Viernes 16.11.2018
Deportivo

Quique González: “Es vital tener instinto asesino, esa maldad dentro del área”

El Deportivo ha regalado a Quique González el protagonismo que buscaba desde que se calzó unas botas de tacos.

El delantero vallisoletano, durante la sesión de entrenamiento de ayer en Abegondo  | quintana
El delantero vallisoletano, durante la sesión de entrenamiento de ayer en Abegondo | quintana

Ante la falta de oportunidades, el delantero vallisoletano se vio obligado a hacer las maletas en 2013 y, con 23 años, dejar atrás su Pucela natal y el equipo en el que se había formado y con el que deseaba debutar en la máxima categoría, para cumplir su sueño de ser futbolista. Tras una aventura que le llevó por el Unión Deportiva Logroñés, el Guadalajara, el Almería, el Racing de Santander y el Osasuna, el punta castellano recaló este verano en A Coruña, donde se ha convertido en uno de los pilares fundamentales del proyecto de Natxo González y la principal referencia ofensiva, con siete goles.

¿Te dolió tener que dejar Valladolid hace cinco años?
Sí. Un chico que es de allí, que llevaba toda la vida en el Valladolid en categorías inferiores, que llega al filial en Segunda B, en Tercera... después al primer equipo en Segunda, también en Primera, aunque en esa categoría no tuve la oportunidad de debutar, pero sí de ir convocado, pues sí que es duro que te echen del club. Pero yo sabía que no se iba a acabar el fútbol ahí y no quería que se acabara porque esto es así y deseaba ser futbolista. Te obligan a irte, son momentos duros, no son fáciles, pero ahora estoy aquí, en el Deportivo y muy orgulloso de lo que he conseguido.

Tras pasar por muchos equipos, en A Coruña has entrado por la puerta grande. ¿Esperabas un comienzo tan bueno?
Lo que esperaba era trabajar al máximo, confiar en que las cosas salieran bien. Es cierto que está siendo así a nivel colectivo e individual, pero no me quiero estancar ahí, sino seguir mejorando y llegar a mi máximo nivel, porque siempre se puede mejorar algo.

¿Sientes que estás en el mejor momento de tu carrera?
Me siento muy a gusto no solo a nivel futbolístico, también en el lado humano porque estoy muy a gusto con el vestuario, con la gente que trabaja en el club, con la ciudad, y cuando uno está feliz, suelen salir las cosas trabajando bien. Es verdad que me encuentro muy bien, a nivel de cifra de goles el inicio está siendo muy bueno, pero lo importante es el colectivo y el final de temporada.

¿Crees que has subido un peldaño como futbolista?
Ya son 28 años,  muchos partidos en Segunda División y obviamente no eres el mismo cuando tienes dos partidos en Segunda que más de 150. Maduras mucho, aprendes de muchos entrenadores y compañeros y todo eso te hace crecer. Espero que aún me queden muchos años buenos. 

Carlos y tú formáis la pareja más goleadora de la Liga. ¿Cómo te sientes con él?
Muy bien, aunque compenetrarse con un buen futbolista como él siempre es fácil. Nos llevamos muy bien y eso se nota, pero hay que intentar compenetrarse igual de bien con todos, ya te toque jugar con un delantero u otro, o con un mediapunta.

Os habéis convertido en el dúo de moda. ¿Temes que haya demasiadas expectativas puestas en vosotros?
Personalmente, lo único que pienso es en seguir mejorando mi fútbol, mis estadísticas, ayudar al equipo, que es lo  importante. El resto, los halagos y las críticas, hay que cogerlas en su justa medida. En el término medio siempre está la virtud y creo que hay que abstraerse del entorno. Agradeces todo ese cariño, los halagos, pero no te tienen que descentrar.

¿Te da confianza que Natxo González haya apostado por ti desde el principio?
Sí, desde el primer día. Su insistencia para que estuviera aquí y la confianza que tiene en mí. Quiero demostrar mi fútbol porque para eso me han fichado.

El técnico dice que agradece que el pasado curso solo marcaras cuatro goles con el Osasuna porque, gracias a eso, ahora estás en el Deportivo.
A nivel goleador, no fue lo que yo esperaba, pero un delantero no solo puede quedarse con los goles, sino que tiene que sumar muchas más cosas, como asistencias, dar continuidad al juego, desmarques, multitud de cosas que me llevaron a jugar 42 partidos. Siempre me he exigido al máximo y me exigiré, pero este año llevo siete goles, casi el doble en doce jornadas. No hay que obsesionarse y nunca perder la confianza en uno mismo.

Como bien decías, tienes mucha experiencia en Segunda, pero apenas has jugado en Primera. ¿Sueñas con llegar a la máxima categoría y asentarte?
Cualquier futbolista quiere llegar a Primera División, jugar y mantenerse, pero no me obsesiona, no me vuelve loco. Ahora soy muy feliz aquí, estoy disfrutando  el camino que estamos viviendo y ojalá subamos. Sabemos la dificultad que tiene ascender, pero la ilusión no nos la quita nadie y sabemos el trabajo que tenemos que hacer para llegar allí.

Habéis jugado con varios de los candidatos al ascenso y ninguno ha sido superior a vosotros.
No nos hemos sentido inferiores a nadie. Sabemos el potencial que tenemos, nuestro fútbol, nuestra manera de jugar y con eso tenemos que morir, tener esa fe hasta la jornada 42. Hay que seguir machacando cada día, mejorar en los automatismos, conocernos mejor, tener esa fluidez que te hace jugar bien y tener ocasiones y, sobre todo, ser fuertes en casa y fuera tener esa personalidad para ser igual de fuertes que en Riazor.

¿Os preocupa no alcanzar las dos primeras plazas que dan acceso al ascenso directo?
Para nada. Es un camino tan largo que hay que ser muy constante y seguir ahí arriba. De nada te sirve estar 30 jornadas primero y luego desinflarte. Cuando hay que llegar primero o segundo es en la jornada 42.

Llama la atención que, siendo uno de los equipos que menos faltas hacéis, llevéis un número tan alto de expulsiones.
Sí, es llamativo, pero la realidad es esta. Son momentos difíciles, calientes y no es fácil, pero hay que hacer ese esfuerzo para que no vuelva a ocurrir.

¿Qué le da Natxo González a este equipo?
Las ideas que tiene desde el primer día son muy buenas. Sabemos que con la pelota podemos hacer mucho daño a los rivales, te da multitud de opciones para atacar y está súper claro cómo se expresa, cómo lo transmite, cómo lo trabajamos, tanto para atacar como para defender, y para el futbolista es muy fácil.

¿Qué es lo mejor y lo peor del conjunto blanquiazul?
El grupo humano, tanto en el vestuario como por la gente que nos rodea. Es vital esa unión para que en los momentos que no sean tan buenos, unirnos todos y salir a flote. Es lo más importante porque la calidad individual de los jugadores y futbolística es muy buena de todos y eso al final se tiene y sale, pero es difícil encontrar un vestuario como el que tenemos. Y en cuanto a lo que debemos pulir, nos gustaría mejorar fuera de casa para alcanzar el mismo nivel que damos en Riazor.

¿Cuál es tu principal virtud y tu defecto como futbolista?
Me considero una persona muy constante, trabajadora y con muchas ganas. En cuanto al tema futbolístico, aunque no me gusta definirme, pero creo que soy rápido, con buen disparo, buena movilidad. Lo más importante es tener esa hambre de hacer gol, ese instinto un poco asesino, esa maldad dentro del área porque al final es de lo que vives. Es cierto que tienes que sumar muchas más cosas pero, para un delantero, lo principal es el gol. Y lo peor o lo menos bueno, no te sabría decir una cosa puntual porque no me paro a pensar ‘de esto soy menos bueno’, sino que mi mentalidad es mejorar todos mis aspectos para no quedarme estancado.

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