domingo 20.10.2019

Hace 40 años, un gigante verde aterrizó en la elite nacional

El Liceo debutó en la División de Honor con un empate a siete tantos en la pista del Vic, cuarto clasificado del curso anterior
Carlos Gil, uno de los personajes clave de la historia del Liceo, anotó el primer gol del equipo en la División de Oro   | patricia g. fraga
Carlos Gil, uno de los personajes clave de la historia del Liceo, anotó el primer gol del equipo en la División de Oro | patricia g. fraga

Hoy se cumplen 40 años del debut de Hockey Club Liceo en la máxima categoría nacional, entonces denominada División de Honor, saldado con un espectacular empate a siete goles en la pista del Vic, resultado considerado sorpresa por los cronistas catalanes de la época. Y no era para menos, puesto que el recién ascendido arañaba un punto de la cancha del cuarto clasificado del curso anterior.

Cinco contra siete
El técnico José Manuel Campos jugó todo el partido con Jorge Canet en la portería, acompañado por Carlos Gil, Alberto Areces y los gemelos portugueses Antonio y Fernando Gomes da Costa. El meta Luis Rivero, Javier Chaver y Alfonso Castiñeiras vieron todo el partido desde el banquillo.

Eran tiempos en los que el concepto rotación todavía no había irrumpido en la mayoría de los deportes de equipo. Un mérito añadido para el conjunto coruñés, toda vez que el entrenador local utilizó siete jugadores.

Tras abrir el marcador el equipo de la barcelonesa comarca de Osona, según unas crónicas por medio de Olivella, según otras por medio de Freixas, Carlos Gil anotó el primer tanto de la historia liceísta en la División de Honor. 

No podía ser de otra manera, puesto que el internacional argentino ha estado vinculado al Liceo, primero como jugador (siete temporadas) y luego como técnico (21 campañas), gran parte de los 43 años que lleva en nuestro país. Pocos nombres brillan tanto en la dorada existencia del sueño hecho realidad por Javier Chaver y Augusto César Lendoiro.

Como curiosidad, añadir que la pequeña crónica publicada en Mundo Deportivo estaba firmada por Josep Alsina, aunque el periodista en cuestión –un clásico del hockey rodado– no tiene ningún vínculo con la familia Lamas Alsina (Eduardo, Josep y Eduard), otro buque insignia de la entidad verdiblanca.  
Freixas anotó dos tantos más, mientras que Rodón, Burés, Rovira y Cané –estos dos jóvenes destacados por Alsina en su reseña– perforaron una vez por cabeza la meta de Canet. Gil firmó un doblete, lo mismo que el malogrado Areces y Antonio Gomes da Costa, en tanto que su hermano Fernando superó una vez a Pla. 

Siete días después, otro ‘gallito’ de la liga, el CE Noia, visitaría la Polideportiva de Riazor 1. Pero esta es (otra) historia.

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