sábado 24.08.2019

‘Lume’ en el ‘infierno’

El Deportivo espera culminar la faena en La Rosaleda, donde debe sobreponerse a un ambiente hostil y al potencial de un rival al que pudo tumbar en la segunda parte del asalto de Riazor

Celebración de la victoria cosechada en el partido de ida | alborés
Celebración de la victoria cosechada en el partido de ida | alborés

Málaga y A Coruña, separadas por más de mil kilómetros, tienen algunas cosas en común. Son ciudades costeras y están conectadas por Pablo Picasso, pero separadas por el fútbol, ahora por el ascenso a Primera División. Solo una de las dos seguirá con vida en la lucha por regresar a la élite. Solo una podrá mantener opciones de celebrar esa noche de San Juan mágica que también les une. Hoy toca ‘lume’ en el infierno andaluz. Al Deportivo le espera un ambiente hostil y un rival con potencial. Parte con dos goles de ventaja, pero sin euforia. Sabe que tiene otra final por delante. 

Nadar y guardar la ropa. Esa es la misión del Deportivo en La Rosaleda. El equipo se ha acostumbrado con Martí al cuerpo a cuerpo, ese que le permitió dar el primer paso el miércoles en el Estadio de Riazor después de haberse llevado un par de golpes antes del descanso. Los deportivistas se levantaron de la lona a la que les había llevado el descaro de Ontiveros, ayudado por la libertad que tuvo durante muchos minutos.

El Deportivo recondujo la eliminatoria con el acierto que tuvo en el segundo acto de Riazor, con una efectividad a la que no estaba acostumbrado. Marcó casi en cada intento por ver puerta. De verse casi eliminado, como en la fase regular, pasó a meterse de lleno en la lucha por recuperar la plaza perdida en Primera División, objetivo compartido con su rival.

Málaga y Depor, los dos blanquiazules, son los favoritos al ascenso, sin desmerecer a Mallorca (que tiene en su mano acceder a la segunda eliminatoria tras el 2-0 de la ida) y Albacete. Pero no hicieron los deberes, no cumplieron el objetivo de regresar a Primera por la vía rápida, la del ascenso directo, y ahora solo uno puede seguir aspirando a conseguirlo con el plan B.

Con la lección aprendida, el Deportivo sabe que no puede descuidarse en La Rosaleda. Le espera un recibimiento caliente que debe saber enfriar. Tiene que sacar a relucir esa madurez que ha puesto en escena en los últimos envites, esa fortaleza mental que le ha permitido luchar con fe hasta el final, levantarse de cuantos golpes se ha llevado. 

Y además de cabeza, necesita piernas. Martí considera que hay que refrescar la alineación, así que es probable que aporte aire fresco a los laterales, el centro del campo y la delantera. La profundidad de plantilla del Deportivo es clave.

Dani Giménez lleva toda la semana a menor ritmo, con trabajo específico. Aun así pudo jugar el miércoles y, salvo sorpresa, lo hará también hoy en Málaga. Por si acaso, Ortolá está preparado y el equipo viajó con el portero del filial, Álex Cobo.

Las facilidades que tuvo Ontiveros en Riazor serán menos si juega Bóveda en el lateral derecho ya que el vasco tiene un perfil más defensivo que David Simón. Diego Caballo también tiene opciones en el lateral izquierdo. En el centro de la defensa, la baja de Marí y la suspensión de Íñigo, dejan a Somma y Duarte como únicos centrales naturales. Siempre habría posibilidad de acomodar a Bóveda o Bergantiños.

Martí podría reforzar el centro del campo con Mosquera o Vicente y oxigenar el ataque con Quique o Matías Nahuel. Con el delantero consensuará los minutos que puede disputar después de haber salido de una lesión muscular. Todos a avivar el ‘lume’ en el infierno.

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