domingo 29.03.2020

Calibran su bienestar

El Deportivo, que no conoce la derrota en sus ocho últimos encuentros, rinde visita a un Zaragoza asentado en la segunda plaza y que solo ha caído una vez en las últimas doce jornadas de Liga
Los herculinos pretenden desquitarse del 1-3 encajado en la primera vuelta frente a los aragoneses en A Coruña  | javier alborés
Los herculinos pretenden desquitarse del 1-3 encajado en la primera vuelta frente a los aragoneses en A Coruña | javier alborés

Deportivo y Zaragoza, los dos conjuntos más en forma en la segunda vuelta de la Liga, dirimen un pulso por objetivos dispares esta tarde en el estadio de La Romareda.

El cuadro coruñés, que ha enlazado siete victorias consecutivas y un empate en sus ocho últimas apariciones ligueras, aspira a dar la campanada en campo del segundo clasificado del torneo de la regularidad, un conjunto maño que solo ha perdido un encuentro en las doce últimas jornadas.

El Depor, la mejor escuadra de la categoría tras el paso del ecuador liguero, debe dilucidar cuáles son sus objetivos reales después de este compromiso; y es que se halla en un punto prácticamente equidistante respecto a la promoción de ascenso y la zona de descenso.

Un hipotético triunfo le impulsaría hasta una zona más tranquila de la clasificación —ahora mismo su colchón es de cinco puntos respecto al precipicio—, mientras que en caso de pinchazo debería preocuparse en mayor medida de mirar hacia abajo hasta la conclusión del campeonato.

La formación coruñesa tendrá que sobreponerse al elevado peaje que ha tenido que pagar el pasado viernes 14 ante el Girona en Riazor, en donde, además de perder los dos primeros puntos de la ‘era Vázquez’, el equipo asistió a la lesión de gravedad de Somma —baja hasta fin de temporada— y a la expulsión de Vicente Gómez —desquiciado por una actuación arbitral más que polémica de Figueroa Vázquez—. 

Pese a la excelente temporada que está rubricando el Zaragoza de Víctor Fernández, el estadio de La Romareda no está siendo ni mucho menos un fortín inexpugnable, habida cuenta de que los aragoneses han vencido siete partidos pero han dejado huir puntos en otras siete contiendas (ha perdido tres y empatado cuatro).

En un marcado choque de estilos contrapuestos entre técnicos veteranos, Fernando Vázquez seguirá apostando por su patrón de juego 5-41, mientras que Víctor Fernández opondrá un 4-4-2 de corte muy ofensivo, que asegura posesión y verticalidad.

En el bando deportivista Vázquez continuará otorgando su confianza a su denominado ‘once tipo’, con la única salvedad de la entrada de Álex Bergantiños en lugar del lesionado Somma.

Esta modificación retrasará a Peru Nolaskoain al eje de la defensa, junto a Mujaid y Montero, mientras que en los carriles formarán Bóveda en la derecha y Mollejo por la izquierda.

En la sala de máquinas el citado Bergantiños y Gaku sostendrán el armazón del once coruñés, dejando libertad de movimientos por bandas a dos zurdas prodigiosas como las de Ager Aketxe y Emre Çolak. 
Como es habitual, el delantero vasco Sabin Merino —máximo goleador del equipo junto a Mollejo, Koné y Aketxe, con 4 dianas— ocupará la posición más adelantada del ataque coruñés.

Las ausencias de los lesionados Somma, Salva Ruiz y Beauvue, así como la del sancionado Vicente ha condicionado una lista de convocados en la que no han tenido cabida por decisión técnica David Simón ni Christian Santos.

En el Zaragoza, por su parte, todas las dudas se centran en su goleador colombiano, Luis Suárez, que será duda hasta última hora.

Víctor Fernández cuenta con las bajas ya conocidas de Zapater, Javi Ros y André Pereira, por lesión, así como la de Nieto, por sanción; en el lado positivo el míster local recuperará al mediapunta japonés Kagawa después de haber superado una serie de molestias físicas.

En un ambiente excepcional, con una gran entrada que se presume esta tarde, el deportivismo estará representado por medio centenar de aficionados que se han desplazado hasta feudo aragonés.

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