jueves 09.07.2020

Examen duro para el Barça

El equipo que dirige Quique Setién, inmerso en un mar de dudas, visita Balaídos, donde le espera un Celta que atraviesa su mejor momento de la temporada, con dos triunfos consecutivos
Riqui Puig fue de lo mejor del Barcelona la pasada jornada, frente al Athletic Club, y podría tener sitio en el equipo titular contra el Celta  | efe
Riqui Puig fue de lo mejor del Barcelona la pasada jornada, frente al Athletic Club, y podría tener sitio en el equipo titular contra el Celta | efe

El gran momento de forma del Celta de Vigo, que sólo ha perdido dos de sus últimos doce partidos ligueros, supondrá un exigente examen para el Barcelona, que necesita los tres puntos para mantener el pulso por LaLiga al Real Madrid.

En Vigo inicia el conjunto de Quique Setién una serie de tres partidos que le llevará a medirse con tres rivales que atraviesan su mejor momento del curso, pues la próxima semana le esperan el Atlético de Madrid y el Villarreal.

No suele ser Balaídos un estadio fácil para el Barça —su última victoria fue en abril 2015 por la mínima con un tanto de Mathieu—, y, aunque los locales no tendrán el aliento de sus aficionados, a eso hay que añadirle que se encontrará con el mejor Celta del campeonato, apoyado en una notable mejoría defensiva y en el liderazgo del exblaugrana Rafinha Alcántara.

Esa solidez defensiva —un gol encajado en los últimos siete partidos, el de la derrota ante el Villarreal— exigirá la mejor versión de Leo Messi y sus escuderos, que podrían beneficiarse de la ausencia de su excompañero Jeison Murillo si Óscar García Junyent decide darle descanso al central colombiano, pieza clave en el resurgir de los celestes.

El técnico celeste, otro exazulgrana formado en La Masía que ayer firmó su renovación con el club por dos temporadas, medita realizar algunas rotaciones en su once pensando en la ‘final’ del próximo martes contra el Mallorca, un rival directo en la pelea por eludir el descenso.

Se da por segura la vuelta del internacional turco Okay Yokuslu al centro del campo —cumplió ciclo de tarjetas amarillas en Anoeta—, donde le acompañaría Bradaric. La duda está en si Óscar apuesta por una línea de tres volantes con Rafinha, Denis y Nolito por detrás de Aspas o mantiene al brasileño en la medular y sitúa a Smolov junto a Aspas.

Es una nueva final para el Barcelona, que en las últimas cuatro visitas a Balaídos ha encajado tres derrotas y solo ha sumado un empate. Además ha encajado doce goles y ha anotado seis.

El partido llega para el Barça en un momento de dudas. Su fútbol es irreconocible y a siete jornadas para el final y con la próxima visita del Atlético de Madrid al Camp Nou, ha llegado el momento de disipar las incógnitas.

La medular azulgrana
El entrenador del conjunto azulgrana tiene que tomar la gran decisión y las bajas de Sergio Busquets (por acumulación de amarillas) y de Frenkie de Jong (lesionado), le podrían facilitar disipar sus dudas en la media y apostar por Riqui Puig.

Tanto Riqui Puig como Ansu Fati fueron los mejores del equipo azulgrana en la victoria ante el Athlétic Club (1-0). Saliendo desde el banquillo revolucionaron el juego, igual Setién, que cuando llegó al Barça dejó claro que se dejaría llevar por el corazón en sus decisiones y que pensaría en los jóvenes, ha decidido darle la vuelta a todo antes de que sea demasiado tarde.

Sin Busquets ni de Jong, la medular debería estar formada por Rakitic como pivote y Arturo Vidal y Arthur por delante, pero igual es el momento de Riqui, sobre todo porque el brasileño está más fuera que dentro del equipo y su rendimiento tampoco es el óptimo.

En el ataque del conjunto barcelonista, Ansu Fati demuestra en cada rato que juega que está para empresas mayores, mezcla bien con Leo Messi y su rendimiento es superior al de Griezmann y al de Luis Suárez.

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