetas, antes caían sobre arena. El salto con pértiga fue una de las especialidades que más cambios han sufrido a lo largo de la historia, en principio las pértigas eran de bambú hasta que fueron sustituidas por pértigas metálicas,  y por el mismo motivo las pértigas de fibra que sustituyeron a las metálicas, esto llevó aparejado la aparición del cajetín en salto con pértiga.

Cronómetro
El cronometraje pasó a ser de manual a eléctrico, algo que dio más fiabilidad a las marcas de los atletas, sobre todo en las pruebas de velocidad, lo que terminó con las polémicas derivadas de las llegadas,  al mismo tiempo que se estableció la equivalencia entre las marcas manuales y eléctricas.

En la jabalina el lanzamiento de Jan Zelezny hizo saltar todas la alarmas, su lanzamiento de 98,48 metros hizo la que la IAAF optara por el cambio de normativa, acercando a la punta el centro de gravedad de la jabalina, para hacer que esta caiga antes. En esta misma disciplina hubo un cambio en la medición en el año 1.950.

No hay que olvidar que la incorporación de la mujer no fue paralela a la de los hombres y además de hizo de forma progresiva, con muchas especialidades que se incorporaron tardíamente.

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