lunes 21/9/20

El Fuenlabrada, frente a sus muchas contradicciones

Viajes encubiertos, PCR no comunicadas, cambios de criterio a la hora de jugar y denuncias de un equipo bajo sospecha
Beauvue, tras marcar,
es felicitado
por Gandoy y Vicente
| quintana
Beauvue, tras marcar, es felicitado por Gandoy y Vicente | quintana

El desenlace de la última jornada, con la disputa del “partido” ante el Fuenlabrada y la victoria del Deportivo, pone el punto y seguido al recorrido de un equipo que, desde que se cruzó con los blanquiazules no ha parado de caer en contradicciones y supuestas negligencias que investiga ya la justicia.

Estas empiezan el mismo 20 de julio, día de partido: un equipo que viaja sin médico, lo que acarrea la pérdida de los tres puntos, sin avisar de positivos ni en la Comunidad de Madrid ni en su llegada a Galicia y que intenta, por medio de LaLiga, “fugarse” adelantando el vuelo de regreso a Madrid.

Confinados

La expedición, con hasta 28 positivos, se tiene que quedar confinada en uno de los mejores hoteles de la ciudad. El Fuenlabrada asegura que acatará cualquier decisión, LaLiga declara la suspensión del partido por fuerza mayor, nombra al Elche equipo de playoff, protestan los madrileños, que dicen querer jugar, y sale la plantilla amenazando con “tirar de la manta” sobre hechos ocurridos ya el 18 de julio (sábado, día del primer positivo, tampoco comunicado).

El Fuenlebrada pide la recusación del Juez de la RFEF por medio de su asesor jurídico y miembro del Consejo, Javier Tebas (hijo del presidente Tebas) denunciando que un consejero del Depor conoce al juez. No prospera dicha denuncia sin fundamento, pero consigue retrasar las declaraciones pedidas por el juez, que incluyen al presidente del Fuenlabrada, al médico y a José Ramón Sandoval. Estas y otras pedidas por el club madrileño, se produjeron este jueves y en ellas se incurrió en contradicciones.

Ansia de partido

A medida que van recibiendo el alta epidemiológica sus jugadores, el Fuenlabrada y su entrenador claman que quieren jugar. Quieren el 2 de agosto, pero no lo permite Competición. Ese día LaLiga pide al Depor realizar PCR, pese a que no se ha fijado fecha de partido.

El lunes 3 Competición, sin unanimidad, desestima la resolución del juez de pérdida de puntos para el Fuenlabrada y ante presiones de club y LaLiga fija el duelo al miércoles. Esa tarde el Depor moviliza a su plantilla y el martes a la una tiene más de 12 jugadores disponibles. Fuenlabrada y LaLiga se echan atrás (según el comunicado del Depor “les sale mal el farol”) y piden aplazamiento al viernes. Una filtración de un audio de Bergantiños a la plantilla termina con una detención orquestada por Laliga y libertad sin cargos para el capitán.

El viernes, día de partido, contrato de chárter sobre la bocina, silencio en las PCR, una lista de 13 donde el club trata de colar a jugadores que dieron positivo en el pasado y solo siete profesionales. Difícil de entender la prisa por jugar antes con tan poco plantel el que decían que era el partido más importante de su historia. El Fuenlabrada se enfrenta a sus contradicciones. l

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