Iago Iglesias: “Aquella fue la única falta directa que tiré en Primera División”
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Iago Iglesias: “Aquella fue la única falta directa que tiré en Primera División”

Iago Iglesias: “Aquella fue la única falta directa que tiré en Primera División”
Iago Iglesias celebra su gol frente al Nàstic de Tarragona en el último partido entre el Depor y el cuadro catalán en Primera División | Quintana

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Riazor acogerá el domingo un duelo que recordará a tiempos mejores. Depor y Nàstic, dos históricos que se enfrentaron en seis ocasiones en Primera División. La última, el 8 de abril de 2007, finalizó con triunfo blanquiazul (1-0) gracias a un golazo de falta del mediapunta de O Birloque Iago Iglesias.

 

Sólo jugaste 20 partidos de Liga con el Depor, pero marcaste cuatro goles. No está nada mal para tu demarcación.

No es mal promedio para mi puesto, el fútbol que era y el nivel al que competíamos.


Uno de esos tantos se lo enchufaste al Nàstic.
Era una circunstancia muy diferente a la que vivimos ahora, Primera División, queríamos consolidar la permanencia ante un rival que si perdía en Riazor, se quedaba colista y muy tocado.

 

Firmaste un gol espectacular.
Mi mejor gol en el Deportivo cualitativamente. Además, no estaba jugando como titular, entré desde el banquillo y ese gol me dio el espaldarazo para ganar confianza.

 

Entraste al campo en el minuto 49 y marcaste en el 57.
Nos costaba hacer goles y en ese partido hubo pocas ocasiones antes del 1-0. Fue la única falta directa que tiré en Primera, porque no llegábamos demasiado y Capdevila era el que asumía esa responsabilidad. Hizo el amago, pero cerca del área sabía que se me daba bien, agarré el balón, le dije que la quería tirar yo, me vio convencido y salió bien.

 

Capdevila era el que asumía esa responsabilidad, pero le dije que la quería tirar yo, me vio convencido y salió bien

 

El portero era Albano Bizarri, que había jugado en el Real Madrid y en el Valladolid y que después del Nàstic jugó en Italia en equipos como Catania, Lazio, Génova, Chievo Verona, Pescara y Udinese.
Creo que nadie discutía la categoría del portero. Ya no estaba al nivel del que venía, pero con sus condiciones estaba más que sobrado. Pero cuando una falta está tan cerca y va bien golpeada, sabes de sobra que, independientemente del portero que esté, la vas a meter. Cuando salió el balón, bajó tan rápido que ya tuve la sensación de que la estirada del portero era imposible.

 

En aquel Depor había futbolistas como Capdevila, Jorge Andrade, Lopo, Coloccini, Sergio González, Adrián López, Filipe Luís... casi nada.
Era un equipo que aunque ya no era ese Superdepor que peleaba por títulos, y estaba en transición, rendía bien en la élite y que visto ahora, con perspectiva, gana valor. A toro pasado asumimos ese testigo con mucha valía, frente a rivales muy potentes.

 

Fue la segunda temporada con Joaquín Caparrós como entrenador, con el que jugaste esos dos cursos. ¿Qué tal con él?
Bien, hubo cosas que aprendí mucho de él, otras que me hubiera gustado aprender más. Fue intenso, pero corto porque yo acababa de subir del filial, él tomó esa decisión y yo eternamente agradecido porque fue el entrenador que me dio la oportunidad de que mi hobby se convirtiese en mi modo de vida y, encima, en el equipo de mi casa. Pero luego, en cuanto al estilo de juego, no era el entrenador que más explotaba mis condiciones, porque sí priorizábamos mucho la parte defensiva, pero la ofensiva no tanto. Y en esa segunda temporada no me dio la continuidad que me había dicho.

 

Ahora trabajas de promotor de ventas de Estrella Galicia, ¿Más duro que el césped?
Bastante más duro, porque yo quería ser futbolista desde niño, así que como si tenía que jugar todo el día. Pero quería romper con la etapa del fútbol, esto es diferente, aunque es muy dinámico y tiene mucho que ver con el fútbol en cuanto al ritmo de trabajo, las negociaciones, el estar de cara a muchas personas. Estoy feliz.

 

Creo que ya ha pasado ese peor momento y que de aquí en adelante podemos ver a un Depor que sea un rodillo

 

¿Sigues vinculado al fútbol o con tu trabajo es difícil?
Veo poco, pero no por el trabajo, sino porque tengo tres hijos. Además, en casa sólo me gusta el fútbol a mí. Pero me considero un aficionado, no estoy metido. En su momento me hubiese gustado dedicarme a la base, porque me apasiona e hice magisterio de educación física, pero la base no tiene mucho recorrido como para volcarte en ello y no puedes invertir tu tiempo y dinero en ello como para que la moneda caiga de tu lado. Sí hubo posibilidades en el Deportivo con Albert Gil, pero era inviable económicamente.

 

Te habrá sorprendido el pobre arranque del Depor.
Sí, y mira que de primeras tuve buenas sensaciones. Me daba la sensación de que era un equipo versátil y competitivo, pero también los resultados influyen, así como las lesiones, y ha hecho mucho daño que los resultados no acompañaran. Pero sigo siendo optimista y creo que esas sensaciones las puede volver a recuperar y que ya ha pasado ese peor momento que tienen todos los equipos y que de aquí en adelante podemos ver a un Depor que funcione como un reloj y sea un rodillo. Tiene potencial para conseguirlo.

 

Se ve tan claro cuando un chaval tiene potencial; Martín Ochoa tiene mucho futuro

 

¿Qué te pareció el gol de Martín Ochoa en Sabadell?
Muy bueno, es que se ve tan claro cuando un chaval tiene potencial. Se le ve un jugador de nivel, además de inteligente, que sabe dónde colocarse, fijar a los centrales, ganarles las espaldas, buscar la zona de remate. Y con todo el margen que tiene de mejorar, hay que dejar que se equivoque y aprenda, pero estamos ante un jugador con mucho futuro.

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